44

2 0 0
                                        

—¿Una fiesta tranquila? —preguntó Paula, cruzada de brazos frente a Jackson—. Eso dijiste, ¿verdad?

Jackson sonrió como niño travieso.

—Lo dije... pero no lo prometí.

Esa tarde, el penthouse de Jackson en Nueva York parecía cualquier cosa menos un lugar para relajarse. La música sonaba a todo volumen, luces neón bailaban por las paredes, había una fuente de cóctel en forma de dragón que echaba humo... y alguien (probablemente Yugyeom) había llenado la tina del baño con espuma y patitos de hule.

—¡¿QUÉ ES ESTO, JACKSON?! —gritó Lisa desde el pasillo, con una pistola de agua en la mano—. ¡Hay una batalla campal en el cuarto de invitados!

—¡Bienvenida a la experiencia Wang! —respondió él, señalándola como si fuera el presentador de un reality show.

En la sala principal, los miembros de Itzy estaban intentando enseñarle a Jin de BTS una coreografía de TikTok, mientras que Jungkook y Hyunjin (Stray Kids) hacían competencias de flexiones entre los sillones. Megan y Yuleth habían convertido la cocina en un bar improvisado, y cada trago tenía un nombre ridículo como "Rompe corazones de JYP" o "Sudor de Idol".

—¿Cómo terminamos aquí? —susurró Paula a Ari, mientras esquivaban confeti que caía desde el techo sin razón aparente.

—Porque estás saliendo con el rey del caos. —Ari señaló con el pulgar hacia Jackson, que ahora estaba de pie sobre la mesa gritando:

—¡TÚUUUUU! ¡Sí, tú, el de BTS que está escondiendo los Cheetos! ¡SAL DE AHÍ!

—Jackson... —Paula se acercó a él, mirándolo con resignación y una sonrisa contenida—. Esto es un cliché andante.

—¿Un qué?

—Una fiesta típica de fanfic. ¡La fiesta fanfic más Jackson Wang que he vivido! Solo falta que alguien se caiga en la piscina con ropa y declare su amor a gritos.

En ese instante, un grito desde la azotea interrumpió:

—¡YULETH, TE AMO! —era Yugyeom, colgado de la barandilla, con una botella de soju en la mano.

—¡YA BÁJATE, LOCO! —gritó Jinyoung, mientras intentaba arrastrarlo al interior.

Paula se cubrió la cara.

—No puede ser.

Pero todo empeoró cuando entraron al salón dos chicos disfrazados de dinosaurios inflables.

—¿Eso es...? ¿Taehyung y Jackson de nuevo? —preguntó Lisa, tragando su cóctel con miedo.

—Obvio. —dijo Megan—. La última vez terminaron haciendo break dance en Times Square.

La música subió de volumen y de repente se apagaron todas las luces. En la oscuridad, una luz tenue iluminó a Jackson, que ahora tenía un micrófono.

—Gracias por venir a la mejor fiesta de su vida. —dijo, con tono dramático—. No prometo que recuerden todo, pero sí que no lo olvidarán jamás.

—¡Jackson, NO! —gritó Paula.

Demasiado tarde. Desde el techo bajó lentamente un letrero de luces LED que decía: "Purple Maps: Próximamente".

—¡¿QUÉ ES ESTO?! —preguntó Paula con los ojos como platos.

—Una pequeña publicidad. Tú sabes... promoción cruzada. —Jackson guiñó un ojo—. También imprimí calcomanías. Las tienen los chicos de Stray Kids.

Mientras Paula intentaba entender qué acababa de pasar, alguien encendió una máquina de burbujas, Jisoo y Rose empezaron a cantar karaoke, y Jungkook retó a Jackson a una guerra de shots de jugo picante.

~Drive you home~Where stories live. Discover now