Singularidad B+: El Imperio de los Lobos (Capítulo 31)

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"Quienes son ustedes...?"

Irina escuchó esas palabras, dichas por un joven adolescente de cabello negruzco y ojos azulados. Sus dos manos estaban cubiertas por guanteletes carmesí con gemas esmeraldas y garras doradas, se parecían a la descripción que había escuchado de la Boosted Gear, aunque mucho más delgados y compactos, y bueno, eran dos.

Al lado del joven había lo que parecía ser un holograma azulado donde se podía ver a una mujer que sólo podía describir como la representación viva de la Mona Lisa, viendo cómo estaba haciendo una expresión confundida al ver algo fuera de lo que el holograma mostraba.

Xenovia fue la primera en reaccionar, poniéndose de pie mientras que arrancaba su espada del suelo. Viendo cómo el joven tenía los dedos con sus garras separadas y listas para un ataque, junto a su postura general, estaba preparado para empezar a luchar.

"Issei, Nero nos está buscando para-"
Llegando a la pequeña zona apartada donde el joven solía hacer sus entrenamientos, Sekine se frenó en seco al ver a las dos exorcistas y al Master frente a frente, con una de las chicas y el chico listos para luchar, y la tercera aún poniéndose de pie.

"Eh... Que pasó?"
Preguntó confundida, viendo la escena frente a ella.

"Irina!"
Sin embargo, la atención de todos fue rápidamente reclamada por el grito de Xenovia, cuando todos vieron cómo la exorcista de coletas castañas tenía lágrimas bajando por su rostro.

"Ise-Ise-chan... Sos... Sos vos...?"
Preguntó con una voz dubitativa y temblorosa, sus ojos llorosos dejaban escapar lágrimas que recorrían sus mejillas, y uno de sus labios temblaba.  La declaración del desconocido de hacía unos instantes pesaba en su mente, diciendo que las mandaría directamente frente a él. No sabía que creer o que había pasado, pero, la propia recién llegada se había dirigido a él como Issei, así que, debería ser él, no?

Viendo la escena, Issei se sintió mal por dentro. Apretando los labios, trató de hacer memoria. La chica parecía reconocer su nombre, aunque ella no le sonaba de nada.

Y toda la situación en general era confusa, lo que no ayudaba en lo más mínimo.

"Uh... Xenovia Quarta e Irina Shido... Porque aparecieron de la nada?"
Los pensamientos divagantes de Da Vinci alcanzaron al joven adolescente, quien frunció el seño ante lo que escuchó. Un recuerdo llegó a su memoria, el recuerdo de un niño con quien solía jugar. Pero, el chico en sus recuerdos no se parecía en nada a la chica frente a él.

Bueno, tenían algunas similitudes, como su color pelo, su color de ojos, su color de piel...

[... Tengo que explicarte todo con dibujos?]

La voz de Draig resonando dentro de la mente del adolescente tenía un tono completamente plano y carente de emoción, mandando un escalofrío a recorrer su cuerpo.

Quiso gritar al dragón, pero no quería parecer un loco gritando al aire de la nada. Y tampoco quería hacer una escena con la chica llorando frente a él. Tragando saliva, pensó por unos segundos que decir antes de finalmente hablar.

"Shido-kun todo este tiempo había sido una chica?"
Apenas terminó de hacer la pregunta, se sintió un poco estúpido, como si su cerebro terminase de procesar todo lo que estaba ocurriendo justo cuando terminó de hablar. Pero, antes de que pudiese retirar su pregunta y tratar de decir otra cosa, vio cómo una débil sonrisa se abría paso en los labios de Irina. Una sonrisa aliviada y divertida, que contrastaba con las lágrimas que bajaban por su rostro.

"ISE-CHAN!"
La adolescente gritó emocionada mientras que saltaba sobre el joven Master, abrazándolo con todas sus fuerzas. Issei, como pudo, correspondió al abrazo. Aunque no estaba del todo seguro de cómo el par de chicas habían llegado frente a él, podía sentir algo raro en la espada de la joven de cabello azulado. Decidió que haría las preguntas después, por ahora prefería tratar de no arruinar el reencuentro... Demasiado.

Fate Grand Order: Dragon x ServantsHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora