Capítulo 40

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Capítulo 40

* * * P.V.G * * *

-Genji, ¡Genji!

La voz de Ken gritando por encima de la música que hay en el bar hace que me vuelva para mirarlo. No sé hace cuánto tiempo he dejado de escucharlo, pero no digo nada, limitándome a beber de mi vaso. Él vuelve a hablar.

-¿Oye, qué te pasa? Deberías estar contento, has recuperado las clases, Genji.

-Lo estoy. Pero todavía no he ganado.

-Bueno, mañana es la pelea por fin. Vas a ganar, ¡claro que sí! ¿Estás nerviosos? –Añade, al continuar viéndome pensativo.

-No. Lo gané una vez, podré hacerlo otra.

Ken no se contenta con mi respuesta en tono borde e indiferente, y acercándose más habla de nuevo a ceño fruncido.

-¿Entonces qué pasa? Estás demasiado serio, más que de costumbre. ¡Apenas has hablado cuando hemos estado con los chicos!

-Tenía la cabeza en otro sitio, nada más.

-Oye, si es porque la clase D sigue a Serizawa y todavía hay algunos que no has conseguido reclutar, no te preocupes. Lo importante es que te mantengas sereno, y no vuelvas a la semana pasada. Estás ahora haciéndolo muy bien, Genji, esa es la actitud.

-Intenté hablar con Airi el otro día, como me dijiste que hiciera. –Suelto de sopetón, cortándole.

Él se calla súbitamente, cambiando la expresión de su cara mientras sigue mirándome. Yo bebo de nuevo, no pudiendo creer que esté haciendo esto. Me siento gilipollas.

-Genji, eso es estupendo. ¿Qué pasó?

-Se largó antes de que le dijera nada. Es mejor así.

Me levanto mientras oculto mi frustración por aquel hecho. Sin poder evitarlo me siento mal, y no puedo sacar de mi cabeza la mirada de Airi llena de miedo y de tristeza. Pero lo dejó claro, todo es mejor así. Se acabó. Ella gana y yo gano.

Despidiéndome de Ken con rapidez y sequedad, me dirijo a la puerta mientras recojo mi chaqueta de cuero y me la pongo, saliendo al exterior donde el frío de la madrugada repele a la gente.

Enciendo un cigarrillo mientras camino, agradeciendo que Ken no me siga ni intente nada. Por fin ha entendido que debe dejar de decirme qué debería o no hacer.

Estoy cabreado y no debería. Aspiró fuerte del cigarro y me doy más prisa mientras paso a unos metros del bloque de Airi, e instintivamente poso los ojos en su puerta. Ruka y ella están en el umbral hablando.

Ambas se abrazan tras unos instantes, y Ruka se aleja mientras Airi sale corriendo después de meterse en la casa, diciéndole que se olvida el móvil. Es entonces cuando me ve desde la barandilla al girarse para volver a su casa.

Automáticamente ella borra su leve sonrisa y vuelve a mirarme de esa forma tan horrible, entonces aparto la vista y prosigo con mi camino, al igual que ella para volver al interior de la casa y cerrar deprisa.

                                   *                           *                             *                              *

Por fin ha llegado el viernes. Esta pelea será decisiva, lo cambiará todo para mí tanto si pierdo como si gano.

Mientras camino hacia la entrada del instituto me recojo el pelo para que no me moleste en la lucha, divisando en la puerta a Makise y Chuta. Están sonrientes, alegres y ansiosos de partirse la cara con el bando de Serizawa. Ojalá me sintiera como ellos, pero noto que esto no me emociona tanto como pensé, y lo cierto es que no tengo ni puta idea del por qué.

I wanna changeHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora