Taejin lo observaba todo desde una habitación oscura, llena de pantallas. Sus ojos estaban fijos en una imagen congelada: Paula y Yugyeom riendo juntos, abrazados en el sofá de la sala del estudio, en un ángulo perfectamente planeado.
A su lado, un técnico en manipulación digital ajustaba los últimos detalles.
—Agrega sombras suaves, pero asegúrate de que parezca una grabación de cámara de seguridad real.
—Sí, jefe.
Taejin sonrió con esa mueca fría que Jackson alguna vez conoció como "su risa de victoria".
—Que parezca espontáneo... íntimo. No lo suficiente como para confirmar nada, pero sí para que él se lo imagine todo.
Y entonces, presionó el botón de envío.
Jackson acababa de salir del entrenamiento con GOT7. Estaba agotado, con la camiseta empapada y la cabeza llena de planes para el aniversario de bodas. Revisó su celular y vio un mensaje anónimo:
"A veces, lo que más temes... está más cerca de lo que crees. Mira esto."
Adjunto: un video. Lo abrió.
Ahí estaban Paula y Yugyeom. Riendo. Ella le acariciaba el brazo. Él se inclinaba hacia ella y, por un instante, parecía que se acercaban demasiado. El ángulo lo hacía todo peor. La música de fondo estaba distorsionada. Pero lo que destrozó a Jackson fue el final: una toma donde ella se recuesta en su hombro, y él le besa la cabeza.
Se quedó inmóvil.
—No —susurró.
Revisó la hora del video. Era de hace dos días. Justo el día en que él tuvo una reunión en Japón. Lo recordaba. Paula le había dicho que se quedaría en casa componiendo.
La respiración se le volvió inestable. El corazón le dolía.
Pero lo que más le dolió fue que Yugyeom no le había dicho nada.
En el estudio, Paula ensayaba con las chicas de Purple Maps cuando Jackson irrumpió sin previo aviso. Su mirada ardía, sus pasos eran tensos. Yugyeom, que estaba revisando unas coreografías al fondo, lo notó de inmediato.
—¿Jackson?
—¿Dónde estabas hace dos días a las 6 p. m.? —disparó, directo.
Todos se quedaron en silencio.
—¿Qué? —preguntó Yugyeom, confundido.
Jackson sacó el celular y mostró el video.
Paula se acercó para verlo. En cuanto lo vio, su expresión pasó de sorpresa... a indignación.
—¿Qué es esto?
—Debería preguntártelo yo —dijo Jackson, con la voz rota.
—¡Eso es mentira! —intervino Yugyeom—. ¡Eso está editado!
—¿Lo está? —susurró Jackson, dando un paso atrás—. ¿O solo soy yo el que no quiere verlo?
Paula lo miró, herida.
—¿En serio crees que podría hacerte algo así? ¿Después de todo lo que hemos vivido?
—¡No sé qué pensar! —gritó él, y salió del estudio.
Horas después, en la sala del penthouse, Paula lloraba en silencio. Yugyeom intentaba llamar a Jackson. Ninguno de los dos podía entender cómo Taejin había conseguido manipular todo tan bien.
Lisa se acercó a Paula y le abrazó.
—No le des poder a la duda. Si te ama... volverá. Pero lo que no puede pasar es que el miedo de otro destruya lo que ustedes construyeron.
