tú y yo.

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DRIZELLA se dirigía a su coche luego de estar en el centro comercial comprando la compra de la semana, el supermercado estaba en el centro comercial

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DRIZELLA se dirigía a su coche luego de estar en el centro comercial comprando la compra de la semana, el supermercado estaba en el centro comercial.

Notó pasos detrás de ella y se puso la llave entre los nudillos y cuando volteó con una patada le tomaron el pie.

—Que bien que sigas entrenando.

Era el mismo John Kreese, el fugitivo.

Drizella se soltó del agarre a su pie.

—¿Qué hace aquí?—le preguntó Drizella.—¿No le busca la poli?

—Ah, soy muy escurridizo.—contestó Kreese a su segunda pregunta.—Solo vengo a ver cómo está mi campeona. ¿Cómo te va, cómo lo llevas?

—¿Ahora le importa?—le preguntó Drizella.—La última vez que le vio Tory necesitaba su ayuda, ¿y qué le dijo?

—Lo mejor que puedes hacer es cuidarte tu.—ambos recordaron esa última visita a la cárcel por parte de Tory.

—Volvió por usted y acabé tirada con Silver y la zorra pirada de su compinche.—le recordó Drizella con despecho.—Mi padre murió.

—Entiendo que estes enfadada.—asintió Kreese.—Pero no podía involucrarte ni a ti ni a Nichols en mi plan para liberarme.—le explico Kreese.—Ya sé que te pareció cruel. Pero sólo quería protegerte. Y, ahora que estoy fuera, tenemos la oportunidad de dominar...

—No, de "tenemos" nada.—lo interrumpió Drizella.

Kreese se fijó en la mochila medio abierta de Drizella, se veía el gi con el logo del Miyagi-Do.

—Ah, ya lo entiendo.—dijo Kreese y Drizella miró su mochila, ya sabía lo que había visto y volvió a mirar a Kreese.—Nunca imagine que algún día vería al Arma Secreta de Johnny Lawrence, mi mejor alumno, uniéndose al enemigo.

—Son mis amigos.—le recordó Drizella.

—No seas ingenua.—negó Kreese.—Te invitan a entrar, pero nunca serás uno de ellos. A la hora de la verdad, siempre encontrarán un motivo para que seas la segundona frente a la hija de LaRusso.—dijo Kreese.

—Váyase por donde ha venido.—le dijo Drizella.—Yo no llamaré a la policía, pero mis senseis si lo harán.

—Yo soy tu sensei.—le recordó Kreese dando un paso hacia ella.—Y tú, serás mi campeona.

—Tal vez vaya a ser una campeona, pero no soy suya.—dijo Drizella con seriedad y se fue

—dijo Drizella con seriedad y se fue

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YOUTIFUL - Robby Keene.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora