Drizella Barker es una chica que vive en Reseda, sus padres y sus hermanos se fueron a vivir a las colinas, ya que los padres han montado una buena empresa y ahora se les considera ricos, no quieren seguir en Reseda, por lo que le manda a su hija c...
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ESTABAN en el parque acuático, Drizella estaba leyendo junto a Sam.
—¿Lo has dejado con Miguel?—se atrevió a preguntar Drizella y Sam la miró.
—Nos hemos dado un tiempo.—dijo Sam cerrando el libro.—¿Qué tal tu viaje con Robby y el Johnny Lawrence?
—Bien, la verdad.—dijo Drizella, no había vuelto a ver a Robby desde que lo dejaron en casa de Shanon.
—¿Tú y Robby estáis...?—le preguntó Sam con una sonrisa.
—¿Qué? No, no, no, no.—negó Drizella y volvió la mirada a su libro.—Que se junten cobras con cobras, la mezcla no hace nada bueno.
—Ya.—asintió Sam y volvió a la lectura.
Drizella estaba leyendo Harry Potter y el misterio del príncipe, pero el libro y su mente volvía a jugarle malas pasadas.
Permíteme decirte que Sirius también se habría enorgullecido de ti. —El chico tragó saliva, como si se hubiera quedado sin habla. No se sentía capaz de hablar de Sirius. Bastante le había dolido oir a tío Vernon decir « Ha muerto su padrino?», y aún había sido peor que Slughorn lo mencionara con toda tranquilidad—. Es una pena —prosiguió Dumbledore — que él y tú no pudierais pasar más tiempo juntos. Fue un final cruel para lo que debería haber sido una larga y feliz relación.
[...] Había pasado todo el tiempo en casa de los Dursley tumbado en la cama, negándose a comer y mirando fijamente por una empañada ventana que enmarcaba un gélido vacío que él asociaba con los dementores.
—Lo que más me cuesta —dijo por fin con un hilo de voz— aceptar que nunca volverá a escribirme.
Le escocieron los ojos y parpadeó. Se sentía estúpido por admitirlo, pero el haber tenido a alguien fuera de Hogwarts a quien le importaba lo que le pasaba (alguien que era casi como un padre) había sido una de las mejores cosas que le habían sucedido. Pero los búhos del correo nunca volverían a llevarle ese consuelo...
—Sirius significaba mucho para ti; representaba algo que no habías conocido antes —continuó Dumbledore con colicadeza—. Como es lógico, una pérdida así supone un golpe tremendo...
—Pero mientras estaba en casa de los Dursley— lo interrumpió Harry con voz más firme— me daba cuenta de que no podía aislarme del mundo, ni... derrumbarme A Sirius no le habría gustado, ¿verdad?
Drizella salió del trance cuando escuchó a Halcón gritar.
—Hola, cielo.—le gritó Halcón a Moon. Se acercaba con Miguel.
Moon se reincorporó de la tumbona y volteó a ver a Sam.
—Ay, no me acordaba de que iban a venir.—dijo Moon.