Capítulo 34

324 32 8
                                        

-Despierta, cervatilla.- una voz familiar me despertó en mitad de la noche.

Me acurruqué bajo las sábanas, intentando volver al sueño en el que Tristan me llamaba.

-Sé que han pasado muchos días pero estoy aquí. Tienes que despertar.- algo en su última frase me hizo parpadear para mirar a mi alrededor.

El fuego se había extinguido y las velas apagado horas atrás. Estaba segura de que tan solo había sido un sueño hasta que localicé una figura alta rodeada por las sombras de la noche.

-Tristan.- balbuceé, apartando las sábanas como pude y casi cayendo de bruces cuando llegué frente a él.

Mordí mi labio inferior para contener un sollozo, sentía una euforia que no había experimentado en toda mi vida. Tan solo me aparté del cristal para activar el mecanismo para abrir la puerta, apenas había hueco para que yo pasara pero él se lanzó hacia mí, haciéndonos chocar contra la pared cuando tomó mis muslos con sus manos para alzarme  mientras yo rodeaba su cuello con mis brazos.

Volver a sentir la conexión que nos unía era una sensación indescriptible.

-¿Liara? He escuchado un golpe.- la voz de una de las ancianas resonó detrás de la puerta.

- Me he quedado dormida mientras leía y se me ha caído el libro. Discúlpame, ahora voy a descansar. ¡Buenas noches!- Tristan mantuvo su rostro oculto en mi cuello, podía sentir como respiraba mi aroma y hundía su nariz en él, haciéndome cosquillas sobre la piel.

La mentira no era para nada creíble pero apenas podía articular palabras.

-De acuerdo. Buenas noches.- habló, sin embargo no la escuché alejarse, tendría la oreja pegada a la puerta.

Aparté a Tristán de mi cuello, para cubrir sus labios con mis manos. Arrugó la frente, desviando la cabeza hasta la puerta.

-Ni un solo ruido.- susurré aún tapándole los labios y volvió a mirarme con resignación.

Intenté calmar mi respiración, debíamos permanecer en silencio. Pasaron varios minutos hasta que por fin la anciana desapareció deslizándose por el pasillo, hasta descender por las escaleras. Estaba segura de que sospechaba de mi extraño comportamiento pero teniendo en cuenta mi título, no podía desobedecer mis órdenes.

-Deberíamos separarnos.- hablé entre sus brazos, recuperando la vergüenza y la cordura.

-Tienes razón.- carraspeó, dejándome caer suavemente pero con reticencia mientras apartaba sus manos de mis piernas.

Acalorada y avergonzada por cómo me había dejado llevar al verlo, me aparté para cerrar la puerta acristalada del balcón, pues el aire nocturno era frío y se colaba bajo mi camisón.

Ya se había quitado la capa cuando me di la vuelta para observarlo, no sabía qué hacer ni decir. Lo había esperado durante tantas noches sin saber de su paradero que me había convencido a mí misma de que su ausencia era una elección.

-Lo siento, puedo ver cómo me miras, te he fallado.- se quitó la capucha, revelando un rostro cansado apenas iluminado por la luz de la luna.

Sus ojos parecían apagados y las facciones de su rostro más afiladas. Esbozó una mueca, observando mi rostro con desesperación mientras a la espera de mi respuesta, inmóvil frente a mí.

-No sé qué decirte, conocías mis razones para pedir tu ayuda.- no quería admitir que aparte de ayudar a Lynette, deseaba pasar tiempo con él y su ausencia me había dolido.

-Lo sé, no es mi voluntad la que me impidió venir pero hay…normas que no puedo romper y deberes que no se me permite negar.- negó con la cabeza mientras se alejaba de mí.

Lo observé con curiosidad mientras se agachaba para coger varios trozos de madera con los que reavivar el fuego. Se movía con cuidado, meticuloso y centrado en su tarea, colocando cada tronco sobre las ascuas para que estas lo consumieran.

-Entonces…ahora que no te atan tus deberes, podríamos retomar nuestro plan.- tomé asiento sobre mi cama.

Las últimas noches que había pasado en vela habían agotado mi cuerpo y aunque ansiaba salir del castillo junto a él, tenía que recuperarme para poder hacerlo.

-Lo haremos, te doy mi palabra.- de nuevo se irguió para mirarme a la cara, deteniéndose frente a los pies de mi cama.- De verdad que lo lamento, nunca quise decepcionarte.

-Está bien, te creo. Yo tampoco puedo escapar de aquí, por mucho que quiera volver a casa y olvidarme de todo.- elevé mis rodillas para sentarme sobre la cama y descansar mi cabeza sobre ellas.

No podía verle pero sentí una punzada dolorosa en el pecho.

-Lo lamento. De veras que lo lamento.- escuché como su voz se alejaba.- Quería llevarte a un lugar especial, creo que te gustará. Allí hay gentes de todos los lugares,
incluído el hombre que puede crear lo que necesitas para tu amigo. Te ayudaré y podrás divertirte aunque solo sea por unas pocas horas, te compensaré.

-¿Cuándo? Debo preparar de nuevo la bolsa con el dinero y las bayas azules.- pregunté como si esa bolsa no estuviese bajo mi cama.

-Mañana aún no tendré la localización pero si salimos al día siguiente, podré preguntar por el camino. Eso si salimos a tiempo.- levanté la cabeza para observarlo cavilar acariciando su mandíbula y con la mirada perdida en el techo.

-¿A qué tipo de lugar vas a llevarme?

-Si te lo contara no me creerías, tan solo espera unos días.- me habló con una expresión pícara y orgullosa.

No podía esperar.

-El único impedimento que se me ocurre son las ancianas aunque no creo que noten mi ausencia si tan solo desaparezco una noche.- tensó la mandíbula con mi respuesta.

-Una noche no será suficiente, tenemos que salir horas antes del atardecer para que puedas volver temprano por la mañana.- me explicó, acercándose y agachándose a mi altura.- ¿Hay algo que puedas hacer para distraerlas, cervatilla?

-He vivido en una jaula de cristal toda mi vida, créeme si te digo que sé cómo encontrar las grietas.

Holii (lo siento) sé que habéis estado esperando las actualizaciones durante mucho tiempo y de verdad que lo siento muchísimo, empecé esta historia queriendo hacer un simple dark Romance pornoso JANAHAHA y ahora mismo estoy enamorada del universo que he creado.

Por eso creo que me resulta difícil darle profundidad a todos los personajes y quiero contar estos capítulos como un primer manuscrito hasta que pueda terminar el libro.

Así que nada, esta semana espero poder seguir actualizando y si hay algún feedback que queréis darme lo agradezco muchísimo. 💖💖

Gracias por vuestros comentarios, significan muchísimo para mí. ❤️

Danza de LobosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora