El evento épico acababa de concluir, los fans estaban eufóricos y los miembros de GOT7 y Purple Maps celebraban entre abrazos, risas y lágrimas de felicidad en el backstage. Jackson tenía el brazo alrededor de Paula, quien aún no podía borrar la sonrisa de su rostro.
—Fue perfecto —susurró ella contra su cuello.
—Eres perfecta —respondió él con una sonrisa orgullosa, besándola en la sien.
Pero entonces, en medio del bullicio, un miembro del staff se acercó con el rostro pálido y expresión tensa. Llevaba en la mano una tableta, con un video reproduciéndose en las redes a velocidad viral.
—Tienen que ver esto... —dijo, con voz urgente.
Jackson y Paula se separaron un poco. En la pantalla se veía una transmisión anónima, claramente grabada en secreto. Un hombre con voz distorsionada aparecía en una habitación oscura. Llevaba una máscara blanca, y detrás de él había una pared llena de recortes de ambos grupos: GOT7, Purple Maps, pero en especial... muchas fotos de Paula y Jackson juntos.
—Felicidades por el show, Jackson. Paula. —La voz metálica resonó como un cuchillo en el ambiente—. Pero su felicidad tiene fecha de caducidad. Pronto, todos sabrán lo que esconden. Comenzaré con los secretos. Uno por uno. Hasta destruir todo lo que han construido.
La transmisión se cortó de golpe. El ambiente se volvió tenso, los murmullos comenzaron a llenar el camerino. Megan fue la primera en reaccionar.
—¿Qué demonios fue eso?
Jackson ya no sonreía. Su mandíbula estaba apretada y sus ojos oscuros.
—Esto no fue una broma —dijo—. Esa persona nos está vigilando.
—¿Quién podría querer arruinarnos? —susurró Paula, con el rostro desencajado.
Mark tomó el control y dijo firme:
—Necesitamos seguridad y silencio. No dejaremos que esto empañe lo que acabamos de vivir.
Pero el daño ya estaba hecho. El video estaba comenzando a circular por las redes, y los hashtags #AmenazaEnElConcierto y #¿QuiénEstáDetrás? ya eran tendencia.
Alguien quería hacer caer a GOT7 y Purple Maps... y lo iba a hacer desde dentro.
El ambiente era tenso. La sala de conferencias improvisada en el hotel ya parecía una zona de guerra. Las chicas de Purple Maps trataban de consolar a Paula, mientras GOT7 discutía entre ellos, intentando atar cabos.
Jackson se había mantenido en silencio los últimos minutos, caminando de un lado al otro, con el celular en la mano. En su rostro se mezclaban la ira, el dolor... y algo más oscuro. Algo que sólo alguien herido por dentro puede reflejar.
—Esto no es obra de una ex fan ni de Hyejin —dijo al fin, con la voz grave.
Todos lo miraron.
—¿Entonces de quién? —preguntó Yugyeom.
Jackson levantó lentamente la mirada. La tensión en su mandíbula era visible.
—De Taejin.
Silencio.
—¿Taejin? ¿Tu amigo de la infancia? ¿El que conociste en Beijing? —preguntó JB, sorprendido.
—Mi mejor amigo... hasta que dejé todo por mi carrera. —Jackson tragó saliva—. Me pidió una oportunidad, ayuda, un lugar en mi camino... y yo lo alejé. No supe cómo lidiar con tanta presión. Lo bloqueé. Y cuando trató de acercarse de nuevo, yo ya no era el mismo.
