36 - Segunda parte

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Derrick Blanc.

––¡Alek! –– le grito mientras termino de llegar corriendo a la puerta de la habitación de Kira ––. ¿Qué pasó exactamente?

––No se acuerda de mí.

––¿Qué?

––No se acuerda de mí. No sabe quién soy, ni recuerda lo que pasó.

––¿Estás seguro?

––Sí.

Entro en la habitación y la enfermera ya está atendiéndola.

––Hola, Kira –– ella dirige su mirada hacía mí.

––Hola, ¿Quién es usted?

––¿No me recuerdas?

––No, no lo recuerdo.

––¿Tampoco recuerdas tu nombre?

––Me llamo Kira, eso sí lo recuerdo.

––Así es, te llamas Kira Gólubev.

––Tengo quince años.

––Exactamente. ¿Qué más recuerdas?

––Recuerdo a Alek, a mi hermana, a toda mi familia.

––¿A toda tu familia?

––Sí

––¿Por qué le dijiste a Alek que no lo recordabas?

––Estaba asustada, sigo sin saber quién es usted.

––Soy el Dr. Derrick Blanc, estoy encargado de ti.

––¿Qué me pasó? ¿Por qué estoy aquí?

––Esa información la vamos a dejar para cuando estés en mejores condiciones, no quiero que lleves emociones fuertes.

––¿Por qué tengo una venda en mi cabeza?

––Tuvimos que operarte de emergencia porque tuviste un accidente.

––¿Qué accidente?

––Más adelante te diré todo lo que quieras saber, pero por ahora quiero que te mejores.

––¿Cuándo me van a dar de alta?

––Cuando yo vea que estés bien.

––¿Mi familia no está aquí?

––No he podido localizarlos, pero en cuanto lo haga, los traeré aquí.

––Solo quiero ver a mi hermana. No le avise a más nadie.

––Tu hermana no está cerca.

––Quiero que la traigan aquí.

––Haré lo que pueda. Más tarde vendrá el neurólogo a revisarte.

––Está bien.

Salgo de la habitación y ahí están Alexey y Alek esperándome.

––¿Qué pasó? –– pregunta Alexey ––. Ya le avisé al neurólogo, viene en camino.

––Recuerda a su familia –– miro a Alek ––, y también a ti.

––Pero me dijo que no

––Estaba asustada cuando te dijo eso.

––¿No recuerda más nada?

––Al parecer solo recuerda personas, más no recuerda momentos. Aunque tenemos un problema más complicado.

––¿Cuál?

––Kira me pidió que trajera a su hermana.

––¿A Nyx?

––Sí, dijo que de toda su familia, solo quería ver a su hermana.

––Eso lo puedo resolver, pero tendríamos que decirle absolutamente todo para que logre entender las condiciones en las que se encuentra Kira.

––Si logras contactarla, dile que venga directamente al psiquiátrico. Aquí, hablamos con ella, le explicamos todo lo que pasó y lo que no tiene que decirle a Kira.

––Está bien.

Toda mi vida he creído que los milagros existen, pero nunca había sido testigo de alguno. Al observar a Kira hablarle a Alexey, me doy cuenta que ella tenía que vivir; Kira tiene un propósito en esta vida. Me siento feliz y conforme, aunque eso no quiere decir que no vaya a hacer lo posible por seguir ayudando a Kira, porque esa es, y será siempre mi meta como médico psiquiatra; Ayudar/ curar a las personas.

––¿Segura que no recuerdas? –– oigo al doctor preguntarle a Kira y me acerco hacia ellos.

––Si, estoy segura.

––¿Puedes cerrar los ojos e imaginarte por qué estás aquí?

––No creo que sea buena idea –– intervine ––. Si no recuerda nada, el proceso de recuperación debe ser lento, poco a poco; no de un solo golpe. No es bueno que fuerce su cerebro para recordar algo, menos ahora que su operación es reciente y la herida en su cabeza aún no se cura por completo.

––Lo sé, pero sería bueno que lo intentara. Si no recuerda nada, haremos el proceso de recuperación a su ritmo.

––¿Puedes intentarlo, Kira? ––le pregunto y ella asiente. Después de unos segundos, cierra los ojos y se mantiene así por un rato, hasta que hace una mueca de dolor y por instinto se sostiene la cabeza ––. ¿Estás bien? –– Alexey y yo nos acercamos a ella.

––Sí, solo sentí una punzada bastante fuerte en mi cabeza.

––¿No pudiste recordar nada? –– pregunta el neurólogo.

––Creo que no, solo a mi padres.

––Igual hiciste un buen trabajo –– la animo ––, si sigues así, pronto vas a estar bien.

––Gracias.

––Ahora quiero que descanses, Kira. Estoy haciendo lo posible por localizar a tu hermana, pronto la tendrás aquí contigo.

––Está bien, Dr. Blanc, se lo agradezco mucho.

––No es nada, descansa –– nos despedimos y salimos del cuarto.

––Por ahora, recuerda a sus padres, ya veremos lo que va pasando –– me pregunta Alexey.

––Sí, es bueno que no haya perdido completamente la memoria. Lo único malo es que va a tener que recordar malos momentos en el proceso de recuperación.

––Va a ser muy difícil para ella, pero si no me equivoco, para ese momento ya su hermana estará con ella, así que tendrá a alguien de confianza que la apoye.

––Es cierto, pero aun así, será muy fuerte.

Un Psiquiatra Virgen Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora