Más tarde, después de comer, ambos se sentaron frente al televisor a ver una película que a la joven le gustaba. Jaque sentándose al otro lado como de costumbre.
Coraline tenía cierto frio y le entraron ganas de sentarse al lado de Jaque. Pero sabía que si intentaba acercarse, él reaccionaria y se movería a otro lado. Así que sólo se limitó a acurrucarse entre la espalda y el brazo del sofá, abrazando sus rodillas con una cobija encima. El azabache estaba ajeno a aquello y veía la televisión. A decir verdad, a Coraline le traían los viejos recuerdos cuando se acurrucaba en el sofá, o su cama, con su Pastor Alemán o con su madre cuando su padre salía de viaje de negocios. Ella en realidad quería sentir esa felicidad de cuando su mascota o su madre le acompañaban en las noches frías viendo una película, pero sabía que Jaque no era su madre ni mucho menos su mascota –Aunque fuera un licántropo y algunas veces se lo topaba en metamorfosis en noches de luna, en las cuales Jaque no entraba a la casa aunque hubiera amenaza de bombardeo aéreo...- y había temor por parte de él a lastimarla. Pasó poco tiempo y llegaron más anuncios.
Jaque se giró dándole la espalda a Coraline, quien seguía abrazando sus rodillas para conservar su calor.
– ¿Qué tienes?– preguntó cuándo se volteó y miró a la castaña en aquella posición temblando.
Ella se giró a mirarle y tomando su lector comenzó a teclear una respuesta, pero antes de terminarla presionó el botón de "delet"
–...sólo....– respondió el lector mientras ella pensaba en otra respuesta.
–... ¿tienes frio?–le miró fijo dándose cuenta que sus labios estaban con un tinte pálido.
Coraline lo negó con una sonrisa mientras tecleo otra respuesta.
–Recordé una historia de terror que me contaban de pequeña. Solo eso.
–.... No sabes mentir. – Respondió Jaque –¿quieres....quieres acostarte aquí?– preguntó un tanto dudoso de lo que decía. –Te dejare si me prometes algo– sugirió. –Si intento hacerte daño, golpéame y escapa.– Coraline lo miró sorprendida y él la miraba fijo con una expresión seria.
Coraline dudosa de si responder se quedo pensativa unos segundos luego aceptó con una sonrisa.
Jaque se quedó mirando a Coraline que le sonreía cálidamente. Con un tanto de miedo, se levantó y fue a donde ella se encontraba. La chica se hizo a un lado para que él se pudiese sentar junto al brazo del sofá y así fue. Ella descubrió un poco de la cobija para tapar a Jaque también con ella, pero él la tomó de la espalda y la jaló haciéndola recostarse sobre su pecho. Coraline se asustó al inicio, pero poco a poco se fue tranquilizando mientras sentía lo cálido que era ser abrazada.
Nuevamente la película inició, ambos acostados y cubiertos hasta los talones mirando la película tan plácidamente. Coraline muy tranquila, mirando la televisión mientras se alegraba de ya no sentir frío. Recordando cuando ella abrazaba a su perro en esos fríos días para calentarse (...)
Entrecerrando los ojos por el sueño que le estaba entrando cuando de pronto sintió en el cuello una presión que la hizo reaccionar. Miró hacia Jaque, que le miraba con una sonrisilla placentera y unos ojos fríos, con su mano que hacía presión sobre su cuello. Coraline solo se quedó en shock intentando respirar pero le era imposible con cada segundo que pasaba.
–... no has cumplido con tu promesa...– le dijo cambiando su mirada a la de siempre- una triste y preocupada- y soltaba su cuello. –No puedo estar seguro de que no te haré daño, pero tampoco de que tú hagas algo si lo intento. – añadió mientras se levantaba del sofá.
Coraline estaba en shock pero reaccionó rápido tomándolo de la mano, Jaque se giró a mirarla, le sonrió, se volvió para darle un beso en la cabeza y después irse a la cocina a buscar algo, cuando en realidad no buscaba nada.
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Protegerla de mí...
WerewolfUna noche común de otoño, ella, pidió algo diferente para cambiar su vida. Algo que le hiciera ver las cosas de otro color, pero nunca creyó que esa petición se cumpliera. Mucho menos que fuera muy literal el "algo diferente que me cambie la vida"...
