Había pasando un tiempo, creo que un par de días, no recuerdo mucho, de aquel nuevo incidente con el chico de ojos miel que tanta confusión provocaba en mí. Confusión simplemente porque lo creía tan diferente a cualquier otro hombre. Provocaba en mi sentimientos que nadie más hacía, pero lo único malo de la situación era que los sentimientos que producía en mi, eran fríos. Ya no sentía esa intriga por saber quién era, ya no era la Mo curiosa de hace un par de días por saber su historia. Payne, en nuestro último encuentro provocó un nuevo sentimiento dentro de mí, temor. Cuando vi en su rostro unos ojos oscuros y repletos de enfado, sus cejas fruncidas, y su rostro tan frío, realmente sentí ese feo sentimiento. Quizás todo ha sido mi culpa, yo siempre fui la que le observó más de la cuenta, yo fui la que no podía expulsarlo de mi mente. Lo más seguro era, que él no tenía el interés por mí que el que yo tenía en él. Actué como una tonta, no debí de haberme entrometido ni un segundo en su vida. El daba a notar claramente que era un tipo frio, serio, solo, rencoroso. Pero All una vez me dijo que no quería hacerle daño a nadie. No coincidíamos mucho, me alejaría de él. La próxima vez que lo vea, y ojalá no sea pronto, haría de cuenta que jamás lo conocí antes. Que nunca me golpeó con su pesado cuerpo, que jamás lo observé sin compasión en aquel Restaurant, que no discutí nunca con el por ir en ayuda de mi pequeña. Intentaría sacar a Payne de mi vida, aunque él no se quisiera ir de mis pensamientos lo lograría.
Liam, puntos de vista*
Creo que nunca me había visto en una situación como en la que estaba. La chica seguía en mis pensamientos, era como si no quisiese salir de mi mente. Aun no sé por qué actué de esa manera frente a ella, aunque me irritaba que me mirara tanto. Su mirada era algo nueva para mí. Aquellos ojos claros me producían algo, sólo que aun no podía descifrar qué. No sé por qué, ¿qué ocurría? ¿Por qué llegaba a cambiar mi forma de pensar? Yo tenía que ser así, era parte de mi ser frío con todo el mundo, de esa forma crecí. Todavía recuerdo esos ojos temerosos de mi, esos ojos cristalizados llenos de temor en la playa, y cuando lo hacía, cuando lo recordaba, por mi cuerpo atravesaba algo que era conocido como compasión. ¡¿Por qué?! Nadie más lo hacía, ni siquiera le conocía, con suerte la había visto un par de veces y tenía el poder de entrar, salir y volver a mi mente cuando ella quisiera.
Me dolía recordar cuan bruto fui con ella, era doloroso que mi cerebro forzosamente hiciera volver aquella imagen de mi, haciendo fuerza contra ella, obligándola a sentir temor de mi. Noté que solo estaba protegiendo a su hermana al parecer, se veía mucho más débil e indefensa de lo que ella creía.
Tenía que hacer algo al respecto.
**
Caminaba, pero esta vez estaba sola. Salí de casa con la intención de aclarar mis ideas. Me quedaba todo el verano antes de conseguir un trabajo, todo un verano para hacer cosas junto a All, descubrir la ciudad, ir de compras, llevarla al cine, comer helados, etc. Tiempo había.
Por suerte Payne, no había vuelto tantas veces a mí, eso me ayudaba bastante. El chico me distraía de la realidad. Pero tenía claro que me alejaría de él, lograría que Payne se alejara de mí.
Iba con mis manos sujetas en los bolsillos de mi polerón. Tenía la cabeza puesta en el suelo y mis pasos eran lentos. Me gustaba llevar ese ritmo, definitivamente me daría más tiempo para mí y salir a caminar como lo hacía ese día. Todos mis silenciosos pensamientos fueron interrumpidos por gritos de una voz que llamaban mi nombre.
- ¡Mo! Espera –Escuché por atrás. Giré mi cabeza lentamente en dirección de la conocida voz. –Dame un segundo por favor. –Terminó de decir agitado, el moreno venía corriendo en mi dirección.
- Ho, hola Zayn. –Dije mirándole fijamente, no sabía mucho que hacer, no conocía a este muchacho.
- ¿Cómo estás? –Me consultó sonriendo con esa sonrisa sincera, de las que me gustaba recibir.
- Bien, ¿Qué sucede? –Le pregunté rápidamente llevando la conversación al punto al que quería llegar.
- Quería decirte algo. –Hizo una pausa y continuó - ¿Recuerdas la fiesta de mañana de la que te hablé en el trabajo? - ¿Enserio era mañana? ¿Tantos días habían pasado desde que hablaba con aquel dulce chico? No había tenido noción del tiempo por culpa de Payne.
- Ah sí, Zayn. Si recuerdo. –Le sonreí al chico poniendo cara de ideas.
- Bien, ¿quieres que valla por ti? –Me consultó así, sin más. No dándome la oportunidad para decirle que no iría.
- Oh Zayn, no me he sentido bien como para andar en fiestas. –Dije lastimosa. Ya había decidido que no iría. No era lo mío.
- ¿Ha ocurrido algo malo? –Preguntó. Zayn inspiraba confianza, no me producía ningún temor confesarle algo sin conocerle realmente.
-No Zayn, soy yo ¿Comprendes? –Le dije arqueando una de mis cejas.
-Ah claro. Cosas de chicas, comprendo –Me guiñó un ojo y yo reí. El moreno era totalmente diferente. Era como si de alguna forma podía ver su aura de un color intenso brillante, auxiliándome de todo mal.
- Lo siento Zayn. – Me disculpé ante él.
- Nada que lo siento, tu vas porque vas señorita –Pasó su dedo juguetonamente por mi nariz.
-Zayn, es que te he dicho que no conozco a nadie y yo... –Mis palabras se vieron interrumpidas por su dulce voz.
- Pues por eso Mo, es la oportunidad de conocer a gente. Aquí no todos son malos. - Dijo eso y fue inevitable no recordar a Payne. -
- Bueno Zayn, pero hay condiciones. –Le advertí juguetonamente al chico.
- Tú ordenas Mo. –Correspondió a mi última oración.
- No te puedes separar de mi, en ningún momento quiero quedar sola, tú me protegerás en esa fiesta. – Le exigí con superioridad. –Esa es mi única condición. –Terminé de hablar.
- Claro Mo, ¿Paso por ti? –Preguntó animadamente.
- Sí, no tengo idea de cómo llegar. –Asentí con la cabeza.
- Bien, paso por ti y te dejo también. ¿Está bien? –Sus palabras, su voz y su ofrecimiento eran algo totalmente amable.
-Sí, pero no muy tarde. –Le pedí con la mirada.
-Empieza a las 9:00 pm, es en casa de una de mis amigas. –Anunció la información que ansiaba saber.
- Bueno. –Asentí con la cabeza.
Le anoté mi dirección en su móvil, y también mi número de teléfono. Era extraño, sentía que Zayn en estos momentos podía contar como un amigo. Un amigo que quería protegerme. Lograba darme cuenta de eso, el transmitía sinceridad, eso me tranquilizaba bastante.
- Creo que debo irme a casa. –Le dije mirando la hora en mi celular.
- Si Mo, solo quería asegurarme de que fueras. –Dijo ensanchando una sonrisa. Cielos, que sonrisa más linda.
- Adiós Zayn, nos vemos mañana. –Me acerqué a su rostro para depositar torpemente un beso en su mejilla.
- Cuídate Mo. –Se alejó y me quedé sola, aun no creía que le había dicho que sí iría. Que deposité esa confianza tan rápidamente en él.
Ahora quedaba esperar a que fuese mañana, estaba un poco ansiosa, más bien nerviosa, pero ¿Qué podía salir mal? Ya había ido a fiestas antes, él me dijo que era como cualquier otra.
Me encaminé rumbo a mi casa. Analizando y pensando las situaciones tal cual como lo hacía al salir de ella.
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Mi Debilidad |Liam Payne|
FanficTenían estilos de vida totalmente distintos, eran completamente diferentes. Pero se conectaban de una manera única, incluso, podían llegar a sentir lo mismo sin darse cuenta. Ninguno sabía exactamente que esperaban de ambos, pero estaban seguros de...
