Morelia, México
“Centro de la ciudad”
7:15pm
Ya había pasado bastante tiempo y se les había bajado el nivel de alcohol en su organismo, se encontraban vagando por el centro sin rumbo fijo, disfrutando del tiempo que pasaban juntos.
— vamos chicos llevamos un rato aquí, aunque la verdad últimamente no hay nada interesante en el centro — comento Jhosep.
— Deja de ser aguafiestas mira cuanto chico guapo ahí por aquí— decía Erika mientras señalaba a un grupo de jóvenes— mira Akemi, ese de hay tiene rato mirándote.
— De seguro es un mujeriego— apresuro a decir Edward— mira la ropa que usa, esos lentes, ese tatuaje, ese piercing, un presumido.
— Cualquiera diría que estás celoso— contesto irónicamente.
— ¿Celoso yo? ¿Por ese tipejo? ¡Lejos! A parte, ella merece algo mejor…—debatió Edward.
— Bueno, los chicos como él no me agradan mucho—dijo Akemi con un leve sonrojo.
Ya habían caminado un poco, seguían alegando haciendo sonrojar a Akemi y a Edward, decidieron detenerse enfrente de una tienda a comprar helados, se habían ido a sentar en unas bancas situadas enfrente de la tienda dejando a Jhosep pagar la cuenta, cuando este recién saliendo recibe una llamada, era de un amigo de él que era hacker y se habían conocido tiempo atrás en un foro sobre informática por sobrenombre tenia “el hechicero”.
— ¿A que se debe tu inesperada llamada?—
— Tranquilo alarmado, te tengo noticias muy criticas— dijo el hechicero
— ¿Cómo Cuales?—respondió Jhosep.
— Es bastante, tratare de que te quede muy claro, habrá una especie de invasión en México y antes de que me cuestiones la veracidad sobre todo esto, con otros colegas lo confirmamos y todo indica que lo llevaran a cabo a las 8:15 en horario de ese país—informo su amigo.
— ¿Y como sabes todo eso?—cuestiono Jhosep.
— Este… me infiltre en la base de datos del gobierno ruso y vi un archivo que me llamo la atención debido a que tenia una gran seguridad, este archivo decía que soltaran tropas del gobierno japonés, estadounidense y ruso—concluyo el hacker.
— Esto sucederá aproximadamente en treinta y seis minutos ¿No sabes a que vienen?—pregunto Jhosep.
— Por eso mismo te hable amigo, como no sabemos precisamente a que vienen, solo podemos suponer, te llame para que estuvieras informado y tomaras precauciones, y también para saldar la que te debía por ayudarnos en el foro… y antes de irme—
— ¿si? ¿Qué sucede?— con cierta curiosidad articulo Jhosep.
— Salúdame a la bella de Erika, dile que se cuide mucho y que la…— la llamada se había cortado inesperadamente.
Jhosep se dirigía hacia donde se encontraban los demás, fingía serenidad para no provocar pánico innecesario mientras veía como sus amigos se reían por que a Edward se le había caído su helado encima de su uniforme, miraba en silencio a Erika mientras reflexionaba lo que su amigo había querido decir, antes de que la llamada fuera interrumpida.
— ¿Con quien hablabas?— cuestiono Erika— ¿Era con esa tipa de 2° B?
— Claro que no, era el hechicero—respondió Jhosep.
— ¿Y que quería?—
Todos voltearon a ver a Jhosep, pues estaba a punto de explicar lo que haya hecho que se pusiera serio, explico que en su charla con su amigo el hechicero, le había informado acerca de un plan de una supuesta invasión que tendría a lugar en pocos minutos, llevado a cabo por diferentes gobiernos y que realmente no sabia si eso sucedería o a que vendrían.
— Abra que buscar refugio entonces—comento Edward—no sabemos a que vengan y no es que realmente tenga ganas de averiguarlo.
— Él tiene razón, mejor busquemos donde quedarnos—inquirió Akemi.
— No pasara nada, no sabemos si vienen en plan hostil o no—respondió Erika.
— El que sean hostiles o no, es extraño, hablamos de tres países en conjunto—dijo Jhosep.
— ¿Querrán recursos naturales?—pregunto Edward.
— Lo dudo, nuestro país es exportador de algunos recursos como petróleo, el aguacate o el limón, pero no es motivo suficiente para provocar una guerra—añadió Akemi.
— ¿Qué quieres decir?—expreso Edward.
— Pongámosle que México no tiene superioridad en armamento militar y no es razón justificable para que tres potencias del mundo vengan a un país neutral, entonces si no es una guerra ni una invasión, debe ser algo más—manifestó Erika.
En ese momento se escucho una conmoción proveniente del televisor del despacho de la tienda, parecía una noticia relevante, pues el reportero estaba algo histérico y no podía articular eficazmente:
Nos acaban de informar de un movimiento inusual de las placas tectónicas a nivel mundial; según el científico chino especializado en geología y topografía Moarimikashi Feing
— Pues habrá que ir a la plaza para evitar cualquier cosa, ¿no creen? – interrumpió Erika para comunicárselos a sus amigos, quienes asentaron y sin más preámbulo encaminaron hacia la plaza del centro.
Quedaban treinta minutos restantes, recorrían las calles del centro tan concurridas de gente que iban y venían hacia sus destinos, gente que acababa de salir de su trabajo y esperaban ansiosamente la llegada a casa, al departamento, con los amigos o a sus diferentes lugares. Estudiantes que, al igual que ellos, acababan de graduarse y pensaban en disfrutarlo al máximo, una pareja de ancianos caminando juntos, recordando su viejos tiempos de enamorados, un vagabundo recostado en la entrada de un local cerrado con un hedor penetrante e inclusive una pareja de jóvenes discutiendo sobre un amorío secreto.
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Susurros del Destino
Science Fiction"El mundo esta en sus labores diarias, con un sin fin de fatídicas y monótonas rutinas que a día a día se emplean, hasta que una estrategia para mejorar ese mundo se lleva a cabo, todo marcharía bien si no fuera por un catastrófico accidente natural...
