Amélie Volkov
Tres meses después...
--Estoy nerviosa -- le digo a Katherine, mientras me miro en el espejo.
--Todo va a salir bien.
--Y, ¿Si dice que no?
--Lo dudo mucho. Si Derrick no se quisiera casar contigo, te lo habría dicho hace tres meses.
--Tengo nauseas.
--Tranquila, lo último que queremos es que vomites a mitad de la boda.
--Tú te ves linda -- la observo a través del espejo. Lleva puesto un vestido de seda, azul marino, que resalta su panza de cuatro meses de embarazo.
--Gracias, pero tú te ves mejor. Ahora, quiero que respires y te tranquilices. Todo va a estar bien. Derrick te va a decir que sí. No hay nada de qué preocuparse.
--No hay nada de qué preocuparse -- repito, mientras inhalo y exhalo, tratando de calmarme.
--¡Derrick salió corriendo! -- Adrien entra de golpe en el cuarto.
--¡¿QUÉ?! -- grito. Adrien se ríe al ver mi cara de espanto.
--Era broma -- aclara.
--Adrien, ¿Cómo le haces eso a Amélie? ¿No ves lo nerviosa que está?
--¿Qué tienes? -- me pregunta.
--Estoy nerviosa, tengo nauseas, siento mareos de repente... no me siento muy bien hoy.
--¿No estarás embarazada?
--No, no puedo estar embarazada.
--Ay, no te hagas, que tú y Derrick ya...
--¡No hace falta que lo digas! Y no lo digo por eso, simplemente... no puedo estar embarazada.
--A ver, ¿Por qué?
--Porque... me hubiera dado cuenta.
--Amélie, algunas mujeres no tienen síntomas hasta el primer mes de embarazo, o a veces hasta el tercero, así que sería buenísimo que te hicieras una prueba para quitar la sospecha.
--¿Cuánto falta para la boda? -- le pregunto a Katherine.
--Media hora.
--Adrien, tú eres el elegido -- lo señalo --. Ve a la farmacia a comprar una prueba de embarazo.
--Esas pruebas no son del todo ciertas. Es mejor que vayas a una clínica.
--Después voy, pero necesito que vayas a comprar una prueba a la farmacia.
--Está bien, ya vuelvo -- sale del cuarto.
--¿Te imaginas que estés embarazada? -- me pregunta Katherine --. Sería lindo tener a alguien más que me acompañe en el embarazo.
--Si estoy embarazada, creo que seré la mujer más feliz del mundo.
--¿Te hace muchas ilusión tener un bebé?
--Sí, no sabes cuánto. En poco tiempo Sebastián va a ser mi hijo, al igual que Isabelle y eso me hace doblemente feliz porque al fin voy a tener la familia que siempre quise.
--Yo estoy un poco asustada. Nunca antes me había embarazado o experimentado algo similar, pero sé que todo va a salir bien porque, poco a poco, el instinto materno se ha ido despertando y comienzo a hacer cosas que antes no sabía pero que ahora, me salen naturalmente, como si lo hubiera sabido siempre.
--¿Aún no sabes que va a ser?
--Adrien quiere que esperemos un poco más para saber el sexo del bebé, aunque yo creo que la panza ya está lo suficientemente grande para ir pensando en un nombre -- dice, masajeando su panza.
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Un Psiquiatra Virgen
Novela Juvenil¿Alguna vez has conocido a un hombre que siga siendo virgen a sus veintiocho años?... ¿No? Bueno, permíteme presentarte a Derrick Blanc. Él es el médico psiquiatra más reconocido en Francia. No sólo por su ética y profesionalismo, sino por su simpat...
