06 - Segunda parte

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Derrick Blanc

--¡Hola! -- me saluda Amélie. Se ve demasiado hermosa con su bata de doctora.

--Tu es magnifique aujourd'hui -- te ves hermosa hoy.

--¿Qué?

--Nada.

--¿A qué se debe tu visita?

--Vine porque quiero conocer la clínica antes de comenzar a trabajar.

--Excelente. ¿Quieres comenzar ahora?

--Si no estas ocupada, sí.

--No estoy ocupada. Vamos.

--Parfait --perfecto.

Iniciamos nuestro recorrido por la clínica. Amélie me llevó al área de cuidados y me presentó a todos los niños que había y me explicó lo de la asociación con el orfanato Nueva Vida.

--Me encantaría adoptar a Sebastián, es un niño muy tierno -- me dice mientras caminamos hacia su oficina.

--Y, ¿Por qué no lo haces?

--Tengo que estar casada, Derrick.

--Épouse-moi.

--Deja de hablarme en francés.

--Cásate conmigo. Eso fue lo que dije.

--Derrick... ¿En serio estarías dispuesto a casarte conmigo?

--Si, ya te lo dije antes.

--No lo sé, tendría que pensarlo.

--Está bien, pero no te tardes mucho.

...

Después de arreglar todo con Amélie, me devolví al hotel. Estoy cansado. Quiero dormir todo lo que sea posible antes de comenzar a trabajar y después no pueda hacerlo.

Mi celular suena, anunciando una videollamada de Adrien y contesto.

--Si todo el tiempo vas a tener esa cara, dímelo y no te llamo más -- dice desde la otra línea.

--Estoy confundido.

--¿Por qué?

--¿Recuerdas que te dije que conocí a alguien?

--Si.

--Bueno... se llama Amélie y... me gusta, me gusta mucho.

--¿Y por qué estas confundido?

--Es que... cuando estoy con ella, no puedo evitar pensar en Anne. Tienes algunas cosas en común.

--Anne no se merece ni que pienses en ella, Derrick. Sé que no es fácil, pero tienes que olvidar lo que te hizo y seguir con tu vida. No puedes detenerte a llorar. Tienes que seguir, frère. Si esa chica te gusta, díselo.

--Le pedí que se casara conmigo.

--¡¿Que?!

--Fue por un impulso, aunque no me arrepiento. Estábamos hablando de que a ella le gustaría adoptar a uno de sus pequeños pacientes pero que no puede porque tiene que estar casada, y yo me ofrecí.

--Creo que eres intenso. No debiste hacer eso, es muy pronto. No conoces del todo a esa chica.

--Es que ahí está el problema. Siento como si la conociera de toda la vida.

--Entiendo el sentimiento, pero tienes que hacer las cosas bien. ¡Por Dios, Derrick! No puedo creer que soy yo el que te está diciendo esto. Eres un imbécil.

--¿Algún último consejo?

--Haz las cosas bien. Si esa chica es para ti, no tienes por qué adelantarte a los hechos. Todo va a pasar. Solo tienes que tener calma.

--Me siento muy orgulloso de ti porque si me prestabas atención cuando te hablaba y ahora, gracias a lo increíble que soy, me estas aconsejando de la forma que yo lo haría contigo. Merci, frère.

--No hay de qué. Tengo que colgar, Katherine acaba de llegar.

--Adiós, la saludas de mi parte.

--Lo haré. Cuídate.

--Tú igual -- digo y cuelgo la videollamada.

Amélie...

¿Por qué te tuve que conocer justo ahora que tengo un desastre en mi corazón?

¿Por qué no apareciste antes?

¿En dónde estabas?

En este poco tiempo que llevo conociéndote, me he dado cuenta que a veces, después de una decepción, llega la verdadera felicidad.

¿Sentirás lo mismo que yo?

Espero que sí.

Tengo que aclarar mis sentimientos, eso lo sé. Pero también sé, que aunque piense en Anne, ya no tengo tantos sentimientos hacia ella porque la que realmente me importa eres tú.

Jolie...

Un Psiquiatra Virgen Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora