Amy revisaba una y otra vez las pruebas del caso, todo era muy extraño, había algo que se le escapaba estaba segura.
"¿Amy que haces aquí?", dijo sorprendida la detective Vallejo nada más entrar por la puerta, "hasta esta noche no te toca la vigilancia, ¿has pasado mala noche?".
Amy la miro y sonrió, "la verdad es que no, no te voy a mentir a sido una noche increíble. Pero no podía dejar de pensar en ella", dijo señalando una foto de Lucy.
"Cariño, eres consciente de que es heterosexual y que se va a casar dentro de dos semanas. Además ¿tú no estabas enamorada de la lagarta esa?", respondió su compañera mirándola seriamente.
La rubia protestó inmediatamente, "no de esa manera Jen", aparte de su compañera Jennifer era su mejor amiga, "y no, no estoy enamorada de Gabriela, me atrae mucho, muchísimo pero nada más. Sabes que no me gusta que la llames lagarta, porque no lo es".
Jennifer se puso seria, "Amy, ten cuidado sabes que esa mujer es una víbora y te puede hacer mucho daño".
Amy cambió inmediatamente de tema y volviendo a centrarse en sus papeles dijo, "se nos pasa algo por alto Jen, todo esto es muy raro. Aquella tarde había llovido, pero no había ninguna huella en el césped que llegase hasta la ventana del sótano, que casualmente aquel día estaba abierta cuando nunca lo está. La autopsia ha revelado que la sirvienta había mantenido relaciones sexuales poco antes de morir y sus bragas habían desaparecido, la Sra. Hoffman dijo que Fernanda estuvo toda la tarde en la casa y los únicos hombres presentes aquel día en la casa eran el jardinero y el prometido de Lucy, quien llegó unos minutos después de lo ocurrido. Y lo que es más extraño, desde que la mujer murió, la acosadora a desaparecido".
Ambas detectives se miraron durante unos instantes repasando mentalmente toda la información, finalmente Jennifer dijo, "¿estás queriendo decir, que la mató alguien de dentro de la casa?, ¿qué pudo ser el jardinero?, ¿qué Fernanda era la que amenazaba a Lucy?".
"No Jen, estoy hilando más fino todavía", respondió la rubia, "te estoy diciendo que creo que Franklin tenía un lio con la criada; cuando Lucy accedió a casarse con él e hicieron la fiesta para anunciarlo a la familia y amigos quiso dejarla, pero Fernanda no se lo permitió y empezó a amenazar a la artista intentando que cancelara la boda; Franklin intentó hablar con ella para hacerla entrar en razón, el deseo les venció y terminaron haciendo el amor; la doncella se negó a renunciar a él , le amenazó con contárselo todo a Lucy, discutieron y él la mató".
"¡Amy, no puedes estar hablando en serio, eso parece una novela de Agatha Christie!", exclamó la detective mirando incrédula a su compañera, "y en el caso de que eso fuera cierto, es una acusación muy grave, ¿cómo piensas probarlo?".
"No lo sé, pero lo haré. De momento quiero volver a inspeccionar esa habitación y quiero que los CSI lo vuelvan a hacer centrándose esta vez en buscar cualquier tipo de resto biológico. Que pidan una orden y tomen una muestra a todos los que frecuenten esa casa sin excepción, tanto habitantes como servicio", se levantó con energía, cogió su chaqueta y se dirigió hacia la puerta, "allí nos vemos", dijo.
Al llegar a casa de la artista, Amy se dirigió antes que nada caminando por el jardín al otro extremo de la casa, donde se encontraba la ventana que daba acceso al patio. Revisó centímetro a centímetro concienzudamente durante una hora, el césped de los alrededores intentando descubrir algo anómalo, sintiéndose cada vez más frustrada al no encontrarlo.
Unos hermosos ojos azules, observaban embelesados cada uno de sus movimientos, con una extraña sensación en el estómago que no sabría explicar. La joven artista se hubiese pasado toda la vida observándola desde la comodidad de su escondite, descubriendo cada pequeño detalle de su cuerpo, memorizando centímetro a centímetro cada facción de su cara. La visión de aquella mujer hacía reaccionar a su cuerpo de una extraña manera que jamás antes había hecho.
De pronto unos chispeantes ojos color miel se fusionaron con los suyos, un rayo atravesó todo su cuerpo y su corazón dio un salto mortal en su pecho. Estuvieron durante unos minutos sin moverse, simplemente observándose, viajando juntas por un universo paralelo, descubriendo sentimientos casi imposibles de imaginar que se pudieran sentir; hasta que la rubia volvió en si, sonrió y le hizo un gesto indicándole que se dirigía a la puerta.
Lucy bajó al trote las escaleras, quería llegar a la puerta antes de que la detective llamase. Abrió la puerta justo en el momento en que Amy se disponía a llamar al timbre, feliz se abalanzo sobre ella y las dos mujeres se fundieron en un fuerte abrazo. La artista acomodó su cabeza en el cuello de la rubia e inspiró profundamente; el aroma de ésta se introdujo en ella por sus fosas nasales como un huracán, enloqueciendo todas las células de su cuerpo, nublándole los sentidos, haciendo que sus piernas temblasen.
"¡Wow si vas a recibirme así todos los días, vendré nada más levantarme aunque solo sea a desearte un feliz día!", exclamó la detective encantada con el recibimiento.
"No sabía si ibas a volver o no", respondió un poco avergonzada la Artista, "casi lloro de alegría cuando te he visto. Entonces ¿serás tú la encargada de mi seguridad por el día?".
"No, esa será Jennifer que tiene que estar a punto de llegar. Yo las próximas dos semanas me encargaré de la noche", respondió.
"Oh....", Lucy no pudo evitar que esa expresión de decepción se escapase de su boca. Quería que la viera pintar, pasar el día con ella, conocerla mejor, sentirla cerca suyo, disfrutar de su presencia.
La joven detective sonrió al ver su decepción, "bueno quizá pueda cambiar algún turno y puedas enseñarme como preparas tus pinturas. "Estaría encantada de poder hacerlo y luego te llevaría a comer a un sitio maravilloso, al que voy cuando quiero estar sola y evadirme de todo, seguro que te encantará. Es un pequeño parador perdido en las montañas, a treinta kilómetros de aqui", respondió la castaña sonriendo ilusionada.
Un rayo helado que le hizo estremecer, recorrió el cuerpo de Amy al ver esa sonrisa, "es una oferta muy tentadora, estoy por llamar a Jennifer y decirle que no venga", respondió traviesa acercándose más a ella.
Lucy chasqueo los dedos decepcionada, al ver como el coche de la detective seguido de una furgoneta se adentraban por la puerta del jardín, "Tarde"murmuro, Amy dando un paso atrás.
Los coches estacionaron y Jennifer y los CSI se acercaron a ellas. La detective Vallejo explicó a la artista que necesitaban subir a la habitación precintada para volver a recoger pruebas y que necesitaban una muestra de ADN tanto del servicio, como de los habitantes de la casa.
Lucy la miro extrañada, "¿habéis averiguado algo nuevo?, pensé que ya habíais recogido todas las pruebas de la habitación, y ¿por qué el ADN, ha pasado algo?", preguntó.
"No, no sabemos nada nuevo", se apresuró a tranquilizarla la rubia, "queremos seguir una nueva línea de investigación que no habíamos contemplado hasta ahora, nada más".
Lucy la miro confundida, "Pero....".
"Lu, no podemos hablar de ello, confía en mí por favor", la interrumpió cariñosamente Amy, mirándola a los ojos.
Lucy se perdió inmediatamente en aquellos maravillosos ojos color miel, pondría su vida en sus manos sin dudarlo ni un solo instante, confiaba plenamente en ella. Asintió con una sonrisa y mientras las detectives y algunos de los CSI subían al cuarto, ella acompaño a otro de los investigadores a la cocina para que empezara a recoger las muestras.
Una hora después Amy se despedía tanto de su compañera como de la dueña de la casa. Estaba ansiosa por descubrir si las muestras recogidas daban algo de luz al caso.
"Lucy, una última cosa, ¿cuáles son tus flores favoritas?", preguntó la rubia deteniéndose junto a la puerta.
"¿Piensas regalarme un ramo?", preguntó coqueta, sus ojos brillaban intensamente.
Jennifer las miró a las dos asombrada, cada vez que estaban juntas no paraban de coquetear abiertamente.
Amy sonrió, le regalaría todo un jardín si aquello la hacía feliz, "en serio Lu, es importante".
"La combinación perfecta para mí, sería un ramo de rosas blancas y azules por partes iguales, simbolizando la armonía, el afecto, la pureza, el amor y en el centro rojas, representando la pasión desbordada", respondió segura, "Franklin nunca lo ha entendido, él siempre me regala rosas blancas, pero porque que son las que más le gustan, no por su significado ", una pizca de decepción apareció en sus ojos.
Las dos agentes se miraron, lateoría absurda de la rubia parecía empezar a cobrar sentido, pero quedaba lomás difícil, probarlo.
Amy se despidió finalmente delas dos mujeres y abandonó la casa, a ambas les costó separarse, se despidieroncomo si no fueran a verse en meses.
ESTÁS LEYENDO
Solo cuando estoy contigo
Storie d'amoreLucy una joven pintora enamorada del hombre de su vida, todo cambia cuando matan a alguien dentro de su casa, y para hallar al responsable aparece Amy una joven oficial altamente capacita en el tema de crimenes, de la cual Lucy se enamora, pero p...
