Mientras tanto, Jack caminaba relajadamente mientras sacaba un cigarrillo y lo encendía, el olor a tabaco le hacia pensar detenidamente sobre lo que pasaba en el mundo “existe el 40 % de que no se pueda contener la amenaza” recordaba pesadamente, “malditos científicos, siempre intentado jugar a ser dios, tratando de imitarlo” pensó Jack mientras recordaba lo que aquellos soldados decían sobre los “Inmutados”.
— No recuerdo que fueras tan pensativo— dijo una persona que estaba recargada afuera del marco de la puerta de Jack.
— ¿Eh?— dio Jack como respuesta mientras lo veía interrogante.
— Siempre decías que pensar te hacia perder el tiempo y la concentración.
— Y no eh cambiado de parecer, solo que cuando fumo me siento relajado de alguna manera— contesto mientras se llevaba el cigarrillo a la boca y daba una larga tomada de humo.
— Eso te matara, ¿lo sabias? mira como esta el mundo y tu matándote con los cigarrillos.
— Te pareces a mi viejo Instructor, no soy un adolescente haciendo idioteces sobre mi vida, ¿sabes?
— Irritable como siempre, ¿acaso el frio no te hizo ser más apacible?
— Para nada, como sea dejemos esta charla, necesito tu ayuda Steven.
El inquilino miro sorpresivamente a Jack y después agrego con un tono de sarcasmo.
— ¿Tú pidiendo ayuda?
— No te pongas exigente que puedo cambiar de parecer.
— De acuerdo, de acuerdo, ¿Qué se te ofrece?
— Dame un comunicador que este siempre conectado contigo para darme novedades sobre lo que sucede y claro, una cámara para grabar lo que sea necesario.
— Por supuesto, aunque podre tardar un rato en conseguir todo eso, ¿necesitaras algo más?
— Consígueme una grabadora— contesto Jack mientras metía su mano en uno de sus bolsillos del pantalón.
— ¿Una grabadora? ¿Cómo para que?— preguntaba totalmente curioso Steven.
— Vayamos a otro lugar para hablar— contesto en tono de voz un poco bajo al ver a un guardia caminar por el lugar, empezaron a caminar y agrego— vamos a tu habitación.
— De acuerdo— asintió su compañero.
Jack mientras caminaba hacia la habitación de Steven le mantuvo al tanto de lo que sabía para que no se llenara de rumores que seguramente empezarían a correr por toda la sede.
— Bien, hemos llegado y ¿para que querías que viniéramos a mi habitación?— pregunto Steven mientras hacia una mueca de curiosidad.
— El doctor Rutspenk olvido esto, o era un regalo para mi— contesto al entrar al cuarto y recargarse en la pared, seguido de sacar lentamente la cinta de grabación— dado que se dejo ver en una grabación de video dejando esto en un cajón.
— ¿Por qué no lo entregaste a los capitanes?— continuo Steven confundido.
— En estos momentos no puedo darme el lujo de confiar plenamente, si saben que se demás y ellos están involucrados mi muerte y la tuya será lo que pasara, no quiero correr riesgos hasta que se aclare esto.
— Está bien, mira— Steven se detuvo y empezó a hurgar en un cajón hasta que saco un reproductor para dicha cinta—tal vez todavía sirva, ¿quieres audífonos?
— No, ya estás involucrado, el que escuches o no esto, no hará la diferencia— contesto Jack fríamente.
— Bueno, supongo que tienes razón, deja cierro— entonces se levanto y cerró la puerta con seguro.
— Bien, veamos que nos guarda el Doctor en su grabación…— finalizo Jack con cierta curiosidad.
ESTÁS LEYENDO
Susurros del Destino
Science Fiction"El mundo esta en sus labores diarias, con un sin fin de fatídicas y monótonas rutinas que a día a día se emplean, hasta que una estrategia para mejorar ese mundo se lleva a cabo, todo marcharía bien si no fuera por un catastrófico accidente natural...
