cap. 27 y 28

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Cap. 27: “Ecos de tu voz”

Un beso intenso primero… luego muchos más, Galadriel abrazó con fuerza a Gail y la depositó en la amplia cama, las caricias comenzaron a intensificarse, el fuego se avivó y él híbrido de ángel comenzó con los juegos eróticos, rozando la piel de Gail con la yema de los dedos mientras le miraba con los ojos llenos y vivos de sentimientos

Era un placer infinito poder tocarla libremente, sus dedos eran armas poderosas y sensibles, la hacían vibrar cuando pasaban desde su rostro, rozando sus labios, su cuello, el hueco de la clavícula, descendiendo hasta sus pechos y delineándolos, provocando que sus pezones respingaran con dureza y rapidez

Él sonrió de modo angelicalmente travieso, sus largas pestañas y tupidas hicieron que sus ojos extremadamente azules emitieran un brillo muy especial, eso hizo que Gail se mordiera los labios y emitió un débil susurro cuando el muchacho apresó uno de sus pezones erectos con sus labios, ella cerró los ojos… disfrutando la caricia tan suave, tal sutil, tan íntima, solo los labios, solo la lengua, demasiado erótico

Sin duda, Galadriel había adquirido más práctica después de tener muchas caricias íntimas con ella, así que ya la conocía perfectamente, sabía dónde le gustaba ser besada, acariciada y mimada, ella podía sentir el roce de sus pestañas, de su cabello coqueteando su piel, con un arrullo sobre su cuerpo, cada gesto y cada caricia que le provocaba

-Dame tus alas – susurró Gail entre tanta excitación

-¿Qué? – Alzó el rostro para mirar el rostro febril de su amiga, novia, amante…

-Extiende tus alas… quiero tocarlas…

-¿Para qué?

-¡Extiéndelas!  - Casi ordenó y él sonrió y desplego sus alas las cuales mantenía escondidas dentro de su ser, porque en Hogwarts por ejemplo, no iba a estar mostrándolas, puesto que nadie tenía una idea de lo que eran muchos de ellos

Mientras que Galadriel seguía besando el cuerpo de Gail, ella se aferraba a aquellas alas que parecían de terciopelo, metía los dedos entre los dedos y las acariciaba, las jalaba hacia ella para que rozaran sus pechos provocándole estremecimientos y aunque se sentía un poco culpable por profanarlo pero… era inevitable

Inclusive el lamer algunas de las plumas era una delicia ¡Claro! Ella sabía que no podía arrancarle ninguna o él no podía darle alguna, porque no sabían si él podría pasar por lo que su madre pasara, pero finalmente ella tenía todo lo que quería, a él con sus hermosas y excitantes alas angelicales

Pero por más que Galadriel quería contenerse, no podía con tantas caricias, con tanto deseo, su humanidad se hacía presente y se acomodó sobre Gail para besarla intensamente, mientras buscaba entrar en ella, sentía un deseo innegable, intentó no ser brusco en la penetración, para que ella lo disfrutara, pero claro que ella era lo que deseaba, doloroso o sabroso, pero deseaba que la poseyera con todo su ser

Todo de él le excitaba a morir a Gail, desde sus alas desplegadas que abarcaban mucho espacio, a las cuales ella se aferraba, dentro de sus pensamientos en los que se decía a sí misma que era una especie de pecadora oficial por sentir ese deseo tan insano hacia ese hombre que era un híbrido de un ángel, que aunque ahora estaba más “humanizada” seguía siéndolo, porque en sus pensamientos no cabían odios, ni venganzas y claro, de un nefilim, cuyo padre había sido un ángel caído…

Pero no podía evitar tanta lujuria por poseerlo, es más, sonrió al sentirlo dentro de ella, cuando sus caderas comenzaron a moverse, cuando ella obtenía lo más valioso… la pureza de ese ángel, algo de lo que ella ya carecía por andar experimentando pero… que a él no le importaba… y ella claro, disfrutaba ya, lo que era entregarse al hombre que amaba verdaderamente

GÓTICO... Seducción Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora