Mintámonos mirándonos a los ojos,
porque mentir es un pecado como nuestros cuerpos,
mintámonos con la misma fuerza con la que nos amamos, porque
no nos importaría arder en el infierno que llevamos dentro.
Amamos la manera en que nos mentimos de la misma
forma que amamos la manera en que nos incendiamos.
ESTÁS LEYENDO
EUFORIA
AksiLibro 2. Sensaciones que hieren. Dicen que donde hubo fuego, cenizas quedan, pero para Eleora y Mihail, las cenizas nunca fueron suficientes: la llama sigue viva, intensa y peligrosa. Ella ha regresado, más poderosa y decidida que nunca, dispuesta...
