Capítulo 60
* * * P.V.G * * *
Inspiro profundamente para calmarme, antes de perder los nervios y liarme a patadas con el poco mobiliario de la habitación del hospital donde llevo ya una semana. No puedo aguantar más entre estas cuatro paredes.
Cuando la ira disminuye en mí, trato de nuevo de volver a ponerme la camiseta negra de manga corta, echándome hacia atrás los mechones de pelo que invaden mi visión, aún mojados por la reciente ducha.
Aguanto el dolor mientras trato de levantar el brazo izquierdo, apretando los dientes y ahogando un gemido, cuando llaman a la puerta pausadamente.
Respondo de forma seca para que quién quiera que sea entre, desistiendo por un momento en la tarea de terminar de vestirme, encontrándome de frente con Airi. Por un momento la sorpresa me deja sin habla, ya que no esperaba verla después de lo último que pasó.
-Lo siento, puedo volver más tarde. –Dice vacilando, tratando de no mirarme. ¿Por qué se comporta así si ya me ha visto sin menos ropa?
-Da igual. No pasa nada. –Respondo dándome la vuelta, tratando de terminar de vestirme.
Cuando ve que aquello me cuesta, se acerca un paso mientras trata de hablar con firmeza, aunque no lo consigue muy bien.
-Puedo ayudarte, si quieres. Debe ser complicado hacerlo solo.
-Puedo hacerlo.
Ella guarda silencio mientras vuelvo a intentarlo con ganas, lo más rápido que me es posible aguantando el dolor rechinando los dientes, pero entonces Airi llega a mi lado y me quita la camiseta de las manos.
-Deja que te ayude, no seas tonto. Estira los brazos hacia delante y yo haré el resto.
Guardo silencio mientras la miro, cediendo a su petición mientras trato de aparentar indiferencia, pero lo cierto es que no puedo apartar los ojos de ella. Su voz me distrae y agradezco que hable y rompa el silencio tan incómodo.
-¿Cómo te encuentras? ¿Qué te han dicho los médicos?
-Saldré pasado mañana de este sitio. Estoy bien, aunque duele bastante.
-Tendrás que hacer mucha rehabilitación para recuperarte del todo. Y no pelearte por un tiempo. –Susurra después de terminar de colocarme la camiseta, mirándome a los ojos a duras penas.
-Estaré bien. Gracias.
Ella asiente con una leve sonrisa cuando le agradezco la ayuda, y se aleja unos pasos de mí. Parece que está pensando, que quiere decir algo pero no se atreve y vacila.
Yo decido darme la vuelta para dejar de mirarla, tratando de controlar ese instinto y pensamientos que me inundan cuando la tengo cerca, unos segundos después toma la palabra con despreocupación, algo que me hace deducir que ha aparcado el tema espinoso.
-¿Has sabido algo de Ken? No aparece por el bar ni coge el teléfono.
No puedo evitar ponerme rígido, ni que algo me provoque una punzada en el pecho al recordar lo que mi padre me contó. Ken está muerto, no puede ser de otro modo.
-No sé nada de él. Debe estar ocupado, de viaje. –Miento con toda la calma que puedo, sin saber muy bien por qué no soy capaz de decir la verdad. No puedo decirlo en voz alta.
-Qué raro... espero que aparezca pronto. Se le echa de menos por el bar.
Pasan unos segundo de silencio nuevamente incómodos en los cuales evitamos mirarnos, pero ninguno de los dos es capaz de lograrlo durante mucho rato, lo que hace la situación mucha más bochornosa, pero entonces Airi vuelve a hablar de nuevo. Aquella duda ha vuelto a su cara y a su voz, dejado notar que está nerviosa.
-Siento lo del otro día, me dejé llevar. No volverá a pasar. Tú tienes clara tu postura, y yo estoy con Narumi.
Me siento en la cama despacio, tratando de fingir que todo esto me da igual y no tiene importancia, hablando después de que termine al escuchar el nombre de Taiga.
-No creo que a él le haga mucha gracia si se entera, y sabe que sigues viéndome.
-Él sabe todo –agrega de repente, haciendo que la mire con sorpresa. -Sabe lo del beso, y sabe lo que he sentido por ti. Yo quiero a Narumi, por eso soy sincera con él al máximo. No volveré a hacer nada que pueda perjudicarlo.
