"No, no tenemos que hablar de nada, ya está todo dicho", masculló.
"No Lu, tienes que escucharme......", protestó cerrando la puerta.
"No tengo nada que escuchar, ¿no tienes limite?, ya me has hundido, ya has cobrado el dinero, era lo único que querías de mi, ¿no tienes suficiente con eso?, ¿qué más quieres?".
"Lucy por favor escúchame yo......".
"Ya es suficiente Amy, sal de mi cuarto, de mi casa, de mi vida y no vuelvas, ¡no vuelvas nunca!", gritó ciega de ira, mientras abría la puerta y la empujaba fuertemente para echarla de la habitación.
La joven detective con un rápido y entrenado movimiento, la impulsó contra la pared inmovilizándola, "no puedo, no puedo hacer eso", susurró.
"Amy suéltame, es la última vez que te lo digo ¡déjame en paz!", gritó la artista, revolviéndose intentando escapar.
"No puedo Lu, no puedo permitir que te alejes de mi, no puedo alejarte de mi vida, no ahora que te he tenido, lo eres todo para mi", las lagrimas comenzaron a brotar de los ojos de la rubia, juntó su cara con la de aquella mujer que tanto amaba, "yo no tengo nada que ver con lo que ha pasado, Lu te lo juro, tienes que creerme. Jamás haría nada que pudiera hacerte daño", sus labios temblaban y sus sollozos casi no la dejaban hablar.
Lucy dejó de luchar.
"Por favor, Lu confía en mi", volvió a intentarlo la agente desesperada y cada vez más débil, sentía que le fallaban las piernas, que iba a desplomarse en cualquier momento, "te amo Lucy, eres toda mi vida, no podría vivir sin ti, ya no. Lu estoy locamente enamorada de ti, te amo con toda mi alma desde el momento en que te vi por primera vez, para mi estar contigo es un sueño hecho realidad. Yo no podría seguir sin ti, eres mi vida, por favor créeme, no me alejes de ti, yo....".
No pudo continuar, los labios de la joven artista posándose en los suyos se lo impidieron, al mirar a Amy a los ojos las dudas de Lucy desaparecieron inmediatamente. Aquellos ojos que la miraban con tanto amor y veneración, no podían mentirle. Aquella mujer fuerte y decidida, que parecía no temer a nada, temblaba de miedo, sólo con pensar en la posibilidad de una vida sin ella, había sido una estúpida al creer en Franklin y pensar que ella podía tener algo que ver con aquello.
Se besaron dulcemente, una y otra vez, al juntarse sus lenguas todo volvió a cobrar sentido y el miedo, la rabia, el dolor que sentían momentos antes, poco a poco fueron convirtiéndose en lujuria, en pasión, en deseo, sus labios se presionaron más y sus lenguas lucharon salvajemente en sus bocas, haciendo que los cuerpos de ambas mujeres se encendieran.
Se separaron sin aliento, "Lu lo siento tanto, tu trabajo se ha ido al traste por mi culpa", dijo la detective tristemente apoyando su cabeza en la de su amante.
Lucy puso ambas manos en sus mejillas y la obligo a mirarla, "Amy mi trabajo me importa un pimiento, lo único que me importa eres tú, me has devuelto a la vida, me has hecho descubrir el significado de la palabra amor. No podía soportar el pensar que la mujer que tanto amo, había jugado conmigo, me había traicionado. Te quiero, te adoro, te necesito, te deseo, quiero ser tuya solo tuya, quiero sentirte, hazme el amor Amy", susurro con la respiración entrecortada por el deseo.
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Solo cuando estoy contigo
RomanceLucy una joven pintora enamorada del hombre de su vida, todo cambia cuando matan a alguien dentro de su casa, y para hallar al responsable aparece Amy una joven oficial altamente capacita en el tema de crimenes, de la cual Lucy se enamora, pero p...
