Capítulo 69
* * * P.V.A * * *
Todavía siento aquel mareo de la estación, y como mi cerebro continúa abotargado, lleno de confusión sin entender si aquello es real y está sucediendo, o en cualquier momento voy despertar y me hallaré dentro del tren, camino de casa de mis padres.
Miro de soslayo a mi derecha y veo que Genji sigue allí, a mi lado mientras nos dirigimos a mi piso tras haber salido hace escasos minutos de la estación de tren más cercana a mi casa.
Apenas hemos dicho algo en todo el viaje, lo que es bastante incómodo, pero creo que no soy capaz de emitir sonido alguno aún, porque creo que en cualquier momento saldrá corriendo y volveré a mi habitual infierno personal.
El sonido de las ruedas de mi maleta contra el pavimento es lo único que se escucha entre nosotros, pero mis pensamientos están fluyendo con tal velocidad, que temo por un instante que pueda notarlo y el ruido que yo siento en mi cerebro vaya a emitirse en alto.
Vuelvo a girar la cabeza y lo miro de nuevo, contemplando como saca el tabaco del bolsillo del pantalón de su chándal oscuro y se enciende un cigarro. Entonces nuestras miradas se encuentran.
-¿Qué pasa? –Pregunta sosteniendo el cigarro con los labios, mirándome con una mueca igualmente a caballo entre la extrañeza y la incomodidad.
Yo niego con la cabeza despacio mientras murmuro un nada con poca fuerza, volviendo a mirar al suelo para centrarme en mis pasos y cavilaciones. ¿Entonces esto va en serio? ¿Se acabaron las huidas y jueguecitos?
Doy gracias cuando llegamos a mi barrio al fin, y puedo tener unos segundos de soledad mientras le digo que voy a casa de mi casera para volverá pedirle las llaves y explicarle que me quedo, y que él puede esperarme en la puerta de casa porque no tardaré mucho.
Nos separamos tras subir las escaleras del edificio, y él continúa por el primer pasillo con mi maleta, pero yo no puedo evitar quedarme allí anclada mientras le veo alejarse con aquel paso indiferente y masculino, y pronto siento como aquel cosquilleo interior se apodera de mí.
Bajo de las nubes tras unos instantes, y sigo mi camino hasta la puerta de mi vecina sin dejar de pensar en el vértigo que me provoca la situación. Dios, en serio está pasando esto. En serio él está aquí y lo desea.
Me aclaro la garganta y trato de relajarme mientras llamo a la puerta, y finjo una sonrisa despreocupada para recibir a la mujer, que no tarda demasiado en abrir, sorprendiéndose de verme.
-Discúlpeme, señora Kaneko –digo mientras hago una reverencia rápidamente-. Finalmente no voy a marcharme... siento mucho las molestias. –Agrego sin saber qué decirle, sintiéndome idiota. Suerte que ella sonríe y habla con alegría.
-Me alegro de oír eso. No pasa nada. Pasa y te daré las llaves, Airi.
-Es muy amable, pero no puedo entretenerme mucho. –Me disculpo introduciéndome en el vestíbulo de su casa, y esperando a que ella aparezca de nuevo, aunque sigo escuchándola hablarme desde dentro.
-Qué pena. Bueno, aquí las tienes. Me alegro de que todo esté bien.
-Muchas gracias, señora Kaneko. Gracias.
Tras una nueva reverencia y una sonrisa, desaparezco de la casa de la mujer poniéndome en camino hacia mi piso con velocidad, y los nervios vuelven a aflorar cuando vuelvo a encontrarme con Genji, apoyado en la barandilla que hay ante mi puerta.
-Lo siento. –Me disculpo por la tardanza mientras me apresuro a abrir, evitando mirarle.
-No pasa nada. –Dice con tono neutro.
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I wanna change
FanfictionGenji intenta hacerse con el liderazgo de Suzuran en el último año luchando contra Serizawa, y todos los problemas que se van sumando, descubriendo que unir a los cuervos es más difícil de lo esperado, sobre todo, cuando tendrá que lidiar con sus se...
