Alec suspiró mientras veía a través del espejo los distintos tonos de azul que abarcaban desde un pómulo hasta el otro. Vestía todo de negro, y la bandera gay pintada en su cara era lo único que le daba algo de color.
Magnus le había comentado casualmente hace algunos meses la marcha que se hacía en junio donde la comunidad LGBTQI+ asistía libremente, mostrándose cómo era y sin temor al qué dirán. Magnus siempre iba, y Alec también quiso hacerlo este año.
Solo que... ahora tenía miedo. Y lo peor es que no sabía de qué.
—¿Estás listo, Alexander? —preguntó Magnus entrando al baño. Tenía la mitad derecha pintada de rosa, morado y azul. Y parecía feliz, cómodo y orgulloso.
—Lo estoy —asintió —. ¿Ya es hora?
—Sip —confirmó Magnus —. Bueno, falta una hora para que nos encontramos con Helen y Aline, pero primero quería que disfrutaras tu primera marcha conmigo. Solos tú y yo.
—Oh, está bien. —De hecho, Alec necesitaba eso. Un momento para respirar y reflexionar sobre las próximas horas. —. ¿No crees que no voy muy acorde para la situación?
—¿Alexander Lightwood preocupado porque va de negro? ¿Quién eres tú?
—Solo no quiero sentirme diferente a los demás.
—Todos ahí tenemos muchas cosas en común, pero una de ellas es que hemos sido lo suficientemente juzgados como para no juzgar a los demás. Créeme, no te sentirás diferente.
—Si tú lo dices.
—Sí, lo digo. Y también digo que es momento de irnos. —Magnus conjuró un portal, tomó la mano de Alec y juntos lo atravesaron, llegando a un rincón sucio de alguna parte de New York.
Alec aún no veía nada, pero Born this way sonaba a lo lejos al igual que risas y gritos.
Magnus, que siempre parecía saber más que el propio Alec cómo se sentía, le preguntó —Sabes que podemos irnos. Nadie te juzgará por no venir, y yo prefiero estar contigo en el loft que en un lugar donde no estés tú.
Alec le dio una pequeña sonrisa tímida —Estoy bien, quiero hacerlo.
Tomados de la mano (Alec tomando fuerza de su novio), entraron a la marcha y Alec quedó sinceramente impresionado.
Había demasiados colores por todos lados, personas caminando, saltando, gritando y gozando la sensación de sentirse libres.
Volteó a ver a Magnus, quien había sacado una gran bandera del orgullo de Alec-no-sabía-donde y se la ofrecía a su novio con una cálida sonrisa.
Alec la tomó como en trance, pero Magnus tampoco la soltó. La sostendrían juntos hasta el final del día.
De repente, se le vinieron a la mente cientos de recuerdos de gente siendo cruel con él por algo que no lo hacía menos persona que al resto.
"¿No... hay ninguna cura para esto, Alexander?"
"Estoy segura que si estuvieras con una buena mujer se te quitaría lo maricón"
"Pensé que el beso con el brujo había sido para llamar la atención, no que en verdad te gustara chupar pollas, Lightwood"
"Que lástima que un muchacho con tan buen futuro haya caído tan bajo"
"¿Cómo se atreve ese niño Lightwood a seguir viniendo a Idris después de la perversión que hizo?"
"Yo sé que eres normal, Alec. Seguro fue Bane el que te hizo algo para que fueras igual de enfermo que él"
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Sopa de letras Malec
Fiksi Penggemar27 capítulos con cada letra del abecedario (en realidad, pero nunca es suficiente) Habrá un poco de todo, desde capítulos tan dulces que te darán diabetes, o capítulos no aptos para menores (Espero que sepan a lo que me refiero), y ¿por qué no? Capí...