[Completa] Jenedith Roux no lleva una vida perfecta y su refugio son sus amigas y el judo.
Los problemas empiezan cuando el director del instituto Atlas les da la noticia de que pronto tendrán la presencia del modelo masculino del momento como nue...
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Mi día llegó y sinceramente no me sentía bien, no pude dormir nada, solo di vueltas en ese colchón que de alguna manera me parecía demasiado grande desde que Dim lo había abandonado. Ajusté mi cinturón una vez más y respiré hondo para enfocar mi mente en el primer enfrentamiento que tenía, representaba a mi país y era la actual campeona mundial de judo.
La música sonó para darme entrada y apenas me moví al escuchar mi nombre. Las personas que rodeaban el espacio de batalla sacudían sus carteles con mi nombre, muchos de mi país habían asistido a verme y entre ellos se encontraban mi familia y mis amigas. Apenas podía con la emoción que llenaba mis pulmones.
Mi primera contrincante era una chica británica—Danna Arlet—, joder, todas eran más altas que yo. Subí al tatami y me coloqué en posición para el enfrentamiento. La chica de piel oscura me miraba con ganas de romperme cada hueso, a ella la había vencido en los Juegos Olímpicos pasados para ir directo a la final.
Evidentemente deseaba venganza, lo veía en sus ojos. Y yo deseaba desquitarme con alguien por culpa de Bethany.
Lo siento tanto, Danna, no es personal.
El árbitro dio la señal y Danna se dejó venir con toda su furia, planté mis pies con todas mis fuerzas y recibí el golpe que me llevó directo al suelo, jamás había perdido el equilibrio en el primer toque. Utilicé mis brazos para formar una especie de ancla desde su espalda, pero Danna salió de un solo movimiento.
Me levanté para bloquear su ataque, tomé uno de sus brazos para llevarla sobre mi espalda—error—logró esquivarme y volví al suelo, me sentía incapaz de concentrarme, Danna volvió a atacarme, una y otra vez. No podía centrarme en sus movimientos, perdí el objetivo. La gente a mi alrededor gritaba mi nombre para animarme, pero solo podía pensar en una sola cosa, únicamente en alguien... Dim.
Carajo...
Me inmovilizó sin darme cuenta, intenté salir, siempre había una salida, Mike confiaba en mí para este tipo de situaciones. Lo malo de tener tantas cosas en la cabeza y no tomarme el tiempo de concentrarme es que pierdo la frialdad, me bloqueé, mi respiración se aceleró más de la cuenta, me sentía perdida incluso en mi área fuerte.
Perdí.
Danna me venció limpiamente y quedé bocabajo del tatami, elevé mis brazos y hundí mis rodillas en la base, jamás había perdido una batalla en judo, nunca en la vida desde que empecé en este deporte. Me consideraba alguien excepcional porque encontraba la manera de salir en cualquier embrollo y justo hoy, justo en este momento me fue imposible pensar en alguna estrategia para salir vencedora.
Perdí.
Todo me parecía lejano, Mike llegó para ayudarme a ponerme de pie porque se dio cuenta de que por mi sola no podía, todo me daba vueltas.
—Jen, Jen ¿Me escuchas?
La voz de Mike sonaba distorsionada, no la escuchaba con claridad. Nicole intentaba darme agua, pero me sentía incapaz de mover un solo musculo.