Cena II

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¡Hola~!¡Tanto tiempo! Me tardé un millón de años porque este cap es LARGUÍSIMO, yo no sé si no es el más largo hasta el momento xd Pero no sabía cómo cortarlo sin que quede raro así que seguí escribiendo, por eso la tardanza uwu También he descubierto que me cuesta mucho escribir cuando los personajes que aparecen no son solo Cas y Dean jajaja <3 Ahora sí, el cap :3


Ambos caminaron hasta la cocina. Cuando vio a la madre de Castiel sirviendo la comida, Dean tuvo el impulso de acercarse a ayudar. Se dirigió hacia ella, dispuesto a preguntarle si necesitaba que colocase los platos o sirviese o lo que fuera, ya que estaba acostumbrado a hacerlo todos los días en su casa. Sin embargo, se detuvo a tiempo. La voz en off de Crowley en su cabeza le explicó que en cenas elegantes había que dejar que los anfitriones hicieran todo, mientras que él tenía que actuar como un invitado. A regañadientes, se acercó a la mesa para sentarse donde Castiel le señalaba. Realmente no entendía nada de las reglas de etiqueta. Le parecían una tontería. Pero se mantuvo impasible mientras movía la silla hacia atrás antes de sentarse en ella, para no "desparramarse como un mandril", en la retórica crowleriana. Castiel lo miraba con curiosidad, así que Dean se cuidó de no voltear a verlo porque sabía que se partirían de la risa. Por suerte, el oji azul se sentó a su lado. Naomi terminó de servir todo, y se sentó frente a Dean, junto a Chuck. Miró a todos con una leve sonrisa.

-Vamos a agradecer la comida.-volteó a ver al Winchester-Dean, ¿te...?

-Yooo haaaceeerloooo.-la interrumpió Castiel.

Un silencio tenso e incómodo cayó en la mesa. Castiel clavaba sus ojos en su madre con una mirada que Dean sabía solo una madre podría soportar. Naomi la sostuvo, claro, con un ligero gesto de enfado. Era como si saltaran chispas en el recorrido entre ambos pares de ojos. El rubio estaba estático. Castiel lo había salvado: él no tenía ni idea cómo agradecer una comida. Había participado algunas poquísimas veces en las que había comido en la casa de Gabriel, cuya familia también era religiosa. Pero como casi nunca comían juntos, y a Dean en particular no le gustaba ir a la casa de su amigo, habían sido contadas veces. Y, siempre, como oyente.

-Yo agradeceré.-interrumpió Chuck, para relajar la situación.

Castiel y Naomi suspiraron al mismo tiempo, y Dean tuvo que contener una sonrisa divertida ante la sincronización del gesto madre-hijo. Chuck agradeció la comida. Luego de unos minutos, comenzaron a comer. El rubio intentaba concentrarse en servirse de manera lenta, sin parecer un desaforado.

-Dean, -mencionó Naomi, y el rubio se preparó para lo que fuera- Castiel nos explicó que tu padre no podía venir porque está trabajando. Una lástima.

-Así es. Él trabaja mucho.-y para no quedar tan seco, agregó-Es difícil mantener dos hijos solo.

-¿Tu trabajas, Dean?-preguntó Chuck con interés.

-A veces ayudo a mi tío.-se cuidó de no explicar que Bobby era mecánico.-Pero mi padre quiere que me concentre en mis estudios.

Había entrado en terreno escabroso, lo sabía. La palabra "estudio" solo podía remitir a un tema posible, uno de esos que había pensado en esquivar lo más posible durante la cena.

-Hablando de estudi...

-¡Wow!-interrumpió genuinamente Dean.- ¡Esto está delicioso!

Un silencio de sorpresa pobló el comedor de la casa Shurley. La cara de Dean se coloreó al instante. "¡Eres un cerdo, Dean!", podía oír claramente la voz de Crowley en su cabeza, como un diablo en su hombro izquierdo. ¡Y tenía razón! ¡Acababa de interrumpir a la dueña de casa con un grito infantil sobre la comida! ¿Podía restaurar su imagen aún, o era demasiado tarde?

Sobran las Palabras [Destiel]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora