cap. 85: Indecisión

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Harry recibió una respuesta favorable por supuesto, se contraería las nupcias con Tais, pero por supuesto que Tais recibió otra carta aparte y saltó, brincó de gusto y le dio sendos besos en los labios a Harry y luego abrazó a su hija con mucha alegría mientras que Esmeralda Lily no sabía ni porque estaban felices sus padres, solo abría sus enormes ojos verdes los cuales eran una preciosidad

-¿Qué pasa mi amor?

-¡A nuestra boda van a acudir mis padres!

-¡Oh! Pensé que no se podía…

-Parece que por su condición pueden estar presentes, me dará mucho gusto ver a mis padres y que conozcan a su nieta, porque es poco probable que yo algún día vaya a casa… además, seguro querrá conocer al hombre que ha logrado romper el hechizo

-Mj, a ver si no me muerde el cuello

-No – negó Tais – Porque mi padre ayudó a tu padrino Sirius y por eso lo exiliaron de la familia  y tú me has contado que querías mucho a Sirius y viceversa, aparte que mi madre es prima de Remus Lupín…

-Sí, ah… me siento un poco culpable

-¿Por qué mi amor?

-Por Teddy, soy su padrino… y no podré velar por el cómo se debe, aunque según me ha dicho Salesia, que siempre habrá una cantidad de oro para él, si alguna vez subo, pues podré visitarlo

-Yo lo se mi amor – lo abrazó Tais – pero al menos estará bien, protegido, si tuviese algún problema estoy segura que te enterarías…

-Bueno, pese a todo, no estoy arrepentido, estamos juntos y eso es lo que importa… te amo… y pronto confirmaremos nuestro amor… si antes tu padre no me salta encima y me muerde

-¡No seas exagerado!

Mientras su boda estaba siendo organizada por seres invisibles y ellos esperaban, pues en otro punto de aquellos mundos, Draco Malfoy, el adorable hurón botador, cuya dueña no lo dejaba mucho tiempo solo… Ahora mismo, se le caía la boca al verlo sentado en la mesa de la cocina, dándole de comer a sus gemelos

El adorable trío de querubines rubios eran el más maravilloso cuadro que se hubiera podido describir, el rubio era un buen padre, se preocupaba por darles la papilla, por consentir a sus bebes y por hacerles mimos y caricias, mostrando un lado paternal casi desconocido, eso hacía que Hermione lo deseara más, porque era todo un digno ejemplar masculino para llevarse a su cama

Pero se aguantaba las ganas, porque durante el día habían muchas cosas que hacer, en cambio ellos tenían las noches enteras para amarse sin que los niños despertaran porque eran bien portados, finalmente no había problema alguno que se los alterara, su vida era relativamente feliz

Hermione se sentó a la mesa mirando a su hombre darles las cucharadas a los pequeños mientras jugaba que si al trenecito, al avioncito o bueno, a la escoba voladora, hasta que terminó y se volvió a verla de modo innatamente seductora

-Me enteré de algo – dijo el rubio

-¿Qué pasa?

-Cedric y Luna se casaron

-¿Cómo?

-Hace rato mientras preparaba la comida de los niños, apareció Alioth a darme los encargos correspondientes y me comentó que Luna y Cedric confirmaron su unión de modo… umh ¿Cómo decirlo? Definitivo… aunque finalmente, ya estando juntos es que no habría separación alguna

-Oh…

-Pero por razones de este mundo no podíamos ser invitados, ni a la de tu amiga Luna ni a la que tendrá Potter

GÓTICO... Seducción Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora