Drizella Barker es una chica que vive en Reseda, sus padres y sus hermanos se fueron a vivir a las colinas, ya que los padres han montado una buena empresa y ahora se les considera ricos, no quieren seguir en Reseda, por lo que le manda a su hija c...
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EL SEKAI TAIKAI, seguía su curso, aunque los de Miyagi-Do estuviesen descolocados por la aparición de sus dos amigas en el otro lado.
—Bienvenidos, competidores, senseis, patrocinadores y queridos invitados, a Barcelona.—anunció Gunther en el micrófono.—Este año es el anfitrión del campeonato de karate más importante del mundo. ¡El Sekai Taikai!—dijo lo último con un tono más alto y la gente aplaudió.—El Sekai Taikai presume de una rica y respetable historia, y si estas aquí es porque tienes todo lo que representa el Sekai Taikai.—dijo y algunos de Miyagi-Do miraban a Kreese, sobretodo, Daniel y Johnny.—Liderazgo, respeto, deportividad.—enumeró.—Por favor, los capitanes que den un paso al frente y se pongan sus cintas.
Sam y Robby se miraron mutuamente y eso hicieron. Avanzaron.
Miguel solo agachó la mirada, el también lo quería...
Kwon Jae-sung, el capitán masculino de Cobra Kai.
Drizella Barker, la capitana femenina de Cobra Kai.
Los dos se ataron la bandana en la frente.
Daniel al ver a Sam poniéndose la bandana en la frente, recordó la bandana del señor Miyagi, en esa caja, con sangre.
Miró a Drizella, de cómo había pasado de entrenar con Miyagi a estar en el otro lado.
—Los capitanes, tendréis el honor y el privilegio de competir en nuestro torneo televisado de campeones, pero eso si vuestro dojo funciona lo suficientemente bien en pruebas de equipo, como para llegar a los cuatro últimos.
Sam dejó de mirar a Gunther y miró a su amiga, ya la estaba mirando. Sam le negó con la cabeza, Drizella se movió un poco en su sitio y volvió a mirar a Gunther.
—Luego, contaremos los puntos que vuestro dojo haya ganado, y el que tenga más puntos gana el Sekai Taikai.—continuó el presentador.
Robby vio como Sam miraba a Drizella, ambos capitanes se miraron mutuamente y Robby miró a la chica que le había robado el corazón.
—¿Lo sabías?—le preguntó Sam a Robby mientras Gunther hablaba.
—No.—negó Robby y la miró.—Te lo juro.
El vínculo que Drizella tenia con Tory era más fuerte, ambas se sentían con la rabia y coraje suficiente como para querer llegar juntas a la cima.
Eso la diferenciaba de los chicos coreanos.
Kwon quiso tener la insignia de mejor alumno, y la consiguió peleando con el mejor, ahora estaba él al mando.
Tory y Drizella sólo querían llegar las dos hasta la cima, por su ser querido perdido.
Ambos miraron a Drizella y a Tory.
Ambas les apartaron la mirada.
—...Y hacer nuevos amigos...o enemigos.—bromeó Gunther pero Kwon sólo hizo una sonrisa sarcástica.—Hemos organizado una excursión por Barcelona para los participantes. Y, para nuestros senseis, un cóctel con nuestros distinguidos patrocinadores, algunas de marcas de artes marciales más importantes del mundo. Es un gran día para dar una primera impresión, y os sugiero que la disfrutéis, porque mañana, vuestra vida cambiará para siempre.—dijo e hizo una pausa, Robby seguía mirando a Drizella.—¡Bienvenidos al Sekai Taikai!—gritó de nuevo y empezaron los aplausos.