-Martin, por favor, estáte quieto aquí un segundo - pedía Almudena tirando de su brazo.
Martin estaba fuera de sí. Sabía que algo malo había sucedido para que el padre de Juanjo se le llevara de esas formas, sin despedirse. No le conocía pero sabía que esa mala educación tenía algo detrás. Sabía que su chico le necesitaba y no podía quedarse de brazos cruzados. Pero parecía que la rubia tenía otros planes, intentando de todas las formas posibles evitar que cometiera un error que lo pusiera todo todavía peor.
-Pero Almudena entiendes lo que acaba de pasar - preguntaba Martin irritado moviendo las manos compulsivamente -¿no verdad? Pues yo tampoco. Lo único que sé es la mirada de pánico que me ha echado cuando se le llevaba su padre. Me necesita, nos necesita ¿no lo estás viendo? - decía Martin sin parar de moverse de un lado a otro del auditorio ya vacío.
El padre de Martin observaba la escena un par de pasos por detrás, dejando a los dos amigos dialogar solos. Realmente él también estaba preocupado. Había visto la interacción de Juanjo con su padre y no le dio buena espina. Cuando vio que su hijo iba a ponerse peor de lo que ya estaba decidió intervenir.
-Hijo, haz caso a Almudena - habló dulcemente apoyando su mano en el hombro de Martin - si han tenido un problema será mejor esperar un poco, seguro que te escribe luego. Pero déjales hablar y solucionar las cosas ¿Vale?
-Mira Martin- dijo Almudena agarrando sus manos - si no nos da señales de vida hoy en lo que queda de día, mañana vamos a buscarle ¿Qué te parece? Conozco suficiente a su familia para saber que ahora mismo no es el mejor momento para meternos en medio, cielo - acarició su mejilla con delicadeza.
Martin pareció aceptar a regañadientes abrazando a Almudena con cuidado. Los tres salieron del auditorio y se marcharon a sus respectivas casas en un silencio lleno de preocupación, aunque ninguno lo expusiera en alto tenían al maño en mente constantemente.
El padre de Martin acercó a la rubia en coche antes de volver al piso con su hijo. Martin se tiró en el sofá con el teléfono encima del pecho nada más entrar por la puerta, por si acaso Juanjo decidía aparecer, tapándose con las mantas hasta la cabeza. No quería saber nada de nadie. Solo quería a su Juanjo de vuelta.
-¿Quieres cenar tortilla? - preguntó su padre preocupado.
-No tengo hambre - dijo Martin enfurruñado.
Su padre no pudo evitar soltar una risita. Su hijo cuando se enfadaba era peor que un pequeño demonio. Se limitó a sentase a su lado y abrazarle fuerte. Martin cerró los ojos y soltó un largo suspiro.
-Ya verás como todo está bien, ven a ayudarme a hacer la tortilla y ya verás como te escribe cuando menos te lo esperes... - expresó su padre.
(...)
-Papá, ¿qué te pasa? - preguntó Juanjo mientras ambos salían del conservatorio - me haces daño en la muñeca - expresó el maño analizando el semblante serio de su padre.
No hablaba. No obtuvo respuesta. Tampoco le miró en todo el camino de vuelta a casa. Los 15 minutos que separaban su casa del conservatorio se hicieron eternos para el maño. Juanjo sabía que eso era lo peor que podía pasarle. Cuando su padre se quedaba mudo significaba que estaba a punto de estallar una bomba para la que no estaba preparado física ni anímicamente. No sabía que podía haber ocurrido. La audición había salido perfecta, estaba teniendo unos resultados maravillosos en clase y probablemente accedería a Derecho. Su habitación estaba limpia y no discutía con su hermana desde hacía meses. ¿Qué podía ir mal?
Miró hacía atrás, su madre y su hermana caminaban un par de pasos por detrás. Su madre le rehuía la mirada, centrada totalmente en el suelo y en los pasos que daba para no tropezarse. Se aferraba al brazo de su hija como si la vida dependiera de ello. Tenía la tez pálida y aunque estuviera tratando de evitarle la mirada a Juanjo, se notaba en su semblante serio que algo malo tenía que haber sucedido. Buscó entonces los ojos de su hermana, la cual le dedicó una mirada de tristeza. Leyó en sus labios un "lo siento" que logró hacer que su corazón latiera desbocado. ¿Qué había hecho?
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CONTRA LAS CUERDAS
FanficJuanjo y Martin cruzan caminos en el último curso en el Conservatorio, compartiendo agrupación de cámara. Pronto empiezan las discusiones entre ambos ¿Serán capaces de dejar atrás su ego y trabajar en equipo dejando a un lado sus diferencias?
