Drizella Barker es una chica que vive en Reseda, sus padres y sus hermanos se fueron a vivir a las colinas, ya que los padres han montado una buena empresa y ahora se les considera ricos, no quieren seguir en Reseda, por lo que le manda a su hija c...
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ROBBY seguía mirando de reojo a Drizella y a Kwon mientras esperaba que empezara el combate.
Kwon le había colocado bien la cinta. Drizella incluso lo había abrazado.
Y aunque Robby intentaba convencerse de que no significaba nada, la sensación desagradable en el pecho no desaparecía.
Porque Kwon estaba ahí para ella y él había sido quien la había roto.
—Participantes al tatami.—anunció el árbitro.
Axel ya estaba entrando al centro. Robby respiró hondo y caminó hacia él.
Drizella lo siguió con la mirada desde la fila de Cobra Kai, cruzada de brazos junto a Kwon. Cuando Robby levantó la vista, sus ojos se encontraron apenas un segundo.
Pero ella apartó la mirada.
Eso dolió más que cualquier golpe.
Se pusieron en guardia y el árbitro dio la orden de empezar.
Robby atacó primero con rapidez, una patada alta seguida de dos puñetazos directos, pero Axel bloqueó todo sin apenas moverse. Robby ni siquiera consiguió rozarlo.
Axel cambió de lado tranquilamente para no salirse del área.
Pegaron la misma patada al mismo tiempo, aunque fue evidente que el impacto le dolió más a Robby que a Axel.
Robby intentó una patada con giro, pero Axel se deslizó por el suelo para esquivarla. Robby enlazó una patada en el aire intentando sorprenderlo, aunque tampoco funcionó.
Axel era demasiado bueno.
Robby volvió a intentarlo varias veces, atacando primero constantemente, buscando un hueco, pero Axel seguía defendiéndose de forma perfecta.
—Joder...—murmuró Demetri desde fuera.
Axel atrapó el brazo de Robby intentando desequilibrarlo con un empujón, pero Robby hizo una voltereta y cayó de pie.
El público empezó a animarse más. Miguel gritaba desde fuera.
Robby seguía presionando. Axel seguía esperando.
Hasta que el sensei Wolf perdió la paciencia.—¡Axel! ¡Ataca!—le gritó.
Y Axel obedeció.
La primera patada desequilibró a Robby.
La segunda le dobló el brazo hacia atrás de una forma que hizo que Drizella frunciera el ceño inmediatamente. Ella conocía demasiado bien esa expresión de dolor.
Axel lo soltó solo para darle un golpe seco en el estómago con la otra mano.
Robby consiguió soltarse, aunque únicamente porque Axel lo dejó ir para pegarle un puñetazo brutal con ambas manos en el abdomen.