-¿Estás segura? - apenas había terminado de colocarme las botas cuando Jana apareció en mi habitación.- Sé que has escapado al bosque varias veces pero irte con él…No sé qué estás pensando ahora mismo pero tengo por certeza que nada bueno.
Jana se había encargado de elaborar la coartada perfecta. Aprovechando que la cena del día anterior le había sentado terriblemente mal a Irena y la única en pie era Irial, el trabajo de organizar el castillo y sus trabajadores era el doble. Además, la otra anciana era incapaz de dejar de vomitar y en circunstancias como estas, lo mejor era aislarla en su habitación. Por eso cuando Jana apareció en las cocinas para informarme de mi repentina indisposición, la otra anciana había preferido no acercarse.
-Si salgo con él y me fío de su palabra es por una buena causa y lo sabes.- saqué el bolso de cuero que guardaba bajo mi cama para comprobar que llevaba todo lo que necesitaba.
-Entonces tendrás disculparme porque yo soy incapaz de fiarme, solo quiero que pase la noche y encontrarte a salvo por la mañana.- Jana dejó una bandeja con viandas sobre la mesa y tomó mi cepillo junto con varios broches para el pelo.- Al menos deja que te haga una trenza, necesito ocupar la cabeza.
-Está bien pero bajaremos en cuanto los cocineros tomen el descanso de la comida.- tendí mi capa escarlata sobre la cama junto con el bolso antes de tomar asiento frente al espejo.
Jana cubrió sus labios con el cepillo para reírse de mí, observándome con diversión.
-Estás nerviosa.- afirmó entre carcajadas, tomando mi pelo ondulado para cepillarlo.
-No puedo negarlo.- admití con solemnidad.
Sentía como si mi corazón estuviera a punto de escapar de mi pecho. Había pasado los últimos días pensando en muchas cosas: mi padre, mis hermanos, Adela, Tristan, la guerra…Tenía una insoportable sensación de ahogamiento en el pecho de la que no podía deshacerme. Era como si no pudiese dejar de pensar y darle vueltas a las peores ideas posibles.
-No tienes porqué ir, encontraremos otra manera de ayudar a la duquesa.- dejó el cepillo a un lado para colocar sus manos sobre mis hombros.- No puedes cargar con todo el peso, Liara. Igual que un árbol lleno de frutos, puedes intentar abastecer a todos pero en algún momento tus ramas se romperán y si dejas que todas lo hagan, no volverán a crecer.- suspiré, llevando mis manos sobre las suyas.
-Ayudo a Lynette porque tengo miedo, esa es la verdad. Nunca se lo he contado a nadie, una mujer de mi estatus no puede cuestionarlo pero…Me da miedo, Jana. Me da miedo que termine mi vida.- la miré a través del espejo y vi como esbozaba una mueca extrañada.
-Liara, no vas a morir cuando te cases…- alejó sus manos para tomar mi pelo de nuevo.
-No es eso, es que sé perfectamente lo que me pasará cuando termine la guerra. No sé cuánto tiempo queda pero en algún momento mi padre me prometerá con un noble de la corte, me casaré, tendré hijos y…Por alguna razón, tengo la corazonada de que encontraré el mismo destino de mi madre. Y no…cada vez que miro su retrato en nuestra casa…Cuando la menciono durante la cena…Es como si ellos no pudieran verla, ¿Entiendes a qué me refiero? Fue su esposa y nuestra madre pero…no ven más allá. Murió cuando yo era pequeña y ahora tan solo es un recuerdo.- mi amiga me escuchó, asintiendo mientras trenzaba mi cabello y por primera vez en mi vida, puse voz a las palabras que nunca había logrado pronunciar.- Ella vivió aquí, corría por estos bosques, escapaba por las noches, era libre y salvaje. Y después lo perdió todo, yo ni siquiera puedo tener esa libertad. Me siento atrapada.
Callé cuando me di cuenta de que había vaciado la angustia que sentía en mi corazón.
-Ojalá pudiera animarte pero no puedo mentir. Fuera del castillo la vida es más dura y aún así nos esperan destinos muy parecidos. No sé de ninguna mujer sin marido e hijos en el pueblo.- reflexionó mientras trenzaba los mechones de mi cabello en una sola trenza.
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Danza de Lobos
FantasyCuando estalla la guerra, Liara es enviada al castillo de su familia para mantenerse a salvo. Pero en el camino, lo imposible ocurre: es atacada por criaturas monstruosas... y salvada por algo aún peor. Un ser oscuro la reclama, un mundo desconocido...
