Los segundos se volvieron minutos, los minutos en horas, las horas en días, los días en meses y los meses en años en aquel lugar donde lo ponían a trabajar a las 24 horas día o siendo torturados por muchas horas, Tanjiro ya había perdido la noción del tiempo.
En total eran 15 niños contándolo a él, ellos se trataban como una familia, a veces el pelirrojo no comía por dárselos a los niños menores o como el los veía a sus hermanos menores, los 15 eran muy unidos a pesar de todo lo que les hacía sufrir eso nos les hacía perder la esperanza de que algún día pudieran tener una vida normal a veces el pelirrojo se preguntaba
“De que sirve preocuparte POR LAS DEMAS PERSONAS si luego te miran como alguien insignificante que al poco tiempo terminan… OLVIDANDOTE”
Ya no había nada en aquel lugar, las sonrisas de aquellos niños se iban apagando poco a poco hasta que desaparecían, una familia de niños se había formado donde dos eran los mayores Tanjiro junto a otro niño que cuidaban a los menores, a veces no dormían por estar cuidando a los demás, pero no les importaba con tal de poder cuidarlos, con cada día que pasaba aprendía muchas cosas como
“Las mismas cosas que hoy te lastiman son las que mañana te hacen fuerte”
Pero no todo era felicidad ya que llegaba la hora de tortura donde le daban muchos latigazos por tres horas seguidas, después le echaban agua muy caliente en aquellas heridas haciendo que sintiera demasiado dolor en sus heridas, para después volverle a dar latigazos con su cuerpo empapado en agua, incluso a veces lo electrocutaban aun cuando su cuerpo estuviera mojado para que estuviera consiente del dolor, a veces le echaban acido en partes de su cuerpo haciendo que diera gritos desgarrados, le tronaban los huesos de los dedos, pies, incluso le rompían los brazos para que pudieran escuchar aquellos gritos de dolor, Tanjiro había llegado a una conclusión sobre el dolor
“El dolor es tu amigo” “El dolor es tu aliado” “El dolor te dice cuando has sido herido” “Pero, ¿Sabes cuál es la mejor cosa del dolor?” “¡Te dice que no estás muerto aun!”
Al final del día lo dejaban con todo su cuerpo ensangrentado donde aquellos niños que él llamaba hermanos lo ayudaban a vendarse esas heridas, a su mente llegaba varios pensamientos uno de esos era
“Llegaran momentos a tu vida en los que no querrán saber nada, buscaras una salida y hasta pensaras que sería mejor no haber nacido”
Era cierto eso, a veces el pelirrojo se pregunta ¿porque nació?, ¿Cuál es el propósito de su nacimiento?, ¿Acaso solo vino a este mundo para ser tratado como una herramienta?, su familia lo había torturado y ahora estas personas lo hacían él sabia que
“Siempre te valora más aquella persona que no te puede tener, que aquella que te tiene”
Esas palabras eran 100% real para el pelirrojo, su familia nunca lo valoro al contrario lo despreciaron, pero aquellos niños lo valoraban más que a nadie, aunque no fueran de la misma sangre el los quería como a sus hermanos.
La sonrisa del pelirrojo se había apagado, él tenía miedo a sonreír, le aterraba sonreír por un solo motivo el cual era
“Cada vez que sonrió me ahogo en mis propias lágrimas"
Pero él sabía que una sonrisa puede tener dos significados que el mismo había descubierto en aquel infierno los cuales eran
“Es curioso que una sonrisa pueda tener dos significados tan opuestos: puede mostrar lo bien que estas o puede ocultar lo mal que te sientes”
Pero solo algo había visto cuanto le costaba sonreír a aquel pelirrojo, tanto que lo destruía por dentro, si esa cosa era
“Casi todos han visto mi sonrisa” “Pero solo la soledad ha visto lo que me cuesta sonreír”
Ese era el terror del pelirrojo al momento de sonreír, todos los días cargando cosas pesadas ya ni sabia cuando iba acabar ese infierno o si algún día iba acabar, el siempre mostraba una actuación de sí mismo para que no vieran su verdadero yo pero
“A todos les muestro una actuación de mi” “Pero, la verdad es que ya ni yo se diferenciar entre mi actuación o mi verdadero yo”
El actuaba siempre, ocultaba su verdadero yo, pero solo se los demostraba a sus hermanos menores de aquel lugar ya que
“La mejor mascara para ocultar lo que realmente sentimos es una sonrisa, hay veces en las que es mejor fingir que estas bien que mostrarte vunerable”
A veces en la cabeza de nuestro pelirrojo pasaba la pregunta ¿Qué es el amor?, por más que trataba encontrar una respuesta a esa pregunta no lo hacía hasta que un día lo encontró su respuesta era
“El amor no es más que… una patética ilusión”
Pero el eso era el amor, esa era a la conclusión que había llegado por un solo motivo el cual fue el único que encontró en toda aquella oscuridad en la estaba
“Si el amor es solo una palabra, entonces ¿Por qué duele tanto si te das cuenta de que no lo encuentras en ningún lugar?”
Sus hermanos le preguntaban si se encontraba bien, pero el siempre respondía con un “Estoy bien, no pasa nada “, por un solo motivo que era
“Responder eso, porque ya no sabes si te ayudara o te hará sentir peor”
Tanjiro era una persona que demostraba ser fuerte de corazón, pero nadie sabía lo que en verdad era, pero en su mente siempre estaba aquella idea
“Soy alguien… que demuestra ser tan duro como una roca” “Pero en realidad… soy más frágil el cristal”
En su cabeza también escuchaba esas palabras tan dolorosas que le había dicho su familia, al igual las risas de aquellas personas que lo torturaban, pero siempre les decía
“¿Tienen idea de lo que es ser torturado por tu propia mente?”
Nadie tenía la idea de lo tortura que le hacía pasar al pelirrojo su propia mente tanto que se hacía daño así mismo para solo decir
“Yo… me arrepiento de todo el daño que me hice a mí mismo…” “Pero la verdad es que yo… Ya no poseía otra opción”
Incluso a veces agarraba un cuchillo que estaba ahí tirado casi a punto de enterrárselo en su abdomen se preguntaba
“¿Qué pasaría si muero o simplemente desaparezco?, a nadie le hare falta…”
Pero recordaba aquellos niños los que eran sus hermanos llegando a la conclusión de…
“Somos como libros, algunos solo juzgan por la portada, pero no saben las historias que llevamos dentro”
