-¿Estás sordo o qué? ¿Cuándo pensabas decirme que te habías apuntado al Conservatorio de País Vasco? - repitió su madre moviendo los brazos delante de la cara de su hijo para tratar de que este saliera del asombro.
Tenía un gesto desesperado, con los brazos cruzados y suspiraba de vez en cuando moviendo el tacón en el suelo de madera de la terraza con nerviosismo. Llevaba puesto un vestido ajustado y una chaqueta bastante arreglada. El maño supuso que venía de alguna de sus reuniones con otros músicos importantes. A pesar de ser altas horas de la noche su maquillaje permanecía intacto, al igual que su característico moño alto.
-¿Podemos hablar ... a solas? - pidió Martin después de un rato en silencio moviendo las manos con nerviosismo.
-Sí claro - contestó, dirigió la mirada por primera vez a su acompañante, percibiendo su presencia al lado de su hijo- por cierto, hola Juanjo cielo, feliz cumpleaños. No sabía que fueseis tan amigos. Ahora en unos minutitos te le devuelvo - formó una sonrisa falsa en los labios hablando de manera especialmente dulce para lo que estaba acostumbrado a escuchar en las historias de Martin.
-Si usted supiera que no somos solo amigos... y tantas cosas que no sabes - pensó el maño.
-Sin problema - se levantó dejando una mirada cargada de sentimiento a su chico que le miraba con ojos de cachorro abandonado - y gracias, os dejo a solas - fingió también una sonrisa que no llego a sus dientes.
Antes de marcharse apoyó su mano en el hombro del vasco, susurrando en su oído:
-Estaré escuchando desde dentro, si la cosa se pone fea te rescato, tranquilo mi amor- que logró poner los pelos de punta al vasco.
El vasco negó, restándole importancia.
El maño desapareció de la terraza quedándole una sensación de vacío en el pecho que le apretaba. Sentía ganas de vomitar, como si la deliciosa hamburguesa que había comido hacía unas horas hubiera sido la peor decisión que había tomado ese día. Se llevó la mano a la tripa preocupado. Después de escuchar todo lo que el vasco le había contado de su madre, no quería dejar a Martin solo, que tuviera que enfrentarse a algo que le importaba tanto así. Sin tener su mano agarrada fuertemente a la suya y los dedos entrelazados. Quería ser su armadura. Quería protegerle de todos los dardos envenenados que esa mujer estuviera dispuesta a lanzarle.
Se dejó caer contra la pared de la cocina, apoyando su cabeza sobre las rodillas para tratar de calmarse, tratando de regular su respiración acelerada. Era el que menos había bebido de todos sin duda pues quería mantener vivo el recuerdo de ese cumpleaños tan especial, no podía ser el primero en vomitar. Iba a quedar como un gilipollas. Eso solo empeoraría las cosas.
Pensaba que desde esa posición podría escuchar algo, pero la realidad es que madre e hijo se habían movido hacia una zona más apartada de la vivienda. Su madre nunca dejaría que un nuevo escándalo azotase su vida. Tomaría todas las precauciones posibles esta vez.
Juanjo no se dio cuenta de que Almudena estaba allí, recogiendo todos los platos y las botellas vacías para que Martin no tuviera que hacerlo solo más tarde. Estaban a punto de marcharse ya, era cerca de la medianoche y todos iban lo suficientemente borrachos como para querer irse a casa a dormir. No fue hasta que la rubia apoyó la mano en el hombro de su mejor amigo que se dio cuenta de que no estaba solo.
Levantó la vista asustado, encontrándose con la mirada cálida de la rubia. No hizo falta que ninguno dijera nada para que Almudena se tirase encima del cuerpo del maño y lo abrazase con fuerza.
-Ha venido la madre de Martin, creo que deberíamos ayudarle a recoger todo... y después será mejor que nos vayamos - pidió Juanjo en un susurro.
-Justo estaba haciendo eso, recoger todo.. Álex no se tiene en pie y no te creas que Mari y Bel van mucho mejor... mientras estabais fuera se han tomado media botella de tequila, dios mío no podía con ellos - rió la rubia logrando aliviar un poco la presión que el maño sentía en el pecho.
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CONTRA LAS CUERDAS
FanfictionJuanjo y Martin cruzan caminos en el último curso en el Conservatorio, compartiendo agrupación de cámara. Pronto empiezan las discusiones entre ambos ¿Serán capaces de dejar atrás su ego y trabajar en equipo dejando a un lado sus diferencias?
