cap. 29 y 30

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Cap. 29: “¡Eso si es el colmo!”

Después de un par de clases, Rose había tenido una hora libre, un poco harta por Dory y sus infames planes para hacerla sentir mal, así que esa mañana huía de ella y se metió al sanitario para lavarse la cara y arreglarse un poco, era uno de esos días extraños en que no había nadie en esos momentos

Se lavó el rostro, y comenzó a retocarse el maquillaje cuando de pronto la puerta se abrió y ella se sorprendió al ver a Scorpius en la puerta, el chico miró al pasillo el cual estaba solitario, sonrió y se abalanzó sobre Rose para besarla con intensidad, restregando sus labios y cuyas lenguas se entrelazaron furiosamente

-Te extrañé – susurró Scorpius mientras la presionaba sobre la pared y la seguía besando desesperadamente

Ella se dejó llevar por esos labios suaves y rudos a la vez, húmedos y sensitivos, sabía cómo manejar un beso empalagoso, como degustar cada fibra de su piel, explotarla al máximo, el modo en que la abrazaba, la tocaba, hacía que se quisiera poner de rodillas a sus pies y suplicarle amor

Suerte que a Scorpius no había que suplicarle mucho…

-Me traes vuelto loco – le susurró – He tenido que masturbarme pensando en ti…

-¡Scorpius! – Se quejó Rose un poco sonrojada

-Lo lamento, es cierto, te miro y  te deseo… quisiera tenerte en mis brazos, eres una maldita droga Rose… no sé qué voy a hacer sin ti…

-Entonces no te vayas, quédate conmigo – susurró

-Ojala pudiera – suspiraba mientras la apretaba a su cuerpo y sentía que se encendía en un instante, la necesidad de sentir el cuerpo tibio de la muchacha a su lado, era algo que lo atraía hacia él sin remedio

-¡Oh, Scorpius! – Suspiraba Rose al sentir sus caricias, cerraba los ojos y se dejaba llevar por las miles de sensaciones y el deseo que explotaba en su interior y que comenzaba a acalorarla

Por un momento se olvidó que estaba en el baño, que cualquier otra podría entrar y descubrirla de nuevo, pero es que… besar a Scorpius era una locura, una delicia, hacía que se perdiera en la intensidad, en el universo de sus sueños más locos, más deseados… sus ansias de ser feliz

“¡No seas loca Dory!” – se escuchó de pronto afuera y los dos se miraron con los ojos bien abiertos, no podían salir porque los vería

Entonces Scorpius la jaló y la metió a un cubículo y puso la mochila de la chica en la parte baja de la puerta para que no vieran los pies, los dos se quedaron en silencio esperando si entraban o no, la puerta se abrió y entraron las tres amigas, una entró a un cubículo y las otras frente al espejo

El muchacho no perdió el tiempo, estando ahí, buscó de nuevo los labios de Rose y comenzó a besarla intentando no hacer mucho ruido mientras sus manos se metían bajo su blusa escolar alcanzando a acariciar sus pechos, ella intentaba protestar, pero él no la dejaba hablar o Dory se daría cuenta de lo que sucedía dentro

Rose no prestaba atención sobre las palabras huecas que decía su prima, concentrada en esos besos, esas manos ese cuerpo masculino cuya erección notable se restregaba en su pelvis, sin duda el muchacho la deseaba en ese momento, pero es que, estar en los brazos de Scorp… era algo inevitable, dejarse llevar, tener los ojos cerrados, intentar no quejarse para que no le descubrieran

Se sobresaltó cuando Scorpius le levantó al falda y le acarició el trasero, abrió los ojos y negó con la cabeza ¿acaso estaba demente? Pero claro, ella no podía negar que no estaba también excitada por la travesura, sus pezones y su dureza la delataban, es más cuando se percató ya sus pechos estaban expuestos ¿A qué hora que no se había dado cuenta?

GÓTICO... Seducción Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora