Hamaca II

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¡Hola! ¡He regresado! Como dije en mi perfil, tardé mucho en actualizar porque me dediqué a escribir para la Cherik Week, ya que hace muchísimo no escribía Cherik y es mi otra OTP <3 

Además...¡Este capítulo es larguísimo! ¡Puro Dean y Cas! Con charlas, explicaciones, y cositas que seguro estaban esperando......... <3 ¡Espero que lo disfruten~!



Dean tomó con seguridad la mano que Castiel le ofrecía. Siempre tomaría esa mano con seguridad, pues sabía que sólo lo conduciría a un lugar mejor. A un lugar tranquilo, resguardado, cuidado. A un lugar al lado de Castiel.

Caminaron en un cómodo silencio, que Dean agradeció. Necesitaba ordenar su mente antes de hablar claramente con Castiel si quería hacerse entender y explicarse correctamente. Desde que se había levantado estaba intentándolo, pero, como siempre, su cabeza era un embrollo de razones que parecían ilógicas y disculpas que se asimilaban a excusas. Mientras disfrutaba de estar en movimiento, pues eso ayudaba a que todo fluyera en él, observó a Castiel. Sus ojos azules miraban al frente, avanzando a paso firme, sosteniendo su mano con calidez. Dean sonrió con ternura.

Había estado tan angustiado todos esos días, porque luego de haberle contado todo a Castiel sentía que no era capaz de estar con él. Pero ahora, sentía que era capaz. Porque era capaz de tomar su mano, era capaz de caminar junto a él, era capaz de mirarlo a los ojos y decirle lo que sentía.

Porque Castiel lo hacía sentirle capaz de cualquier cosa.

Realmente se sentía capaz de todo, incluso de enfrentarse a él mismo de una buena vez.

Llegaron al parque al que habían ido hacía ya varias noches, cuando Dean había ido a cenar a la casa Shurley. Sin embargo, estaba diferente ahora, lleno de niños y familias, con risas y gritos a la luz de la tarde. Encontraron de suerte un banco vacío, bastante alejado del resto, y Dean los llevó hasta allí. Se sentaron y observaron en silencio. La mejilla de Dean escoció con el beso que Castiel le había dado hacía un rato, cuando él mismo le había insinuado que le gustaría uno.

Pooodeeeer seeeer cuaaandooo tuuu queeereeer...

Dean volvió a sonreír. Era tan fácil hacerlo cuando Castiel era tan dulce.

-Antes, lo más anecdótico que me había ocurrido en este parque era la vez que Lucifer y sus amigos fueron a molestar a Sammy mientras se hamacaba. Le partí la cara.

-¿Aaaanteees?-

El Winchester lo miró un segundo antes de volver a desviar la vista hacia delante, aunque aún sonreía con diversión.

-Ahora me parece más interesante haber tenido mi primer beso con el chico más increíble que he conocido.

Espió por el rabillo del ojo la reacción de Castiel, y no pudo evitar sonreír más ante su sonrojo. Sabía que era cruel ser halagador con él cuando aún no había aclarado muchas cuestiones, pero era simplemente tentador si el resultado eran los ojos azules brillando con emoción.

-Preeeguuuntaaar quieeen seeer...-contestó como pudo.

Dean rió brevemente, sintiéndose más relajado. Suspiró, sabiendo que ya era hora de hablar, sobre todo si quería seguir compartiendo esos momentos con Castiel sin la sombra de todo lo que había ocurrido.

-Hey, Cas.

Su tono demostraba que estaba hablando en serio, sin embargo, lo había llamado suavemente. El ojiazul lo miró, como si lo comprendiera. Seguramente lo hacía.

Sobran las Palabras [Destiel]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora