Amy casi no había dormido, había intentado varias veces ponerse en contacto con Lucy la noche anterior, pero no obtuvo ningún resultado, incluso le había mandado un SMS, diciéndole cuanto la extrañaba, cuanto la necesitaba a su lado, pero la artista no le había respondido. Un poco preocupada, al final consiguió conciliar el sueño un par de horas antes de que su despertador sonara, cuando lo hizo, lo apagó y perezosa se giró en la cama con la intención de apurar los últimos cinco minutos.
Dos horas más tarde Jennifer la despertó, llamando insistentemente a su puerta, "¡Amyyyyyyy!, no me puedo creer que aún estuvieras en la cama, hace dos horas que tenías que haber pasado a recogerme"
"Lo siento Jen, he dormido fatal......, pasa en un momento estoy lista", dijo invitándola a pasar.
Jennifer se sentó en el sofá y puso la tele mientras la rubia se duchaba, la agente paseaba distraída por los distintos canales hasta que se encontró con algo que la dejó sin habla, era la casa de Lucy, decenas de periodistas se agolpaban a sus puertas, la artista acababa de salir de casa y nada más verle la cara, Jennifer supo que algo terrible había pasado.
"¡Amy!, date prisa, creo que deberías venir a ver esto", gritó.
"¿Qué pasa?", preguntó la rubia mientras terminaba de abrocharse la camisa entrando en el salón.
Jennifer se levantó, se colocó a su lado, subió el volumen y señalo con la cabeza la pantalla, Lucy acababa de empezar a hablar.
Amy miraba la pantalla boquiabierta, no se creíalo que sus ojos le estaban mostrando, su cerebro no era capaz de procesar esaspalabras que salían en un susurro por la boca de Lucy. Se negaba a aceptar queaquella mujer con los ojos hinchados de tanto llorar, pálida, vencida y rota dedolor, era la misma que había compartido su cama, y había abandonado su casahacia un solo día, llena de energía, enamorada y feliz. No entendía nada de loque estaba hablando, algunas palabras explotaban en su cerebro intentandoencenderlo, chantaje, enamorada, mujer, traición, imágenes, sexo. Entonces loentendió todo, supo inmediatamente que fue lo que Gabriela le entregó a Franklin,la tarde anterior en el aparcamiento de aquel hotel, el corazón de la rubia sedetuvo, su vista se nubló, se apoyó en su amiga para no caer al suelo.
"Amy, ¿qué pasa?", preguntó sucompañera preocupada, haciéndola volver al mundo real.
A la rubia le costóreaccionar, miro a su amiga anonadada, volvió en si y se dirigió a laestantería. Violentamente apartó con fuerza de un manotazo todos los libros dela primera balda tirándolos al suelo.
"Amy, ¿te has vuelto loca?,¿qué estás haciendo?", preguntó Jennifer cada vez más sorprendida mientrasintentaba detenerla.
La rubia se zafó, estaba fuerade si, una por una fue vaciando las baldas de la estantería, los libros volabanpor el salón, hasta que finalmente, en la última balda perfectamente camufladaencontró lo que buscaba. Ante sus ojos apareció una pequeña cámara, parecíaposeer un pequeño circuito cerrado así que el receptor tenía que estar cerca.
La rubia tiró la cámara lasuelo con rabia, "Gabriela....."Murmuró, y salió corriendo de su casa, seguidade una alarmada Jennifer.
Nada más salir del portal viocomo una furgoneta negra de reparto, ponía el motor en marcha, sacó su arma yse puso en mitad de la calle intentando detenerla, el vehículo se abalanzó haciaella obligándola ha tirarse hacia un lado, vació su cargador contra lafurgoneta que se alejó a toda velocidad.
Jennifer se acercó alarmadahacia ella, "es suficiente Amy, ¿qué está pasando?". La joven detective intentóignorarla y montarse en su coche pero su amiga no se lo permitió, "Amy estásfuera de ti, no pienso permitir que vayas a ningún sitio hasta que me cuentesque está pasando, ¿qué tienes tú que ver con todo lo que Lucy a contado?".
La rubia sintió que sus ojosse llenaban de lágrimas, "tengo que ir a verla, necesito hablar con ella".
"Amy, por amor de Diosreacciona, dime que ha pasado de una vez", Vallejo la sujetó por los hombros yla zarandeó intentando recibir una explicación.
"¿Pero no lo has oído Jennifer?,cree qué he sido yo. Tengo que hablar con ella", respondió finalmente la rubiacon voz entrecortada por la emoción.
"¡Amy, ¿que has hecho tú elqué?, no entiendo nada".
Amy respiró hondo intentandotranquilizarse, "el video del que hablaba.... Ayer cuando la dejé en su casa fuicomo todos los días a seguir a Franklin....".
"¡No me lo puedo creer Amy!,este caso te está afectando más de la cuenta, lo estás tomando como algopersonal. Estas fuera de la investigación, ¿cuándo vas a aceptarlo?", leinterrumpió Vallejo.
"Es algo personal Jen,¿quieres qué te lo explique o no?", protesto.
Su compañera hizo un gestoafirmativo y cerró la boca.
"A última hora de la tarde Franklinsalió de la oficina, se dirigió a un hotelucho en las afueras de la ciudad,allí se reunió con Gabriela", prosiguió la rubia.
"Gabriela, ¿tú Gabriela?",preguntó su amiga extrañada.
La rubia asintió con lacabeza.
"¿Pero que relación tiene Gabrielacon Franklin?", Vallejo no le encontraba el sentido.
"No lo se pero parece que muybuena......, Gabriela le entregó algo parecido a un reproductor a Franklin,ambos parecían muy satisfechos con lo que contenía, luego se introdujeron en elhotel y no salieron en un par de horas. Lo volví a seguir y él condujo hastacasa de Lucy, cuando salió de allí tenía una sonrisa de superioridad y desatisfacción en el rostro que me causó repulsión. No entendí porque pero ahoraestá claro, le acababa de enseñar a Lucy la grabación", terminó.
"¿Pero que hay en esagrabación?, ¿qué tiene que ver contigo?", volvió a preguntar su amigatemiéndose lo peor.
"Jen, esa cámara, solo la hapodido poner Gabriela ahí, apuntaba directamente al sofá y......", un nudo enla garganta le impidió continuar, "y....... Lucy y yo hicimos el amor la otranoche en ese sofá".
Su amiga la miró alarmada,"¡vamos!", dijo.
Subieron al coche, Amy puso la sirena y se dirigió a toda velocidad acasa de la artista, "Amy tranquilízate así lo único que vas a conseguir es quenos matemos".
Amy no contestó, estaba aterrorizada ante laposibilidad de que Lucy la apartara de su vida, de no volver a tenerla entresus brazos, apretó los dientes intentando evitar las lágrimas y piso a fondo elacelerador.
Al llegar a la casa, llamódesesperada a la puerta una y otra vez, sin obtener respuesta hasta que finalmente,Laura y la Srta. Córdoba abrieron asombradas ante tanto escándalo, "¡Detective,que demonios....!", dijo la nueva joven de servicio.
Amy no la dejó terminar, "¿dónde está?, ¡por favordígame que está aquí!".
"Si, está descansandopero.......", la rubia la apartó y subió las escaleras de dos en dos, el caminohasta llegar a ella se le hizo eterno, parecía que aquella puerta se alejabamás y más de ella. Finalmente llegó, sin llamar abrió bruscamente y entró en lahabitación.
Lucy la miró asustadalevantándose de un salto de la cama, tenía los cascos puestos y no habíaescuchado el revuelo que había montado abajo, "¿qué haces aquí?", preguntó conrabia al recuperarse de la impresión.
"Lu, tenemos que hablar,yo.....", dijo la rubia.
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Solo cuando estoy contigo
RomanceLucy una joven pintora enamorada del hombre de su vida, todo cambia cuando matan a alguien dentro de su casa, y para hallar al responsable aparece Amy una joven oficial altamente capacita en el tema de crimenes, de la cual Lucy se enamora, pero p...
