Drizella Barker es una chica que vive en Reseda, sus padres y sus hermanos se fueron a vivir a las colinas, ya que los padres han montado una buena empresa y ahora se les considera ricos, no quieren seguir en Reseda, por lo que le manda a su hija c...
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ESTABAN en el Miyagi-Doy Drizella estaba haciendo katas con Katie, por petición de Daniel y también vieron a Sam y a Tory practicar un kata.
—Ya está, ya está.—las interrumpió Johnny y las chicas lo miraron.—Habéis pillado el kata. A ver cómo lo ponéis en práctica. Posición de combate. Primero a LaRusso y Nichols.
Saludaron haciendo la reverencia y de pusieron en guardia.
—¡Hajime!—anunció Johnny.
Ninguna de las dos quería pegar, Tory lanzó una patada no muy buena, le pegó un puñetazo pero Sam lo esquivó cambiando de lado.
—Venga. ¡Hajime!—insistió Johnny. Sam pegó una patada con giro que ni se lejos le dio a Tory.—¿Qué es esto, ballet? Basta.—dijo Johnny.—Barker y Copper. En posición de combate.—dijo y las chicas bajaron de la plataforma y subieron las dos chicas.—¡Hajime!
Drizella hizo el amago de pegar pero no golpeó.
—¡Venga, Barker!—la animó Johnny.
Copper pegó una patada con la que no iba con mucha seguridad, y no marcó punto.
—¡Suficiente!—gritó Johnny.—Todas a la plataforma. En posición de lucha. 25 puñetazos inversos.—¿Preparadas?
Comenzaron a hacer los puñetazos.
—Sensei.—dijo Devon acercándose.—Entiendo que el Miyagi-Do se base en evitar el conflicto.—explicó Devon.—Si no se meten caña entrenando, ¿cómo conseguirá que ganemos el campeonato?
—No ganarán, las machacarán.—dijo Johnny y vio a Daniel con Amanda.—¡Eh!—les dijo acercándose.
—Hola.—lo saludo Daniel.
—Vuestra hija es una cagona.—dijo Johnny directo al grano.—Nichols, Barker y Copper también. Que yo sepa, el Miyagi-ado no es luchar como un par de niñitas.—dijo y la pareja se miró entre sí.—Ya me entendéis.
—¿No decías que las chicas eran fáciles?—le preguntó Daniel.
—Y lo son.—asintió Johnny.
—Pues, ale, padre de una chica.—dijo Daniel sarcástico.—Obra tú magia.
Johnny volteó.—¡Lee! Llama a tu padre.—dijo Johnny.—Dile que esta noche tenéis invitados.
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