Fiesta VIII

547 72 119
                                        


¡Hola~! ¡Aquí de nuevo! Sé que pasó bastante, ciertamente tengo la mitad de este cap escrita hace rato. Pero vinieron familiares a alojarse en mi casa y se quedaron más tiempo del previsto xd Además, tengo que confesar que volví a leer fanfics (en general es mucho más lo que escribo que lo que leo) gracias a la ship de SamxFrodo de El Señor de los Anillos xd Aunque leer me sirvió para recordar cómo me ayuda/relaja leer historias, y cómo supongo que, quizás, puede ser que a alguien le pase lo mismo con las que yo escribo, me regresaron las energías para continuarlas <3 

En fin, este cap iba a ser  más largo pero prefiero actualizar <3 ¡Espero que lo disfruten!


Castiel se quedó allí parado, intentando controlar los desbocados latidos de su corazón. Sentía que en cualquier momento se le saldría del pecho. Aunque en verdad ya lo había hecho para estar junto a Dean Winchester.

El oji azul lo observó. El rubio estaba sirviéndose una bebida que desde allí no lograba conocer con precisión. Sonrió levemente, pensando lo nervioso que debía estar. Dean no era bueno comunicándose, como él mismo había afirmado. Y, sin embargo, se las había arreglado para decirle algunas de las cosas más bonitas que había recibido en toda su vida. Todavía no se recuperaba del encontronazo con Benny que ya tenía que procesar otras emociones. Por un momento realmente había creído que el chico lo golpearía. Sabía que la protección de Dean le había demostrado, a ambos, que el Winchester quería a Castiel. Dean no había dudado ni un segundo en interponerse entre ellos, ni en alejarlo para que el problema no pasara a mayores.

Pero todo eso había quedado casi minimizado frente a todo lo que Dean le había dicho luego. Que hacía bien a las personas...él, que ni siquiera podía pronunciar los verbos conjugados sin que fuera un esfuerzo enorme. ¿Cómo podía asegurar eso Dean, con esa mirada tan sincera? Y ese intento de superar lo que le dolía, de no repetir las actitudes que, evidentemente, lo habían herido...era tan admirable.

¿Podía contar como una confesión? Castiel se dijo que sí. Una al estilo de Dean Winchester, claro. Por eso era tan dulce, rara, solapada y maravillosa a la vez.

Los ojos verdes lo observaron entre la vergüenza y la relajación cuando Dean regresó y confirmó que Castiel continuaba allí. No necesitaban decirse nada al respecto; sus sonrisas tímidas eran suficientes. Dean le ofreció el vaso lleno que sostenía, Castiel lo agarró.

-Como verás, esta vez tomé uno de plástico.-rió un poco.-Ojo, no es para que tomes. Necesito que me lo tengas mientras barro.

Castiel suspiró, aunque no estaba molesto. Aún estaba concentrado en controlar los nervios que se apoderaron de él una vez que Dean regresó a su lado. El rubio comenzó a barrer sin mirarlo.

-Bueno, tienes tu oportunidad. Un solo comentario o lo que quieras, que tendrás que hacer ya mientras barro estos vidrios. Una vez que termine...

Pero Castiel no necesitaba más tiempo para saber qué diría.

-Noooo arreeepeeentiiiiir...-interrumpió.

Dean no pudo evitar voltear a mirarlo fijamente, expectante, aunque ya sabía a qué se refería Shurley. Necesitaba oírlo completo para que su estúpida baja autoestima no pudiese discutirle más tarde.

-Deeeeel beeesooo...paaarqueeeee.-finalizó con una ligera sonrisa.

Y Castiel había ido más allá, como siempre. Porque no quería dejar ninguna duda en Dean, ningún efímero "lo que sucedió", "lo que pasó", ni siquiera "lo que hicimos". Castiel había aprendido a la fuerza la importancia de las palabras, de cada una de ellas, de las letras unidas con un significado propio. Cada palabra dolía, y en ese dolor residía su valor. Porque sabía que a Dean también le dolía pronunciar algunas, aunque no fuese dolor físico.

Sobran las Palabras [Destiel]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora