Rumores

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¡Hola! ¡Acá no sólo con capítulo nuevo, sino, larguísimo! En serio, es el más largo hasta ahora. En otros momentos hubiesen sido dos distintos, pero decidí subirlo todo junto. Sinceramente, lo escribí casi de un tirón en estos días, así que me parecía cruel cortarlo. De hecho, quería actualizar "Carry on with you" y de pronto me vino la inspiración para este cap, no quise dejarla pasar uwu Disfruten la lectura, aparecen varios personajes...¡Y tiene bastante cantidad de dulzura!



Cuando oyó los golpes en la puerta intentó no emocionarse. Podía ser cualquier persona: una amiga de su madre, alguien vendiendo algo, su padre regresando más temprano de lo previsto. Pero cuando su madre fue hasta su cuarto para indicarle que alguien lo había ido a ver, no pudo evitar sentir que su corazón latía más rápido. Tal vez Dean ya había tenido su tiempo de reflexionar y entender que no había ocurrido nada malo entre ellos, tal vez había incluso juntado el suficiente coraje para ir a verlo y hablar...

Corrió escaleras abajo y llegó a la puerta casi sin aliento. Abrió la boca sin saber si era para respirar o para hablar...y se quedó sin palabras cuando descubrió que no era Dean quien estaba parado debajo del marco de la puerta. En cambio, lo estaba esperando la sonrisa felina de Bella Talbot. La muchacha rió bajito ante su expresión. Castiel no podía verse, pero supuso que la decepción en su rostro debía ser casi palpable. Mientras intentaba recuperar el aliento y sobreponerse a la desilusión, miró a Bella con intriga. ¿Para qué había ido a buscarlo? La muchacha se acomodó el bobo vestido que vestía. Tenía el mismo look que cuando asistía a la iglesia.

-Hola para ti también, Castiel.-saludó con la voz melosa que utilizaba cuando había adultos cerca.-Vine a buscarte.

Los ojos azules la miraron con la desconfianza inscripta en sus ojos. ¿Qué quería Bella? Ya sabía que esa chica nunca hacía nada gratis, sin recibir nada a cambio. Y ellos no eran, en verdad, demasiado cercanos. Hablaban en la iglesia porque eran los únicos que no estaban realmente metidos en todo eso de la religión. Pero Castiel casi no asistía. Y Bella parecía necesitar mantener una imagen frente a su madre que no le permitía ser demasiado amigable con alguien que claramente no era un fanático religioso. Era la primera vez que iba a su casa a buscarlo a él. Sin embargo, Bella no se inmutó. Solo asintió levemente con la cabeza, y Castiel entendió en ese gesto, en concordancia con su sonrisa cómplice, que debía decir que sí. Antes de que pudiese pensar qué hacer, Naomi se acercó a ellos.

-Castiel, no dejes a Bella allí parada. Invítala a entrar.

-Oh, no hay problema, señora Shurley.-se aseguró de contestar rápidamente Bella. Y, con una amplia sonrisa, continuó.-De hecho, Castiel y yo íbamos a salir un rato, si no le molesta.

Castiel miró a Bella con sorpresa. Pero había algo en su estudiado tono, en su aura falsamente amable y seguro, que hacía que no sonara maleducada ni metida.

-¡Qué buena idea! Así Castiel sale un poco de casa.-y, mirando a su hijo, agregó.-Te haría bien tomar algo de aire.

El oji azul se contuvo de lanzar un bufido. Últimamente su paciencia andaba en negativo, y la combinación de su madre con Bella le parecía infame. Además, la idea de su madre de que le hacía falta "salir a tomar a aire" le recordaba que, en realidad, lo que le hacía falta era ver a Dean.

Sin embargo, la idea se le hizo tentadora. Además, Bella seguía mirándolo insistentemente, como si no tuviera ninguna intención de dejarlo negarse. Y su instinto le decía que aquella muchacha obtenía lo que quería, de la forma en que fuese. Tal vez seguirle fuese la opción más confiable. Y la más interesante, para qué mentirse. No tenía nada que perder.

Sobran las Palabras [Destiel]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora