Gabriela se miraba al espejo, contemplando su vientre creciendo cada día más, estaba maravillada porque ella jamás había pensado que pudiera tener esa función biológica que tenían todas las humanas, Adriel se acercó y le acarició su vientre mientras le besaba el cuello y parte de su rostro
-¿Cómo te has sentido?
-Un poco mareada y con náuseas, pero me han dicho que es normal las primeras semanas y luego estaré mejor…
-Estás preciosa – sonrió Adriel
Gabi se volvió y le dio un beso al nefilim, mientras se dejaba abrazar con ternura y rodeaba su cuello con sus brazos cerrando los ojos para dejarse llevar por esas sensaciones que tanto le gustaban
-Te amo – susurró bajo sus labios
-No puedo creer que nuestro amor dará sus frutos… que vaya a ser mamá y tú un papá…
-Serás una mamá perfecta – Sonrió Adriel mientras seguía besándola y abrazándola acariciándole su frágil cuerpo hasta que ella le soltó los labios y le miró de modo curioso
-¿Podremos hacerlo ahora que estoy embarazada? – Le preguntó de modo intrigante y curioso, finalmente había sido un ángel joven que no había terminado de estudiar a los humanos y ahora que era casi una, pues ignoraba algunas cosas
-Por supuesto…
-¿No le hace daño al bebé?
-Le hará muy feliz que sus padres se amen con locura – la volvió a besar mientras le quitaba lentamente la ropa y acariciaba sus hombros desnudos besándolos, ella cerró los ojos ante las caricias
El nefilim sabía mover sus dedos, sabía enloquecerla lentamente, ella solo se dejaba llevar y que él hiciera con ella lo que quisiera. Claro que Adriel sabía tratarla, la acariciaba de pies a cabeza, le gustaba como ella se contorsionaba bajo sus caricias y los suspiros que la hacía exhalar…
Además, él ya había encontrado el modo de poseerla sin llegar a lastimarla o incomodarla, era algo que Gabriela disfrutaba sin chistar, sentir las manos de su hombre recorrer su cuerpo y acariciar sus zonas más erógenas era simplemente maravilloso, así poco a poco, Adriel se redimía ante ella, haciéndola feliz mientras le hacía el amor
Y no cesaba de besar las cicatrices de su espalda, como queriendo borrarlas con sus besos, pero la realidad era otra, porque jamás se quitarían, estarían ahí siempre, para que Adriel recordara su traición, porque no había nada peor que traicionar a lo que más amaba en su vida, por eso es que el nefilim se esforzaba por hacerla feliz, dichosa y que jamás le faltase nada a su amada
Hacían el amor hasta el cansancio… o hasta que se hartaban, cuando no tenían deberes que hacer, los dos se pasaban las tardes enteras leyendo libros e instruyéndose, en ocasiones, Adriel le enseñaba a Gabriela como canalizar la magia que aún poseía y enseñarle lo básico, puesto que la magia angelical se había ido, dejándola con la básica
Otras veces se pasaban las horas bajo un enorme árbol de cerezo que florecía todo el tiempo, ella se acurrucaba en su regazo y él acariciaba siempre su abdomen, aún faltaban meses para que naciera su bebé, no sabían ni como lo iban a criar, puesto que nunca en su existencia hubieran creído que eso sucedería, por lo que necesitarían mucha ayuda, pero los vigilantes de los mundos, le habían dicho que les ayudarían
En tanto, Salesia tenía una lista enorme que eran todos los preparativos que hacía para el enlace que tendrían Hermione y Draco, Alioth apareció y le pasó un plato con un trozo de tarta mientras ella comía otro y se asomó al ver los preparativos y suspiró ¡La boda de Tais había sido menos complicada!
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GÓTICO... Seducción
FanfictionDraco decide estudiar la academia en una extraña escuela donde es aceptado de inmediato... cuatro años después, llegan a ese mismo instituto y por distintas academias, Harry, Hermione y Luna sin imaginar lo que encontrarán al otro lado de las puerta...
