—¿Qué? ¿¡Me estás diciendo que tendré que verle la cara!?
Ali, pasmada ante la noticia, volvía a preguntar.
Era obvio, tener a Dylan fuera de su casa era de temer.
—Te aseguro que no vendrá hasta la semana siguiente —afirmé, para su tranquilidad.
—Y tú, ¡Deja el ruido! —reclamó Ali, cuando Kyra, golpeaba su plato contra el piso en forma de protesta por comida —. ¡Te cortare las bolas!
Kyra, solo gimió y se echó en el suelo y desde ahí, sus ojos imploraron.
Me levanté y le serví comida, dándole algunos golpecitos tiernos en su cabeza.
—Tranquila Ali. Está todo listo, además, Dylan no aparecerá. Te lo prometo.
Le di un abrazo a la castaña estresada, Dylan había sido la guinda del pastel.
Al llegar al pueblo y pasar algunos días, recibí los papeles del divorcio que me había hecho llegar Ays, los firme sin dudar, y los envié de inmediato a Dylan, se habían tardado, porque antes pasaron por las manos de mi querida amiga Aysel, quien los revisó con mesura antes que llegaran a Dylan.
Ya estaba hecho, me divorciaría... que ironía, Ali preparándose para una futura boda y yo, rompiendo mi matrimonio, sin un futuro y pronto con un hijo lejos de mí.
____________
El Sr. Evan y Marie, arribaron la noche anterior. El tiempo habían marcado sus rostros, pero la mirada, esa hermosa mirada la cual recordaba con tanto cariño, permanecía intacta.
Esa noche, solo logre divisar al Sr. Evans, quien se paseó de manos en los bolsillos hasta el muelle y desde ahí, contemplo la noche.
Eran aproximadamente las tres de la madrugada, estaba en mi cama y desde la ventana recordé a su hijo, quien tanto seguía sus pasos, en su aspecto físico y su mirada.
Dia de la cena de Compromiso:
Los arreglos florales en tonos claros, decoraban las mesas avisando que estaban listas para recibir a sus comensales. La carpa blanca que cubría gran parte del patio, resplandecía y jugaba con la decoración que Ali, tanto diseño y preparó para su gran día.
La banquetería esperaba y las copas relucían. Los mellizos Pete y Vicky, vestían elegantes y estaban a cargo de la pequeña Marie, quien los vigilaba junto a Ed y Eric, quienes también vestían para la ocasión.
El patio de Ali, se había convertido en una hermosa recepción para una boda, aunque solo era una cena. El aroma de la tarde y el exquisito clima, jugo a favor para Paul y mi castaña amiga.
Levante mi vista por unas blancas cortinas que danzaban por el viento, de ese balcón que alguna vez fue de Matt, recordé algunas cosas, y sin notarlo, mi mano derecha llego a la boca de mi estómago, avisando que de alguna manera su recuerdo aún me pesaba.
¿Dónde estarás? Pensaba. Solo él faltaba para dar comienzo a la cena. Hace días se había marchado y no sabía nada de él. Ni Ali lo pronunciaba y yo, solo pensaba que era tiempo de hablar y ser honesta conmigo... con él.
—¿Acompañas a caminar a este viejo? —preguntó el señor Evans, llegando a mi lado, ofreciendo su brazo al cual aferrarme.
Sacudí mi cabeza para reacomodar mis pensamientos.
—¡Por supuesto! —acepté sin dudar con una gran sonrisa.
Esa mañana, el saludo había sido cálido y Marie, dejó caer algunas lágrimas, sobre todo cuando vio a Ed, quién lleno de abrazos y mimos. Ed, solo reía incómodo.
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𝑫𝒆𝒗𝒖𝒆𝒍𝒗𝒆𝒎𝒆 𝑴𝒊 𝑻𝒊𝒆𝒎𝒑𝒐
Romance«El hermoso príncipe, se ha convertido en sapo o quizás, jamás fue príncipe» Hanna Scott, a terminado con su matrimonio. Dejando todo atrás, decide volver a su pueblo natal, donde su amiga Alison Evans, la espera ansiosa. Este retorno, no sólo...
