Desperté con el sonido de mi celular vibrando sin parar.
Mensajes. Llamadas. Notificaciones. Instagram. Twitter. TikTok. Todo explotando.
Me giré en la cama, medio dormida aún, y vi a Jackson sentado en la orilla, ya con su celular en la mano, mordiéndose el labio. Estaba shirtless, despeinado, y más sexy de lo que se permite tan temprano.
—¿Qué está pasando? —le pregunté, restregándome los ojos.
Se giró hacia mí con una sonrisa culpable.
—Tal vez... subí una foto anoche.
—¿Qué tipo de foto? —fruncí el ceño, ahora más despierta.
—Una que decía "Ella dijo que sí".
Me incorporé de golpe.
—¡¿QUÉ?!
Me tendió el teléfono.
Ahí estaba. Una foto de la azotea. Él arrodillado. Yo llorando. El anillo brillando. Y la descripción simple, directa, honesta:
"She said yes."
La siguiente historia era un video: nuestros amigos gritando, fuegos artificiales, Jackson besándome como si no existiera nadie más.
—¿Jackson... por qué no me dijiste?
—Porque quería que la noticia viniera de nosotros. No de un medio de chismes. No de una filtración. Quería gritarlo al mundo. Grité que te amo, Paula. ¿Eso está mal?
Lo miré. Tan real. Tan emocionado. Tan mío.
Suspiré, con el corazón desbordado.
—No, no está mal... solo... wow. Vamos a necesitar seguridad extra —bromeé.
—Ya lo hablé con el equipo —sonrió—. Te lo dije: planeé todo.
Me arrojé sobre él, riéndome entre besos. En ese momento, entraron los mensajes de los chicos.
Jinyoung: ¿Y no nos dijeron para estar listos para el caos?
Youngjae: ¡¡FELICIDADES!! Ya lloré.
Bambam: Ya estoy editando TikToks del beso. Voy a hacer que sea viral. Les guste o no.
Yugyeom: El fandom está EXPLOTANDO.
Y sí... cuando abrí Twitter, lo vi.
#JacksonWangEngaged
#PaulaAndJackson
#QueenAndKingWang
#PurpleMapsRoyalty
Todo era una locura.
Había comentarios felices, otros escépticos, muchos llorando de emoción, edits de nosotros desde México hasta Nueva York. Hasta comenzaron a circular videos antiguos míos con Jackson donde los fans decían: "¡Siempre supe que eran endgame!"
Y luego, JYP publicó la noticia oficial.
COMUNICADO OFICIAL:
"Felicitamos a Jackson Wang por su compromiso con su pareja, Paula. Estamos orgullosos del amor, la lealtad y el crecimiento que ambos han compartido con el mundo. Gracias por todo el apoyo. Purple Maps y GOT7 celebran juntos esta nueva etapa."
Boom. Confirmado.
Lisa me mandó un audio llorando:
—¡Mi mejor amiga se casa con un idol y yo estoy llorando como si me hubieran propuesto a mí!
Yuleth solo dijo:
—¿Ya ensayaste cómo vas a posar con el anillo en las fotos oficiales?
Megan, siendo Megan:
—Hermana, si no me haces madrina, voy a hacer drama. Real.
Caminamos de la mano por el departamento mientras las cámaras de afuera ya se empezaban a reunir. Jackson me abrazó por detrás, acariciando mi dedo con el anillo.
—¿Estás lista para el caos? —me preguntó.
—¿Contigo? Siempre.
Y así, mientras el mundo gritaba nuestro amor a los cuatro vientos, nosotros nos tomábamos un café en pijama, viendo memes de nuestra propuesta.
—¿Ya viste este? —dije, entre risas—. Alguien puso: "Yo, llorando como si fuera mi boda".
—Bueno, que se preparen —dijo Jackson, guiñándome un ojo—. Porque la boda real apenas va a comenzar.
Y juro que mi corazón dio un vuelco.
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—Esto es una locura —dije con los ojos bien abiertos, mirando la pizarra llena de post-its, recortes de revistas y fotos de vestidos pegadas con cinta.
—Esto es arte —respondió Megan, mientras pegaba una imagen de una boda en la playa con fuegos artificiales y unicornios en la esquina.
—Hermana... eso es literalmente una imagen de Pinterest con edición de glitter —murmuró Lisa, rodando los ojos.
Yuleth soltó una risa desde el sofá. Ari estaba concentradísima viendo un catálogo de locaciones en Corea y Nueva York.
—¿Estás segura de que quieres que planeemos nosotras? —preguntó Megan, medio seria.
—No las quiero, las necesito. Esta boda tiene que tener todo lo que siempre soñamos —respondí, sentándome en el suelo, en pijama, con el anillo brillando en mi dedo.
En ese momento, la puerta se abrió y entraron Jackson y los chicos de GOT7.
—¿Listas para el colapso mental? —preguntó BamBam, con un cuaderno en la mano.
—Pensamos que podríamos ayudarlas... —añadió Jinyoung con una sonrisa diplomática.
—¿Ayudar o supervisar? —le dije a Jackson, cruzándome de brazos.
Él se acercó, me dio un beso rápido y se sentó a mi lado.
—Mi amor, esta boda también es mía. No me juzgues si quiero asegurarme de que haya el pastel correcto.
—¿Desde cuándo sabes de pasteles?
—Desde que descubrí que hay uno de matcha con relleno de red velvet —dijo muy serio.
Todos nos quedamos en silencio.
—Ok, necesitamos hacer comités —intervino Lisa—. Y antes de que Jackson se adueñe de todo como CEO de una boda, vamos a organizarnos.
Comité de Decoración: Yuleth, Yugyeom, Bambam y Megan(por su obsesión con el glitter).
Comité de Música: Youngjae, Ari, Jay b y Mark.
Vestuario y estilismo: Lisa, Jinyoung y yo (aunque Jackson claramente se inmiscuyó).
Comida y pastel: Jackson. Solo él. Nadie más.
Pasaron horas.
Probamos pasteles. Vimos locaciones. Discutimos entre hacerlo en la playa, un viñedo en Francia o un castillo en Corea.
—¿Y si lo hacemos en México? —sugirió Ari—. Para que tus papás estén más cómodos.
Jackson me miró con ternura.
—Si tú quieres México, yo digo sí.
—¿Y si hacemos dos ceremonias? Una íntima allá y otra más grande aquí —dijo Yuleth.
Todos nos miramos... y asentimos. Porque sí, porque era nuestro estilo.
Cuando las chicas se fueron, Jackson me abrazó por detrás, apoyando su barbilla en mi hombro mientras mirábamos la pizarra.
—¿Te sientes bien? —me susurró.
—Estoy emocionada. Asustada. Feliz. Agotada. Todo a la vez —reí.
—Va a ser la boda más hermosa del mundo —murmuró—. Pero no importa si hay 300 invitados o solo nosotros dos... mientras seas tú al final del pasillo, todo valdrá la pena.
Me giré para besarlo.
—Te juro que a veces olvido que eras mi crush cuando vivía en México.
—Y ahora soy tu futuro esposo.
—Cállate —le dije entre risas, abrazándolo fuerte—. Vas a hacerme llorar antes del ensayo de maquillaje.
Él se inclinó, besó mi nariz y murmuró:
—Prepárate, futura señora Wang. Porque apenas empieza el verdadero caos.
Y sí... tenía razón.
Pao Wang
