Mientras Jack se dirigía a la base en otra parte desconocida del mundo, por medio de un satélite, observaba y se enteraba de la situación… alguien desde las sombras.
— Por fin ha empezado… observa con atención Simus— decía alguien sombrío sentado en una silla imperial enfrente de muchos monitores, en una sala obscura.
— ¿Que debo ver mi lord?— contesto una persona de complexión ligera, con vestimenta estilo gótico y piel pálida con cabello totalmente blanco.
— El cambio total del mundo, el fin de un tiempo y el inicio de otro, por fin empezara una era de humanos con habilidades fuera de lo común, una humanidad más perfecta, sin embargo— observando a los muertos caminando en uno de los monitores— la perfección tiene sus defectos y riesgos, pero lo valdrá…
En ese momento, alguien toca la puerta fuertemente blindada parecida a la de un bunker, Simus abre la puerta y era un soldado con informes para Simus, quien lo tomo y le informaron:
— Señor, nos han reportado que el espécimen de laboratorio del pacifico ha salido, parece que el terremoto corto el suministro de energía y abrió una brecha en la sala de contención D-5.
Simus agradeció al soldado y le ordeno que fuera a la cafetería, cerro la puerta y acercándose al personaje que permanecía en la penumbra de las sombras le informo de lo ocurrido. Este solo pudo dar una risotada de forma macabra y psicópata y cuando termino concluyo:
— Fascinante, esto se pone más interesante, ahora veamos a los nuevos humanos como…— dirigiendo su mirada hacia los monitores con una mirada frenética y desquiciada— se adaptan a este nuevo adversario, ¿la supervivencia del más apto será necesaria para sobresalir? ¿o acaso será la ley de la supervivencia del más fuerte?— risa psicópata— ¡quiero ver eso! ¡Ubícalo Simus, rápido! Y dame imagen en vivo.
— Si, mi lord.
08/12/2012
9:03 a.m.
Jhosep no podía dejar de notar que se sentía extraño, algo fuera de lugar, sentía que como si poseyera una especie de sentido extrasensorial, podía sentir la presencia de esas cosas que se encontraban afuera, podía verlos en cierta forma, sabia donde estaban, se sentía con una especie de confianza, seguridad en si mismo, y lo que era más importante en esa situación, sabia a donde deberían ir.
— Debo despertar a los otros— pensó.
Jhosep caminaba lentamente, fue a por Erika primero, al llegar a su lado le susurro y la movía levemente con intención de despertarla, ella después de unos intentos, se despertó bostezando y tallándose los ojos preguntando un poco desorientada lo que pasaba.
— Debemos movernos, despierta a Akemi y a Edward, veré si puedo salir al techo de este local.
— Esta bien— bostezando— yo los despierto.
— Bien— antes de irse volteo y le pregunto— ¿de casualidad no te siente diferente?
— ¿ah? Dejando de lado que me acabo de despertar con peticiones raras, no, ¿Por qué?
— Curiosidad, simple curiosidad, bueno deja subo.
Erika se levanto débil y torpemente mientras se seguía tallando los ojos, caminaba con cierta pereza y fue despertando a Akemi, una vez que ella se despertó, lo primero que hizo fue ver todo a su alrededor con un poco de extrañeza girando la cabeza hasta que topo con el rostro de Erika, dando un pequeño sobresalto por encontrarla toda despeinada y con ojeras.
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Susurros del Destino
Ciencia Ficción"El mundo esta en sus labores diarias, con un sin fin de fatídicas y monótonas rutinas que a día a día se emplean, hasta que una estrategia para mejorar ese mundo se lleva a cabo, todo marcharía bien si no fuera por un catastrófico accidente natural...
