Cedric miraba a Luna en esos momentos con mucha curiosidad, no la recordaba como tal si alguna vez la viera en el colegio, sus recuerdos eran borrosos, ni siquiera la recordaba que hubiera estado en Saint City… en su mente solo estaba la voz y la cara de sus amigos que le dijesen: “¡Mira a esa le dicen la lunática!”
La rubia no parecía tan insignificante, obviamente la maternidad y la reconstitución física que adquiría en ese reino mágico hacía que ella volviera a estar bien, ya no estaba flaca y escuálida, ni pálida y maltrecha… al contrario, enfundada en un vestido largo un poco ajustado, mostraba sus curvas sinuosas y frágiles muy femeninas
Su rostro quizás no era demasiado bello y llamativo, pero no había duda que había algo en ella que llamaba poderosamente la atención, llevaba su cabello largo rubio que le ondeaba hasta las caderas, no era muy alta, pero ya no podía ser una rubia cualquiera. Por otro lado, Luna se controlaba, tenía frente de si, un hombre hermoso… divino… el amor de su vida, su resucitado espectral
Le sonrió amorosamente mientras él le miraba incrédulo, no entendía que hacía Luna en ese sitio, porque finalmente, era como una jaula de oro, los que llegaban no podía salir fácilmente, para él, era el modo de seguir viviendo, pero para ella ¿Qué podría aprisionarla en ese sitio?
-¿Por qué estás aquí? – Le preguntó en un susurro
-Estoy por ti – sonrió Luna y sus ojos brillaron, definitivamente, Cedric Diggory era el hombre más hermoso del mundo, tenía una belleza física y una bondad en sus ojos que no eran cosa de todos los días
-¿Por mí?
-Si… porque tú y yo nos conocimos en Saint City, es ahí donde supe que estabas vivo… donde nos entregamos a una pasión desbordante… donde fuiste mío Cedric, solo mío
El castaño estaba absorto, mirando atolondradamente a Luna, eso que le decía era algo risible ¿Cómo que había sido de ella? ¿A poco se habían acostado? no era del tipo que le gustaba mucho, prefería a las morenas pero… ella se lo decía con tal convicción y mucha seguridad que el comenzaba a dudar
-Al estar aquí te han quitado poco a poco los recuerdos, pero no hay nada que no pueda arreglarse…
-Es que me parece imposible que tú y yo…
-Ahora tengo que encontrarla – susurró Luna interrumpiendo a Cedric y comenzó a ir de un lugar a otro recorriendo la casona, seguida de Cedric que pensó por un momento que ya comenzaba con las señales de locura, claro que entre dientes, porque bien que se la comía con los ojos de arriba abajo ¿A poco si habían tenido relaciones? Su cuerpo no estaba nada mal pero…
Interrumpió sus pensamientos cuando la vio detenerse frente a la esfera cristalina que parpadeaba incesante en aquella estancia, Luna no tuvo que preguntar ni que pensar, era algo instintivo, metió las manos y rozó unos deditos, las lágrimas le saltaron y sujetó esas manitas y sacó de entre la esfera, una hermosa bebé…
Cedric se quedó sin habla, en sus brazos, Luna tenía un bebito en sus brazos, el cual poseía su mismo color de cabello castaño y sus ojos eran grises como los suyos… Luna no suprimía las lágrimas, sonreía mientras besaba y abrazaba a su hijita, era un cuadro muy hermoso, porque por fin tenía en sus brazos a su criatura
-¿No te parece hermosa? – Susurró Luna a Cedric
-¿Qué significa esto? – Mascullo aún confundido
-Significa que ella es nuestra hija Cedric, cuando nos sacaron de Saint City ya estaba yo embarazada…
-P-pero la acabas de sacar de la esfera de luz…
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GÓTICO... Seducción
FanfictionDraco decide estudiar la academia en una extraña escuela donde es aceptado de inmediato... cuatro años después, llegan a ese mismo instituto y por distintas academias, Harry, Hermione y Luna sin imaginar lo que encontrarán al otro lado de las puerta...
