NOTA: Esta parte tiene dos escena medio subida de tono, pero sólo una es la que me da mas corte que los menores la lean jajaja. (Como antes dije: evito llegar al tema morvoso) Y a los(las) lectores(as) menores les pido discresión.
Bien pequeños Saltamontes. Pueden inciar con su lectura.
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Llegaron a la habitación y Coraline se metió a la ducha. La castaña se quitó la ropa, dejándola caer ante sus pies y mirándose al espejo de cuerpo completo frente a ella. Observó la cicatriz que sobresalía a todas las demás. La de su pecho. Pasó sus dedos por encima y recordó la ocasión, soltó un suspiro y escuchó la puerta abrir. Ella volteo a ver y al momento se cerró y escuchó a Jaque pidiendo disculpas. Ella tomó una toalla y se cubrió para ir a abrir la puerta. Jaque se había ido a acostar en la cama, boca abajo, pensando en lo que había ocurrido. Al escuchar la puerta se giró y vio a Coraline envuelta en la toalla.
–Enserio, perdóname. No estoy acostumbrado a que te duches aquí y no... bueno... perdón.– no sabía que decir y bajó la mirada, jugando con sus manos. A la chica le sorprendió que aún después de lo que habían pasado, él, aún se mostrara nervioso. Se sonrió para sí misma.
–Está bien, es culpa mía por no cerrar la puerta. – le relajó. – ¿Para que querías entrar?
–Iba... iba a cepillarme los dientes. – de pronto la respuesta le pareció estúpida al licáno.
–Si quieres cepíllalos en lo que me ducho, para que no pierdas tiempo esperando – sugirió. Jaque se mostró nervioso y las manos le temblaban un poco, pero aceptó. Ambos se metieron al espacioso baño y Coraline abrió la cortina y entró, poco después sacó la mano para colgar la toalla y abrir el grifo del agua.
–Coraline, sólo no dures mucho, quiero ducharme. Tengo demasiada tierra encima – dijo mientras se cepillaba los dientes frente al espejo. Inspeccionándose las partículas cafés que se asomaban en su cabello, producto de haber jugado con Aley en la arena.
–Bañémonos juntos.– pidió la chica y a Jaque me dio un mini infarto y tragó saliva. Que le supo mal por la pasta.
–Co...Coraline... – las palabras no le salían de la boca y tenía los ojos abiertos de par en par, mirando la cortina azulada que ocultaba una figura bajo el agua.
–Jaque, hemos hecho cosas más... intimas..., un baño creo es de lo más normal. O tan siquiera mis padres solían bañarse juntos.– soltó una risilla al recordar que a veces salían juntos del baño y ella les miraba sospechosa.
–Es que... Coraline... hace mucho tiempo que no veo tu cuerpo, creo siquiera lo vi alguna vez... y... – no encontraba excusas que darle, además de que sabía perfectamente que sí la había visto –te llenaré de tierra... ¿y pelos?... –Está bien, esa ya era una excusa pésima.
–Jaque, tranquilo. Si me llenas de "pelo" o tierra ya me la quitare yo después. –respondió divertida. Abrió un poco la cortina y extendió la mano, invitándolo a entrar. Jaque soltó un suspiro. Se quitó la ropa nervioso y le tomó de la mano un tanto cortado y avergonzado. – ¿Por qué te poner nervioso?- preguntó ella al sentir el tacto de su mano y al verle entrar con el rostro sonrojado.
No respondió, pero evitaba a toda costa el mirar a Coraline. Probablemente tenía el tinte de su rostro aún más notorio que hace segundos atrás.
–Bueno.– le sonrió y lo metió bajo el agua. Pronto las gotas de agua corrían empapándolos por completo. – es la primera vez que me ducho con alguien... sin contar a Aley... – Jaque se puso aún mas sonrojado de lo que ya estaba –Jaque, gracias por todo lo que haces por nosotros.– se abrazó a él y éste se sorprendió, no supo cómo reaccionar, sólo se quedó paralizado sintiendo la piel de ella sobre la de él. –...Jaque, eres el mejor.– ascendió hasta su boca para darle un tierno beso, él la sujetó por la cintura atrayéndola hacia sí y seguir el beso.
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Protegerla de mí...
Manusia SerigalaUna noche común de otoño, ella, pidió algo diferente para cambiar su vida. Algo que le hiciera ver las cosas de otro color, pero nunca creyó que esa petición se cumpliera. Mucho menos que fuera muy literal el "algo diferente que me cambie la vida"...
