Lucy despeto sobresaltada por el sonido del despertador, aliviada notó que Franklin ya se había levantado, se desperezó y sin ninguna gana salió de la cama lo primero que quería hacer era bajar y disculparse con Amy por el estúpido comportamiento de su novio la noche anterior.
Se dirigió a la ventana para correr las cortinas, se sorprendió al ver a Amy junto con la capitán Coleman discutiendo acaloradamente al lado del coche, mientras Franklin las observaba desde la puerta de la entrada, con una sonrisa de victoria y satisfacción reflejada en el rostro. las dos muejes se subieron al coche, la joven artista pudo escuchar el sonido de la puerta del conductor al acercarse, debido a la fuerza utilizada por la rubia para cerrarla, parecia furiosa.
Extrañada, se dio una ducha, se vistió y bajó al piso inferior.
Emcotró a su chico desayunando tranquilamente, al verla entrar el joven se levanto inmediatamente, la besó y retiró la silla caballerosamente para que pudiera sentarse, "buenos dias princesa, me alegro que por fin hayas podido descansar un poco".
"Franklin que ha pasado?, porque Amy y la capitán Coleman estaban discutiendo?, preguntó mientras se sentaba.
"Cariño, no debes preocuparte por eso, ya tienes demasiadas cosas en la cabeza. Ahora tengo que irme, luego te llamo", dijo el joven saliendo rapidamente.
Al terminar de desayunar cogió sus cosas y se dirigió al coche, tenia que ir a preparar lo de su exposición, la detectice Vallejo la esperaba en la puerta. "Buenos días detective", dijo alegremente, brindándole la mejor de sus sonrisas. "Buenos dias Srta. Hoffman", le contesto la mujer friamente y con una mirada cargada de desaprobación y reproche.
A Lucy se le heló la sangre al ver aquella mirada, la detective Vallejo la noche anterior le había parecido increiblemente amable y comprensiva, ¿que habí cambiado?, "¿ocurre algo detective?, preguntó.
"nada que yo sepa y usted no", le respondió mirándola con mayor desprecio.
"No tengo idea de que me está hablando detective", dijo Lucy enfadada, "¿tiene algun problema conmigo?, si es asi puede expresarlo libremente".
"Estaba realmente equivocada con usted, ayer cuando la conocí me parecio una buena persona, pero ahora me doy cuenta de que es la persona más falsa, y cínica que he conocido", respondió la policía arrastrando las palabras cegada por la ira. "Amy, es mi compañera desde hace mas de seis años, no tiene ni una mancha en su historial, es la mejor policía y la mejor persona que he conocido, sé que sus acusaciones son falsas lo mismo que lo sabe todo el departamento, pero como usted es quien es la han apartado del servicio, si era lo que usted y su prometido querían, en horabuena le felicito, lo han logrado, pero ella no se merece esto, había otras maneras de hacerlo".
Lucy la miraba boquiabierta, no entendía nada de lo que aquella mujer le estaba diciendo, ella no había acusado a nadie de nada. No sabía que era exactamete lo que había pasado, pero estaba decidid a averiguarlo. Rebuscó en su bolso las llaves del coche, guardó su documentación, algo de dinero y su tarjeta de crédito en el bolsillo trasero de su jeans, se puso sus gafas de sol, tiro todo lo demás que tenía en sus manos al suelo y salio de su casa, seguida de una sorprendida detective Vallejo.
"Debería conducirlo yo", protestó la agente.
Lucy se giró, se levantó las gafas de sol y la miró de tal manera que no hicieron falta palabras, la agente sin mas que decir se subió en el asiento del copiloto.
Lucy puso en marcha el coche y salieron de la casa. Durante el camino, la joven llamo a Marcela su asistente, para indicarle que se encargara de organizar lo del evento de la exposición, le había surgido un problema que necesitaba resolver.
Durante todo el camino no hablaron, pero Lucy observaba la cara de sorpresa de la detective Vallejo, al descubrir donde se dirigia.
Al llegar a su destino, aparcó el coche y se introdujo en el gran edificio, seguida de la cada vez mas sorprendida policía.
"Detective, ahora va a hacer el favor de indicarme donde está el despacho de su capitán, o prefiere que perdamos tiempo mientras lo busco", pregunto a su acompañante.
La detective Vallejo la miro, ¿que estamos haciendo aquí?, preguntó.
"Intento averiguar que es eso tan terrible que he hecho, para poder solucionarlo", respondió a la vez que se giraba buscando a alguien que pudiera indicarle como llegar al despacho.
"Srta. Hoffman, ¿de verdad usted no tiene nada que ver en la denucia?, preguntó la agente sorprendida.
Lucy suspiró impaciente, "¿que denuncia detective?.
"Esta mañana su prometido a acusado en su nombre a Amy ante el alcalde, de aprovecharse de su buena fe para emborracharla en contra de su voluntad, pasar la noche despreocupada de su seguridad bebiendo en la cocina y encañonarla con su arma", fue la respuesta de su acompañante.
La joven artista la miro sorprendida, "¡pero eso es totalmente falso!", exclamó, ¿está segura que fue él?, ¿porque iba a hacer una cosa así?.
La policía asintió, "sigame", dijo y se dirigio hacia el despacho de su superior seguida de una incrédula Lucy.
La capitana Coleman la recibió inmediatamente, al igual que con su subordinada, Lucy sintió la mirada fría y el cambio de actitud de la mujer hacia ella. La joven artista le contó con pelos y señales sin omitir nada todo lo que había sucedido la noche anterior, insistiendo una y otra vez en que el comportamiento de Amy habia sido el correcto y sin poder explicar el porque de las falsas acusaciones de su prometido.
"Le agradezco mucho que haya venido a aclararlo Srta. Hoffman, la mirada de la capitán volvio a ser cálida, "Amy es una excelente policía y esto hubiera provocado una innecesaria mancha en su expediente".
Lucy asintió, "me gustaria pedirle un favor", dijo.
"Dígame", respondió la capitán con una sonrisa.
"me gustaria que volviese a asignar a la detective Foster a mi caso", respondió.
La sonrisa desapareció de la cara de la mujer, "lamentablemente, eso no está en mis manos. No puedo obligar a Amy a volver aceptar su caso, está muy dolida y enfadada con ustedes. Espero lo entienda".
"Perfectamente", susurró Lucy pensativa, "¿podría darme su dirección?, no estaba dispuesta a rendirse.
"No me esta permitido......, pero deje conducir a la agente Vallejo dijo con una sonrisa mirando pícaramente a su subordinada.
Jennifer asintió, y sonrió.
Las dos mujeres salieron de la comisaría y subieron al coche, "Srta. Hoffman, le pido disculpas por mi comportamiento".
"no tiene porque disculparse de nada, yo hubiera hecho lo mismo por una amiga", respondió la artista con una sonrisa, "llameme Lucy por favor", "bien Lucy, entonces vamonos"..
ESTÁS LEYENDO
Solo cuando estoy contigo
RomantikLucy una joven pintora enamorada del hombre de su vida, todo cambia cuando matan a alguien dentro de su casa, y para hallar al responsable aparece Amy una joven oficial altamente capacita en el tema de crimenes, de la cual Lucy se enamora, pero p...