-Felicidades –suelto de forma borde, sin poder evitarlo-. ¿Y a mí qué me importa? ¿Por qué me cuentas esto?
-No hace falta que te pongas así. –Dice con molestia mientras fija sus ojos en los míos. -Me he disculpado porque empecé yo el otro día y no quiero malos rollos. Deberías estar contento porque te estoy diciendo que voy a pasar de ti.
Siento que me cabreo más a medida que continúa hablando y contemplándome con esa mirada desafiante, que a la vez me gusta. No obstante, mi enfado irracional se agrava cuando pienso en Taiga y ella juntos.
-Me da igual lo hagas. Ya te lo he dicho muchas veces.
-Bien, pues todos contentos. –Agrega con dignidad, fingiendo que le importa una mierda mi pasotismo y malhumor, dirigiéndose hacia la puerta del cuarto. -Que te mejores.
Tras su rápida frase y una última mirada, abre la puerta dispuesta a salir, chocando contra Makise.
Airi pasa de él y Chuta para desaparecer veloz, haciendo que ambos entren mirándome con el ceño fruncido ante la escena, pero ninguno pregunta nada acerca de ella, y pronto empiezan a hablar mientras fingen que no ha pasado nada.
* * * P.V.S * * *
Doy una última calada al cigarro casi consumido, para después tirarlo y llamar con fuerza, golpeando la chapa metálica de cierre del bar donde suele pasar el tiempo Airi siempre que no está en casa o en el trabajo.
Después de unos minutos helándome mientras espero en total quietud, la chapa se alza con un enorme ruido hasta que detrás de ella aparece aquella amiga de mi hermana... Ruka creo recordar que es su nombre.
-Hola –Saluda con una amable sonrisa mientas cruza los brazo con visible frío, al estar en manga corta. -Eres Tamao, el hermano de Airi, ¿verdad?
-Sí, quería saber si está aquí mi hermana. –Le digo mientras ella continúa observándome con aquella sonrisa.
-No, lo siento. Sé que vendrá dentro de una hora más o menos –agrega al ver mi cara de decepción-. Puedes pasar si quieres y esperarla aquí.
-Está bien, gracias.
Tras aceptar su propuesta después de unos breves segundos, Ruka ensancha su sonrisa y se hace a un lado para que entre, volviendo a bajar la chapa de metal.
La sigo en silencio mientras pienso que todo parece ir normal en la vida de mi hermana, con lo que no habrá tenido problemas serios con Taiga después de que le haya contado lo de Genji. Aunque quién sabe, igual se ha rajado y no le ha dicho nada.
Cuando estamos en la sala principal del bar, frente al escenario donde hay tres personas más ensayando una coreografía, la voz de Ruka me distrae, haciendo que mire hacia quien eleva la voz.
-Ushiyama, él es el hermano de Airi. Le he dicho que entre para que la espere.
-Claro, no hay problema. ¿Quieres tomar algo mientras? Para los amigos siempre estamos abierto. –Agrega el hombre con una sonrisa, levantándose de su taburete donde hace cuentas. Yo me acerco hacia la barra, hablando con calma.
-Una cerveza estaría bien, gracias.
Cuando el camarero me da la espalda de nuevo para traerme la bebida, me siento en uno de esos taburetes y observo el escenario, donde la amiga de mi hermana se encuentra ahora bailando con el resto, preparando lo que supongo que debe ser el show que harán esta noche.
-Aquí tienes. Estaré ahí mismo por si necesitas algo. –Dice gentilmente, alejándose de nuevo de mi lado tras darme la botellín.
Le doy las gracias mientras asiento con la cabeza, dándole un sorbo a la cerveza mientras vuelvo a girarme para sentarme de lado, y seguir observando a Ruka, dándome cuenta de que cada vez me resulta más difícil alejar la vista de ella, y ya no pienso en nada.
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I wanna change
FanfictionGenji intenta hacerse con el liderazgo de Suzuran en el último año luchando contra Serizawa, y todos los problemas que se van sumando, descubriendo que unir a los cuervos es más difícil de lo esperado, sobre todo, cuando tendrá que lidiar con sus se...
