¡Noooooooooooooooooooooooooo!, un alarido desgarrador se escuchó por encima de todo bullicio, poco a poco el cuerpo de la agente fue resbalando entre los brazos de la artista, hasta quedar tendido inmóvil en el suelo.
"¡Código rojo, código rojo!, necesitamos una ambulancia, agente abatida, repito agente abatida", anuncio Jennifer al micrófono, "la situación es critica".
"Oh Dios mio Amy, Amy abre los ojos mírame", gritó la artista enloquecida zarandeando el cuerpo aletargado de la mujer que lo era todo para ella, "esto no puede estar pasando, mi amor no me dejes, Amy....".
No pudo continuar, los fuertes brazos de Lorenzo, la apartaron del cuerpo terriblemente inmóvil de la agente herida, mientras Jennifer y Laura, comprobaban el estado de su compañera.
"¡No tiene pulso!, maldita sea que venga una ambulancia ya", grito Jennifer angustiada mientras comenzaba con las compresiones, "mierda, mierda, Amy vuelve".
Cinco agentes se unieron a Lorenzo, rodeándolos para proteger a la joven de ojos azules de un posible segundo ataque.
1, 2,3, 4, 5, 6, 7, 8, 9........... Vallejo tenía la vista nublada, giró la cabeza de un lado a otro intentando centrarse, apretó los dientes intentando luchar contra las lágrimas y continuar con la reanimación, sus manos estaban empapadas por la sangre que manaba del pecho de su compañera. No pudo evitar que finalmente una lágrima se escapase de sus ojos y rodase por su mejilla; su compañera desde hacía diez años, su mejor amiga se encontraba debajo suyo, sin aliento, en medio de un gran charco de sangre brillante, sin que ella pudiese haber hecho nada para evitarlo. Notaba como su vida se escapaba poco a poco de entre sus manos.
Las primeras sirenas empezaron a oírse en la lejanía, Lucy gritaba, lloraba, peleaba por escaparse de los brazos, que la sujetaban, correr y fundirse junto al gran amor de su vida. Levantó la vista y observó como varias cámaras de televisión se acercaban a ellos, "¡dejen de grabar, lárguense de aquí, son unos carroñeros!, ¡Respeten este momento, no ven que se está muriendo!, cargó la artista destrozada y lívida de ira contra los periodistas.
"¡Alejen a esa gente de aquí!", bramó Lorenzo, a los policías que acordonaban el lugar del suceso. Se dio cuenta de que la artista no aguantaría mucho más sin desplomarse, parecía que el dolor y la impotencia que sentía le estaban destrozando el alma. Sudaba, sus ojos estaban hinchados y vidriosos, su tez cada vez más blanca, en su rostro se reflejaba su impotencia y su desesperación, todo su cuerpo temblaba incontroladamente, "evacuen a un lugar seguro a la Srta. Hoffman", ordenó a sus compañeros.
"¡No Lorenzo, quiero estar con ella!, no puedo dejarla", gritó angustiada mientras intentaba librarse de los agentes que tiraban de ella, "¡suéltenme maldita sea!".
"Lucy, por favor vete con ellos", dijo el detective con voz firme y cariñosa, "no hagamos que todo esto no haya servido para nada, en cuanto sepamos algo te informaré".
La artista, hizo un último intento por librarse de los brazos que la sujetaban, al ver que era inútil, aceptó su destino. Las lágrimas resbalaban abundantemente por sus mejillas, echó un último vistazo al cuerpo de su novia, que descansaba terriblemente inmóvil en el suelo, estaba horriblemente pálida, tenia los ojos cerrados y parecía encontrarse serena y en paz, -mi amor lucha, no te puedes ir, no me puedes dejar, lo eres todo para mi, no puedo vivir sin ti, ya no....., vuelve a mi lado por favor mi vida-, llorando desconsoladamente y casi sin fuerzas se dejó arrastrar.
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Solo cuando estoy contigo
RomanceLucy una joven pintora enamorada del hombre de su vida, todo cambia cuando matan a alguien dentro de su casa, y para hallar al responsable aparece Amy una joven oficial altamente capacita en el tema de crimenes, de la cual Lucy se enamora, pero p...
