Reencuentro

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¡Hola de nuevo! Primera vez que actualizo dos capítulos juntos, pero ustedes lo merecen por tanta espera <3 Para no dilatarlo más, aquí el cap, y seguramente habrá más notas de lo normal al final. ¡Espero que les guste!


Dean pedaleaba automáticamente. Le estaba costando apagar su cerebro, que insistía en mostrarle todos los escenarios posibles a los que se estaba dirigiendo a paso continuo. Aún ni siquiera estaba del todo seguro de que llegaría a destino sin dar la vuelta antes.

Pero no podía hacerlo. Lo sabía. Lo sentía. Se lo había preguntado una y mil veces. Luego de que Meg cortase la llamada, mientras hacía la cena, al lavar, al acostarse, al levantarse, al desayunar, al bañarse, al cambiarse, al tomar la bicicleta, y ahora mismo, manejándola. Y lo haría hasta el último instante. Y la respuesta volvería a ser la misma. Iría al encuentro, porque Castiel se lo merecía.

No es que pudiese darle algo, en verdad. Sin embargo, la idea de Castiel allí sentado, esperándolo horas y horas le parecía inconcebible. Ya bastante daño le había hecho, no podía encima dejarlo tirado. Castiel había jugado bien sus cartas al asegurarle, vía Meg, que él iría sí o sí, sin esperar su confirmación. Dean sabía que el oji azul no mentía. Realmente iría al bosque y se quedaría allí horas, tozudo como era. Con esa imagen en su cabeza, el Winchester no podría estar tranquilo en su casa, pensaría en cada momento en Castiel esperándolo.

Castiel esperándolo.

Ya ni siquiera importaba para qué. Dean estaba preparado –o eso quería decirse a sí mismo- para cualquier insulto, advertencia, consejo, burla, lo que fuese que Castiel quería darle después de tantos días sin hablarse. Aunque la calidez del peluche de abeja (con el que había dormido anoche) no lo abandonaba, Dean prefería armar en su cabeza un Castiel enojado y cruel, porque era mucho más fácil que pensar en un Castiel herido.

Quedaban pocos metros y sus piernas comenzaban a flaquear. Estuvo a punto de frenar. ¿Sería tan malo dejar a Castiel ahí? ¿No sería mejor eso a...? Dean sacudió su cabeza, buscando de nuevo los pensamientos que lo llevaban a decidirse a seguir. Bobby llamándolo cobarde, tan doloroso como cierto. Rowena explicándole que ningún imbécil podía arruinar su vida si él no se lo permitía. Jo mostrándole lo estúpido que era sentir culpa por errores que no había cometido. Gabriel tildándolo de injusto, Crowley honestamente preocupado. Sammy confiando en que resolvería las cosas con Castiel. Hasta el mismísimo John le había pedido que no perdiese el tiempo. Benny asegurándole que era una buena persona, y que había ayudado a Castiel. Incluso el encuentro con Balthazar...Castiel debía haberlo contactado, cuando días antes le había confesado que estaba aterrado a hacerlo. Dean debía haber influido en ello.

En cada una de las palabras de sus personas más queridas, en sus reacciones, en su cariño, Dean encontraba la razón para pedalear un poco más, acercándose al claro en el que sabía que Castiel iba a esperarlo. Por supuesto que recordaba dónde habían tenido su pic nic, una de sus primeras salidas juntos. Y, aunque no quisiera admitirlo, lo llenaba de calidez que Castiel hubiese elegido un lugar así para reencontrarse.

Detuvo su bicicleta. A lo lejos, sintió la presencia de alguien. Debía ser Castiel. Sus piernas temblaron, y no por el esfuerzo realizado en la bicicleta. Sabía que el ojiazul estaba allí: sus dudas internas lo habían llevado a llegar bastante más tarde de la hora pactada. Respiró profundamente. ¿No se había decidido a luchar? Luego de ese abrazo con su padre en la cárcel, ¿no se había propuesto mejorar en cada momento? Había caído en las garras de Michael por su propia debilidad. Y no por el dolor o la angustia de la muerte de su madre y todo lo que había sobrevenido con ella, si no por ser tan cobarde de no aceptarlo. De no tomar toda esa mierda y decir en voz alta lo roto que se sentía. De haber creído que ser fuerte era no hablar de emociones, ocultarlas y seguir adelante. Y ahora, con Cas...había hecho lo mismo. Debía intentar arreglarlo.

Sobran las Palabras [Destiel]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora