Capítulo Especial(p10)Mundo Utópico

217 20 6
                                        

La tensión se podía tocar, ver y oler en la sala donde se encontraban tres licántropos y una temerosa humana. Caín se encontraba sentado con los codos sobre las rodillas, Aley apoyado en el marco de la puerta con los brazos cruzados sobre su pecho y la pequeña Paula se encontraba con una radiante sonrisa. Pero aun teniendo posturas diferentes, la familia hacía una misma cosa. Mirar a Emili, quien se sentía cohibida bajo la penetrante mirada de aquella extraña familia.

La joven tragó saliva y desvió la mirada. Habían ido por ella hasta su casa, y le tenía perturbada era que ella nunca les había dado la dirección de su destartalado hogar. Un gruñido agudo llamó la atención de Paula, quien rápidamente soltó las manos de la profesora Bo para ponerse sobre sus cuatro extremidades y gruñir emocionada al pobre perro manco, el cual meneaba ávidamente su cola y se tambaleaba todo por la falta de su pata delantera.

¿Por qué no había podido dejar a su pobre cachorro en casa? ¡Oh, cierto! Paula había gritado emocionada al ver al animalito desnutrido -pues aún se le notaba un poco la falta de alimento durante su corta vida en la calle- y tomado en brazos cuando éste no se alejó de la niña. Se había sentido confundida al ver a la niña y al joven azabache en la puerta de su casa, más cuando le dijo la pequeña que habían ido a recogerle. No pudo negarse bajo la mirada esperanzada de la niña....y la silenciosa amenaza del adolescente...

-¿Y bien?- La joven practicante regresó a la realidad y miró al padre de familia -Mi hija quiere ir a un día de campo. Ha insistido en que nos acompañe.

-Pero ¿No pudieron avisarme antes de mandar a un joven con problemas de actitud a por mí? ¿Qué tal si tenía cosas que hacer?- cuestionó la joven de cabellos miel.

-Tú misma has confirmado que no harías nada. -Interrumpió el padre antes de que su hijo sacara las garras por el insulto.

-¡Mañana tengo un examen!- y era cierto.Algo le alertaba de que estar cerca de la familia no le llevaría a buenos términos. Se dio cuenta que su excusa desesperada no había funcionado cuando vio sonreír con sorna al extraño hombre frente a ella. Sabía que algo no estaba bien con ese sujeto. Todo en él expresaba peligro y egocentrismo, otras veces paz y confianza...

-Tu "examen" es sobre anatomía humana. Has estudiado durante dos semanas para tal. Concidero que estás más que preparada.-La joven sintió su sangre helar. ¿Ahora también la acosaban en clases? ¿En qué se había metido? Tragó, o eso intentó. Caín sonrió con satisfacción y se levantó en toda su altura.

Paula dejó de jugar con el cachorro y corrió a su padre. La rapidez con las que su cola y orejas de la niña aparecieron, provocó a Emili cierta confusión. La pequeña pegó un asombroso salto al vientre de su padre. El hombre no se inmutó por tremendo golpe que recibió, pero Bo sí, y se estremeció. En clases, la pequeña era tranquila y cuidadosa, todo lo contrario a cuando estaba en su hogar. Pronto supo el por qué, pues entre esas cuatro paredes, Paula tenía la libertad de ser lo que realmente era. O más bien, ser quien realmente era. ¿Irónico, no? Tener que estar encerrado para sentirse libre...

...

Los árboles se levantaban con majestuosidad frente a la familia...y la invitada... la niña desapareció en un suspiro, gritando y riendo a carcajada sana, antes de que un adolescente le siguiera de cerca para atraparla y levantarla por el aire. Caín cargó una pequeña canasta y caminó con su elegante porte. Una imagen un tanto peculiar, pues ver a un hombre con la pinta del azabche cargar una pequeña canasta era...gracioso... Paula llegó y jaló a Bo para internarla en el denso bosque, siendo seguidas dificultosamente por un cachorro que ladraba emocionado por distinto cambio de ambiente.

Una manta de color neutro, una cacerola con carne asada y un par de botes con agua era todo lo que acompañaba a la familia. Emili frunció el ceño. Cuando ella iba de campo con sus padres, llevaban juegos con ellos; como un platillo volador o incluso una soga para saltar o hacer un improvisado columpio. La curiosa familia no llevaba algo más. Pronto se dio cuenta que aquellas cosas no eran necesarias.

Protegerla de mí...Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora