Drizella Barker es una chica que vive en Reseda, sus padres y sus hermanos se fueron a vivir a las colinas, ya que los padres han montado una buena empresa y ahora se les considera ricos, no quieren seguir en Reseda, por lo que le manda a su hija c...
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—O sea que tú y Brucks estudiáis aquí.—dijo Demetri y miró a sus amigos.—Me cuadra.
—No, él ha venido de visita.—negó Kyler.—Él va al MIT.—no dijo las letras, lo dijo como una palabra.
—¿Qué? Perdona, ¿has dicho al MIT?—le preguntó Demetri sin decir las siglas.
—Sí, y le va de lujo.—contestó Kyler. Y se quedaron en silencio.—Bueno, ¿qué?—dijo abrazando a Demetri por el hombro.—¿Nos vamos de juerga o qué?
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Estaban en un edificio, parecería ser la casa de la que hablaba Brucks.
Estaba lleno de vasos de plástico por el suelo, papel higiénico enredado por los balcones.
Por dentro la música y las luces de colores eran obvias, pero eran azules y por otro lado rojas.
—¡Me encanta la uni!—gritó Brucks rodeado de gente.—¡Colegas! ¿Queréis ver un truco?
—Alucino con que Brucks entrará en el MIT.—dijo Halcón con las siglas de las letras.—Si hasta ha hablado en latín.
—No sé, igual tus puños le desbloquearon el cerebro.—dijo Demetri.
Drizella vio a Kyler.
—Oye, te tienes que pasar por casa.—le dijo Kyler coqueteando con una chica.—Tengo una serpiente con un solo ojo.
—Aún con lo que pasó, a Kyler no le ha ido mal.—dijo Drizella mirando a sus amigos.
—¡Eh, Alientocloaca!—se escuchó a un chico y se acercó a Kyler y lo volteó. Tirando la bebida que se estaba poniendo.—¿Te estas bebiendo mi cerveza, mierdecilla?
—No, señor Zenker.—contestó Kyler con la voz temblorosa.
El chico bebió cerveza y fingió arcadas y dejó del vaso.