Capítulo 61

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Capítulo 61

* * * P.V.A * * *

A medida que pasan los días hace más frío, y en consecuencia cada vez camino más rápido. Al final llegará un momento en que vaya corriendo, porque lo cierto es que soporto mal el frío, y en cuanto llega medidos de diciembre mi sufrimiento se incrementa considerablemente.

Me aprieto más la bufanda blanca contra el cuello, soplando vaho en mis manos mientras sonrió levemente, y es que me encuentro bastante contenta después de haber pasado parte de la tarde con Narumi, paseando por las calles y tomando café. Se comporta como si nada hubiera pasado, y eso es algo estupendo que aleja la culpabilidad que siento cuando recuerdo el incidente. Él está bien, y en consecuencia yo también, a pesar de que a veces no pueda evitar encontrarme pensando en Genji.

No me dejo llevar por los malos pensamientos, apartándole de mi cabeza mientras recuerdo que estoy haciendo lo correcto, y debo estar orgullosa de continuar sin haberme quedado atascada en ese bache.

Distraigo mi mente de nuevo pensando en lo que ocurrió hace dos noches cuando veo una pareja pasear mientras se hablan con vergüenza. Sonrió mientras rememoro aquel recuerdo, concentrándome en el comportamiento de Tamao de aquel día.

Mi hermano había venido al bar para saber qué tal me había ido tras soltarle a Narumi lo del incidente. Francamente se me pasó por completo decirle que había ido bien, con lo que estaba algo preocupado por eso de que piensa que no sé defenderme sola.

Lo curioso de la noche no fue que estuviera allí esperando, ni que ni siquiera se quedara después tomando una copa conmigo hasta tarde, comportándose de forma madura. Lo que realmente me llamó la atención fue que no paró de mirar a Ruka, ni en el escenario, ni cuando bajó y gastó tiempo hablando con nosotros mientras se tomaba algo.

Tamao la miraba, la escuchaba y hablaba con ella de una forma que nunca antes le había visto hacer con otra persona. Aquella noche se veía inseguro, algo confuso; no parecía ser el mismo de siempre, y creo que es porque ella le gusta.

Me río en voz alta mientras recuerdo la cara que ponía, y lo que me costó actuar normal aquella noche mientras veía a mi hermanito de esa guisa, continuando con mi camino hacia casa desde la estación con el mismo paso veloz.

Tengo que ingeniármelas para hacer que coincidan más veces, y así intentar que Tamao salga de su mundo de peleas y broncas para abrirse a otras experiencias, ¿y qué mejor que salir con una chica centrada y amable como Ruka? Quizás enamorarse haría que sentara un poco esa cabezota que tiene... En fin, el tiempo lo dirá, y desde luego estaré atenta a partir de ahora, porque si pasa algo no pienso perdérmelo. Además, debo aprovechar en estas vacaciones antes de que llegue enero y los exámenes para poder hacer algo tan divertido como aquello, alzando la cabeza un poco de la montaña de apuntes y libros de la universidad.

Aún estoy a un par de manzanas del edificio en el que vivo, caminando por las calles desiertas tras abandonar el único sitio algo concurrido de la zona, cuando entonces veo caminar hacia mí la silueta de un tipo alto con las manos en los bolsillos del pantalón. En seguida distingo que es Genji, a pesar de que me ha despistado verle sin su típico uniforme, con unos vaqueros oscuros y una chaqueta de cuero.

-No te había reconocido sin tu uniforme. –Bromeo al llegar a su altura, haciendo que se pare, dejándome de tonterías cuando su mirada borde se posa en mí-. Por fin te dieron el alta, me alegro. ¿Cómo lo llevas?

-Igual que la última vez que hablamos, pero al menos ya no estoy en ese cuarto sin poder hacer nada.

-Debe ser difícil, más teniendo tanto que resolver como tendrás. –Hago una pausa mientras el desvía la mirada un segundo con aquel deje de desesperación-. Bueno, me alegro de que estés mejor.

I wanna changeHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora