cap. 23 y 24

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Cap. 23: “Jugando con fuego”

La condesa Bathory se sorprendió enormemente cuando recibió una visita inesperada, no se lo esperaba, pero ahí estaba, ella le miró sonriente y se acercó a él para contemplarlo largamente, le acarició su rostro y luego le dio un beso en las mejillas y le pasó sus manos por su cabello componiéndolo

-Luces tan hermoso como siempre mi querido niño… me alegro que hayas usado los portales que nos conducen a los distintos clanes de vampiros y nos podemos ver unos con otros

-Gracias abuela, supe que fue sugerencia tuya lo que hizo que yo regresara…

-Pero no pensé que también regresaras con tu mascota ¿Y el perro?

-Lobo – puso los ojos en blanco – Mi lobito está en casa

-¿Y la niña? Ya supe lo que sucedió, ni yo misma me creería que pudiese formarse algo tan mágico, pero finalmente se creó ¿Por qué no la trajiste?

-Carmilla está en una misión, abuela, además no sabía si querrías conocerla, ella tiene mucha esencia humana

-Por supuesto quiero conocerla, se lo que es ¿pero no se convierte en perro, verdad?

-No, no se convierte en lobo… pero cuando se descontrola si puede volverse irracional y tiene el instinto asesino en noches de luna llena…

-Menos mal, porque ella debe ser como nosotros… dado su linaje… lleva el apellido Bathory… espero conocerla muy pronto, ansío regalarle algunas reliquias familiares, sé que le has dado el que era mi camafeo y que le había dado a tu madre antes de que muriese y te lo heredara

-Así es…

-¿Y lo ha usado?

-Claro que no abuela, lo usa solo de adorno…

-¡Oh! Que desperdicio…

-Abuela, yo vine a verte, porque creo que hay un desertor en tus filas, hay alguien que creó un grupo de vampiros y atacó a los aurores por la noche, eran nuevos así que fue muy fácil acabar con ellos… ¿sabes algo de esto?

-Por supuesto... vamos, te contaré… es un poco delicado porque yo no puedo hacer nada salvo que lastime a alguien de mi familia…

Carmilla miró fijamente a los ojos de Fred haciendo dos cosas, cautivándolo e hipnotizándolo, quería estar con el nuevamente, pero ya no usaba el poder de su camafeo, porque se arriesgaba a que la descubrieran sus padres, así que solo la hipnosis era perfecta ya que no era muy difícil para ella que él mirase sus ojos

-Te esperaré por la tarde en…– le susurró Carmilla y le indicó un sitio cerca de la cabaña de Hagrid, el muchacho asintió y ella se retiró sonriendo mientras que él se daba la vuelta y se iba a sus clases

A la hora indicada, Carmilla estaba esperando a Fred y el muchacho apareció, ella sonrió y se acercó a él casi brincando de gusto y se colgó a su cuello para besarlo con intensidad, y juguetear con su cabello, lo llevó al interior del bosque en donde encontró un lugar para besuquearlo a gusto… Fred no tenía idea de la vejación que ella le hacía… ni de la mordida que le estaba dando para beber parte de su sangre

-¡Oh! – se quejaba Fred

-Sabes delicioso – susurraba Carmilla mientras lamía los restos de su cuello – Vamos a hacerlo aquí – le dijo ella al oído – desnúdate…

Fred no puso objeción, el obedecería todo lo que Carmilla le pidiera, el simplemente comenzaba a desnudarse mientras ella lo acariciaba y besuqueaba su piel desnuda mientras poco a poco comenzaba a encenderse, no le importó estar en pleno bosque, ella solo deseaba extasiarse y complacerse, su cuerpo lo pedía, así que no le importaba usar al pobre muchacho

GÓTICO... Seducción Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora